En la ciudad oscura

23 marzo 2026

Ya no distinguiamos el día de la noche. La ciudad se había sumido en la oscuridad absoluta de sus malos humos; un escudo contra los rayos del sol y las estrellas.

La negrura devoraba la luz de nuestros pensamientos. Nos volvía cenicientos, arrastrados de pies y manos.

En general parecíamos actuar igual que antes, con la misma eficiencia, idéntica actitud;

pero, por mucho que repitieron las mismas palabras una y otra vez, no era lo mismo.

La cabeza se nos marchitaba triste y desolada.

El futuro era gris, las arengas negras, ya no había clavos ardiendo a los que agarrarse y, aún así, continuábamos vivos en la ciudad oscura. 

LaRataGris


Era silenciarte

17 septiembre 2011

Era una de esas muertes de cada mañana en las que el mundo se hace tan grande que empieza a pesar demasiado sobre los hombros. Era un dolor al que se obliga la gente para poder seguir el ritmo, para destacar entre los iguales que también se infligen daño para poder seguir el ritmo, para destacar en las cadenas de montaje donde todos, iguales, se van destrozando para ir a la misma velocidad y ser los más rápidos de entre todos los clones que se pinchan para continuar y sobresalir en algo que se repite con ligeras variaciones, insustanciales y absurdas.

Era dejarse caer sobre los pies, acompañarlos en su arrastrarse y colaborar en todos los trabajos que ayudan a autoconstruir prisiones con el beneplácito de la mayoría suicidada. Era no criticar, aceptar, callar y bajar la cabeza de forma sumisa mientras nos matan, asesinan, degollan… asumir la vida como la mierda que es y vivirla por que siempre ha sido así y no se puede ni intentar cambiar. Y ahora que lo sabes hazte el loco.

LaRataGris