Esperanza

31 octubre 2008

Esperanza


El retorno de Franco

31 octubre 2008

El retorno de Franco


Sombras chinescas

28 octubre 2008

Son como sombras chinescas hablando entre ellas. La más alta dice qeu no sabe de qué hablar, al contrario que la pequeñita y juguetona tiene tanto que expresar y tan poco tiempo como efímero día.

La grande insiste en callar, en ocultarse hasta el crepúsculo, morir en él sin que nadie sepa que un día pensó. Pero, oh!!!, los jóvenes, con sus bravatas, con sus sueños y esperanzas, no deja de hablar, no necesita ni respirar. A la grande esto le incomoda un poco, por si alguien la oye hablar:
«No deben saber de tu pensar»- le dice recriminandola. Pero por dentro sonríe, pues sabe que en otra puesta de sol fue menor y como a su amiga le gustó pensar. La diminuta sombra también sabe que la mayor pensó y que ella como la otra crecerá. Pero se entristece al pensar que podría cambiar como cambia quien se hace mayor. Decidió no crecer y luchar por ser sombra juvenil. Muere en la penumbra del callejón sin saber si otro día seguirá siendo así.

Y tu sombra ¿sabe pensar por sí?

LaRataGris.


Pensamientos compartidos

25 octubre 2008

Pensamientos compartidos


El container hermético

20 octubre 2008

Mi horario es sencillo y rutinario en la medida de lo posible, es decir, a menos que el jefe necesite que haga más horas extras , o que algún cliente rezagado quiera ser atendido, por tiempo indefinido, fuera de mis horas de trabajo. Así pues, ficho a las cuatro de la tarde con la esperanza de poder escapar a las diez olvidando todo lo que me halla podido pasar entre las cuatro paredes de la tienda. Los sábados es un encierro total, mañana y tarde.

Mi compañera de piso sigue un patrón similar. Solo que ella entra a las dos y media para quedarse hasta las ventidós treinta. Nuestra vida real se convierte en un limbo extraño en el que no existes para nadie. Ni tan siquiera el televisor, tan preocupado por las preferencias, se interesa por dos personas ajenas al fabuloso prime time. Te bombardea con la basura de siempre, con una calidad incluso inferior, o al menos así era antes de que decidiésemos desconectarla para siempre.

Nuestro mundo se reduce a dormir hasta tarde, desayunar poco y solaparlo con una opípara comida que te mantenga estable el resto del día. Al menos hasta que puedas cenar tras una hora de trayecto. La basura se acumula en la cocina, no podemos bajarla ni antes de irnos ni después, cuando llegas y no eres más que un fantasma inexistente. Si alguna vez te ha tocado tirarla y has leído la pegatina que tienen todos los containers, antes de que alguien la arranque, claro está, sabrás que te piden que lo hagas de Siete a Nueve. Nos han prohibido tirarla y para esto es para lo único que se nos tiene en cuenta. En los vertederos municipales hay expertos analizando tus desechos. Buscan saber cuánto tardas en lanzarla y si estás dentro del horario. Les ahorraré el esfuerzo, nosotros no seguimos su horario. Quieren que todo funcione con la precisión de un reloj suizo. La idea no es reducir las horas de condena si no temporizar la vida. Para esto último, yo les propongo que a las nueve el cubo se cierre herméticamente. Una cámara debería vigilar que no la deposites al lado y una multa, pues todo se arregla con dinero, te ayudará, en mi caso, a que la almacene toda en casa, hasta el domingo en que pueda seguir sus pautas.

En Navidad, que se abre de lunes a domingo, montaré un vertedero en la cocina o si no me llevaré la bolsa al trabajo y a las siete pediré permiso para salir un momentito, siempre a cuenta de vacaciones, por supuesto.

LaRataGris.

Tras escribir la historia me dí cuenta que según el municipio el horario de la pegatina puede variar, por eso allí donde se indica el horario de mi ciudad cámbialo por el de la tuya.


Siempre felices

17 octubre 2008

Siempre felices


La pareja disfuncional

14 octubre 2008

A tí te gustan las mujeres y a mi los hombres. Tú eres una niña y yo un crío. Nos damos la mano por la calle, somos extraños.

Lo que te hacía parecer más bonita era que eras un marimacho, hablabas con fuerza y te pintabas barba de dos días. A tí te gustaba verme de gitana, con mi falda plisada, haciendo que volase delante de tu cara. Remarcaba mis labios y enloquecías, tú me llevabas bailando lento y era así como nos queríamos.

Luego llego Tami, que te llenó la cabeza de tonterias. Te queria normal, amando a las chicas de tu mismo sexo y sin apenas resistencia te saco de casa.

Yo me quedé solo, pensando en tí; cómo me gustaban tus calzoncillos cuando te metías calcetinas de paquete y jugabamos en la eternidad.

No es cierto que me gusten los varones, ni las hembras, lo que quería era estar a tu lado, con nuestras rarezas, sin más. Besarte en los labios, dejarte mi marca, que te moleste mi carmín.

No creo que me llegases a amar, solo buscabas reflejos que no eran ciertos, espero que ahora seas feliz, aunque yo sólo me quede con los recuerdos.

No te olvides de que si algún día necesitas un medio hombre, aquí estaré para tí.

LaRataGris.


La mano muerta

10 octubre 2008

La mano muerta


El formato desconocido

8 octubre 2008

La imagen es perfecta. Cada niño tiene los rasgos bien definidos, con sombras difusas sobre los pliegues de la ropa y un sudor frío que imita el nerviosismo de su mente en cada pregunta del maestro.- ¿Los tres formatos dominantes?- articula Juan- El jpg de las fotografías,- con cada palabra agacha más la cabeza- el bitmap y…- duda- Gif?- cuestionándose su propia afirmación.

-Muy bien, sientese.-se deja caer en la silla, aún transpirando, mientras otra niña comienza a exudar al escuchar su nombre en la voz metálica del adulto.

Un tenso silencio se difumina por el aula, intranquilizando el, ya de por si nervioso, intelecto de Juan. Sus pensamientos parecen caballos desbocados que, a punto de traicionarle con sus relinchos, le obligan a desconectarse presionando el botón del baño. Apaga su visor y desaparece la clase, esta en su cuarto.

Se relaja un poco, acaricia un disket de tres cuartos que descansaba en su regazo y suspira soñando con lo que contendra. Cuando regrese a la escuela se habra obligado a olvidarlo, para que la red no lo detecte en sus ondas, esa extensión desconocida que su ordenador no reconoce.

Al visitar a su abuelo, siempre recuerda lo que es el sol. El se lo explico una vez- es la bombilla que ilumina todas las habitaciones-le dijo- de cuando la ciudad estaba conectada por calles y la gente podía pasear fuera de la red- hoy ya nadie sale de casa. Su visor imagina una puerta en un pasillo, parcialmente pixelada por ser lugar de paso, tras la puerta se abre la estancia a la que quiere acceder y allí ve al anciano, junto el holograma de un fuego que no da calor.

-pasa hijo, pasa- la voz trémula vibra en el tweter interno. Le da dos besos en la mejilla, controlando el escalofrío que provoca el roce de una imagen real con otra generada.

Suele escuchar con atención las historias que le cuenta del pasado, deja que divague sobre cualquier insignificancia que el octogenario considere oportuna y, si no fuese por el enigma del formato volvería a dejarse llevar de la mágia de otros tiempos- ¿Qué extensión es la TGA, abuelo?

Sorprendido reconoce el término obsoleto- Eso es muy antiguo, apenas quedaban cuando yo era niño y desde luego me extreña que tu conozcas el termino.

.bueno, me han explicado algo en historia de la informática, pense que tu…

-Si, si claro que se algo- pierde su mirada en el techo, buscando el hilo de lo que contara a su nieto- Eran archivos de imagen, muy pesados, ocupaban tanta memoria que acabaron desechandolos por otros formatos más interesantes.

-¿ Y que tenían?

-Vete a saber, lo que hubiese querido guardar su dueño- decepcionado por estar igual que al principio comienza a marcharse cuando- eso si, corria un rumor.

-¿Si?- sus ojos parecen a punto de estallar de la emoción

-Si, dicen que antes de desaparecer algunos subversivos se encapricharon del formato. Aprovecharon que se comenzaba a aparcar y el echo de que cada vez fuera más difícil de abrir para guardar en este formato lo que llamaron el proyecto Pandora

-¿ Y que paso después, abuelo?

-Nada, se dejo de conocer la leyenda. Supongo que sería un bulo para que nadie intentase guardar algo en TGA, o quizas los detuvo al policía, no se hijo mio, no se.

Siempre que se desconecta ve la misma puerta que se cierra tras de si. Da lo mismo de donde venga, a donde vaya. Es madera imitación a wengue, de un marrón oscuro que no disimula los nudos de lo que se supone fue un árbol. Al fondo del pasillo que se abre frente a el la misma reproducción, en esta ocasión, tras ella, se materializara su cuarto mientras su mente asimila la reentrada.

No nota la reestructuración de su cuerpo, no puede dejar de pensar en lo que su abuelo le acaba de contar y, eso, le distrae. No siente a su ser formarse al girar el pomo y no reconoce la habitación cuando se dibuja ante el. Es más oscura, llena de papeles y un hombre iluminado por una vieja pantalla de ordenador.

-pasa- le invita sin apartar los ojos del monitor- espero que no te importe que haya entrado en tu sistema. Yo soy xibec- voltea todo su cuerpo, tendiéndole una mano amigable al desconcertado Juan Asustado tiene la tentación de correr, alejarse de aquel individuo que no debería estar allí. Sus piernas reciben la orden, dispara su masa por el pasillo, buscando el amparo de su abuelo. Al abrir de golpe la puerta de la que salio se vuelve a encontrar con el desconocido.

-es fantástico lo relativo del espacio en la red ¿no crees?-no espera respuesta-anda pasa, no sigas esparciendo tus pensamientos. Aquí dentro nos protegen firewalls, no entrara ni saldra nada que yo no quiera.

Venciendo su reticencia se ve arrastrado al interior

-te estuve escaneando ¿sabes? La red no es un buen sitio para esconder secretos, pero que demonios, de otra forma yo no tendría trabajo ¿no? Anda dame el disket – retrocede un paso aun mas acongojado- no te preocupes joder, no te lo podría quitar. Tu eres un virtual y yo no pienso salir de aquí para que alguien me halla preparado una encerrona en tu cuarto, si ni siquiera viajo entre redes, lo hago todo desde aquí- señala el tft- con el observo y atraigo solo lo que me interesa. Sin necesidad de ese hiperrealismo por el que pagais tan alto precio. Venga que no tenemos todo el día, metelo e tu máquina y enviame su contenido, vamos a ver que guarda tan celosament ese niñito.- sin saber por que le hace caso- bueno una imagen, bien tardare un poco en encontrar su algoritmo asi que si quieres ponerte comodo estas en tu cuarto.

Sus dedos se mueven rápido por el teclado, apenas se adivina el movimiento debido a la velocidad que alcanza. Pasan las horas, una tras otra, incontables.

-bueno ya esta, acercate a verlo, no es tridimensional asi que no te lo puedo enchufar a un visor. ¿sabes? Hubiese estado bien tener otra imagen para comparar el codigo pero bueno, tampoco sabremos si hay algo mal.

Poco a poco se forma la imagen, de una forma lenta, difusa al principio para precisarse mas tarde.

En ella se ve una niña, un dibujo modernista con vuelos en la falda que se desdibuja sobre un fondo negro. Sostiene un cofre hermosamente cincelada en verde y dorado. El hacker la mira extasiado, rozando el plasma con los dedos, montando unas aguas sobre otras en la figura de la niña-ahhh!!! Pandora.

-¿Quién es?-pronuncia sus primera palabras en la habitación.

-no es un quien, es un que. Un símbolo de la libertad. Solo ella puede abrir la caja cuando quiera, no acepta las ordenes, el mayor mal de nuestro tiempo, el pensar por uno mismo. Ese es su secreto.

-¿Y que hago con el?- la respuesta llega sin una mirada de quien solo tiene ojos para su pantalla.

-olvidala, pierde el formato por que cuando salgas de aquí no tendras protección y tu mente sera un hervidero de lo que has visto. Te descubrira la red si no sabes ocultar tus pensamientos.

Más que nunca querria ver el sol, más que nunca querria que no fuese delito lo que esta pensando por que sabe que la guardia neuronal entrara en cualquier momento en su cuarto para quitarle el disket y quizas algo más.

LaRataGris.

 


Sin logotipos en la lucha

4 octubre 2008

Sin logotipos en la lucha