Fugaces

18 abril 2016

La muerte es una palmada en la espalda, un abrazo acompañado de un lo siento, no somos nada. Frases hechas para cuando no hay nada que decir y el silencio es una losa demasiado pesada.

La muerte es un mero trámite burocrático para saber en que sala dejan el cuerpo y donde han de llorar los que sobreviven.

Es un llanto plañidero, un reencuentro de la familia. El explicarse viejos chistes y nuevas anécdotas que estuvieron años olvidadas. -¿quién sera el siguiente!?- se buscan candidatos.

La muerte es un segundo de tristeza para los que pierden un trocito de corazón, un compromiso para los que se pasearon sin roce y poco o nada para una gran mayoría.

seguimos Restando en paz

Me quedo con la última vez que fui a verla. Parecía que tenía mejor cara y nos pidió que le diéramos a su bebe. Le acercamos una almohada que empezó a abrazar y acunar como si fuera su hijo. De repente se puso a gritar: Se le esta cayendo la oreja, se le esta cayendo la oreja. Dejo caer la almohada contra el suelo con violencia. Se la recogí y le dije- tenga, no se preocupe. La Victoria la ha recogido y se la ha enroscado.

Nos tenemos que quedar con esos momentos buenos, si no la vida no te sirve para nada. Ella volvió a acunar a su niño y dos días venimos a verla maquillada, con su mejor traje.

LaRataGris

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“Teato” de dinero

3 agosto 2011

Primer acto. Velatorio.

Cortes, el dueño, presenta el pésame a la viuda. Besa su mano, le hace una reverencia, se inclina, se inclina, se inclina y se inclina hasta que el lumbago le obliga mirar hacía arriba con una sonrisa forzada.- A sus pies, señora- y cae literalmente empujado por el dolor.- Siento tanta pena por su marido. Que muriese así… de esa manera.

-No guardó ningún ticket- le responde ella con seriedad- Siempre le decía que me los diera, por si se intoxicaba, que yo pudiese reclamar con la factura en la mano. Que si se moría yo tuviese derecho a pedir una buena indemnización por la mala digestión pero… no hay pruebas.

Se levanta como puede y respira aliviado.- Le dejo una tarjeta por si alguna vez quiere volver a mi restaurante. Desde el incidente hemos mejorado el servicio.

-Adiós.

Fin del primer acto.

Cada uno elige un camino distinto. La Viuda llora el dinero que ha dejado de ganar. Mientras, el dueño, se siente bien por que ningún comprobante le obliga a pagar el funeral. El difunto se pregunta si debería resucitar en esas condiciones y el público no sabe por donde van los tiros.

Segundo acto. Cementerio

Aparece una ardilla en escena. Se queda en medio del escenario y no pasa nada. Palabras, palabras, palabras, palabras, palabras, palabras, palabras, palabras, palabras, palabras, palabras, palabras, palabras, palabras, palabras, palabras, palabras, palabras, palabras, palabras, palabras, palabras, palabras, palabras, palabras, palabras, palabras, palabras, palabras, palabras, palabras, palabras, palabras, palabras, palabras… cientos de ellas rellenando nada.

Fin del segundo acto.

La ardilla… el público.

Tercer acto. Fin.

Fin del tercer acto.

El escenario vacío. En la platea se escuchan murmullos de intranquilidad. Alguien reclama su dinero, gritan, rompen sillas…no sale nadie a calmarlos.

Apagan las luces del teatro y la violencia no para. Pasa una hora, dos,… mil años y, de repente, el biznieto de la ardilla original viene a dar una explicación.-Es la irrealidad que nos rodea.

Un iluminado recoge el testigo y se forma una mesa redonda. Pseudointelectuales cifran las repercusiones y el debate relaja a las fieras.-En este mundo, si vendes algo, te preocupa que si muere te pueda denunciar, no el simple acto de morir.

Fin.

Acaba con la ilusión de que les ha servido de algo, han aprendido y los mil años de lucha parecen justificados.

LaRataGris