Hermoso plástico

19 junio 2017

– A su edad…-las palabras del doctor resonaban en su cabeza, no por que se acordase de ellas pero, llevaba al menos veinte años escuchándole esa historia a sus padres- la gente no suele escoger al mejor cirujano.- Evidentemente pretendía hablar de si mismo- Son cuerpos jóvenes que no parece que vayan a necesitar luchar contra el paso del tiempo. Se contentan con eliminar estos feos pliegues.-y aquí los progenitores le explican que empezó a señalar sus rollizas carnes de recién nacido- Hay que pensar en el futuro.

Sacó un catálogo de urnas, en el que estaba la suya-Estas -Señaló las fotografías que tenían que ser él-en todos nuestros modelos hallaran la solución más adecuada. Puede que hoy no brille tanto como uno de esos mocosos que se inyectan botox para parecer naturales, les dirán que es artificial, pero llegara a los ochenta y, mientras el resto aparentaran tener treinta, ella seguirá viéndose como un bebe de tres meses, pero sin los antiestéticos michelines.

Su padre defiende que escogieron el plástico más hermoso para que el cirujano metiese el cuerpo picado, perfectamente adaptado al recipiente, convirtiéndolo el bebe más guapo y longevo del universo.

LaRataGris

Portada Vota Charlie: Piezas

No te pierdas “Vota Charlie” en Comic square o en Payhip

Anuncios

El hijo del vecino de la hermana de no me importa

3 julio 2014

El hijo del vecino de la hermana de no me importa


El hombre pequeño

26 septiembre 2011

Cuando el hombre pequeño nació su mamá le susurró al oído que ningún hombre podía ser demasiado grande, demasiado listo o guapo. Y a pesar de lo dicho fue creciendo tan listo y guapo como ella habría querido. Pero ser pequeñito era algo que el tenía bien aprendido. No como el resto de hombres. Todos subían un escaloncito más, pisaban y apaleaban a cualquiera por verse algo más arriba, en la cima aparentando ser enormes para los que se habían quedado abajo.

El hombre pequeño siempre recordaba las palabras de su madre y prefería caminar tranquilo. Sabía que subir no le hacía crecer, que era más inteligente ser feliz y lo de ser bonito era demasiado fugaz como para buscar maquillaje.

Poco a poco muchos hombres pequeños se fueron cruzando, muchas mujeres pequeñas con las que compartían niños diminutos. Lo que no sabía uno lo aprendía el otro. De padres a hijos, entre amantes, amigos y compañeros de viaje. Fueron siendo insignificancias que juntas eran inmensas… Desde arriba los observaban sin saber por que ya nadie quería subir. Sólo veían hormiguitas donde habían habitado hombres de verdad, ese era su respuesta más inteligente, su gruñido más complaciente y básico. Bajar a ver que pasaba era una derrota demasiado dolorosa como para hacerle caso al instinto, prefirieron ahogar a las hormigas.

LaRataGris