Negocio redondo

25 enero 2018

Negocio redondo

Salvame a mi que con el tiempo seguira siendo tuyo: Payhip  o en Comic Square

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El ingeniero

22 agosto 2016

La maquina había empezado a ir un poquito más lenta. Parecía tener los engranajes oxidados tras tantos años de buen servicio, como si estuviese a punto de morir.

-¡No puede parar!- gritó el operario dos mil treinta y siete -iLlamad al ingeniero!-

Encendidos por el terror en su voz todo el mundo comenzó a correr sin orden aparente, insuflados de un salvajismo descomunal. Con sus trajes reflectantes parecían rayos de luz sobre el fondo gris sucio, casi negro, de las paredes.

-iVamos!-, volvió a gritar,-si se detiene la fisión sera inminente.

-¿Dónde esta el ingeniero- el revuelo era generalizado- ¡Buscadlo! ¿¡Ramon!?- Repetían el nombre mientras el caos se apoderaba de los trazos luminosos. Se entrecruzaban dentro de la fábrica, removiendo cualquier piedra donde se hubiese podido esconder Ramón. No hubo suerte. El ingeniero estaba tan lejos en el momento que había previsto, que respiro tranquilo al ver la noticia de las muertes. Ya llegarían las explicaciones, decir que era inevitable y que el hizo todo lo que pudo por salvarse que, al fin y al cabo, era lo único que podía hacer.

LaRataGris


La vida de Gato Viejo

10 marzo 2014

Para Gato Viejo la vida empezaba a ser demasiado parecida a un trabajo. Siempre en los mismos excesos, cumpliendo con cada hora, el estricto horario de las aventuras. A las doce salvar el mundo, a las tres encontrar el arca perdida, media hora más tarde fingir ser un gato duro de pelar y expulsar a los malhechores que pretenden envenenar el embalse de Sau, luego no tener descanso. Gato Viejo ya estaba demasiado viejo para tanto trajín, no le apetecía ni ir a casa de Marcel a tomarse su tazón de leche.

El balcón estaba a un salto de donde se encontraba. Miró la puerta abierta sin fuerzas para lanzarse, prefería quedarse tumbado sobre el tejado, con la lluvia calando cada uno de sus huesos maltrechos. Era una madrugada de tener demasiado frío, rodó sobre si mismo hasta chocar con una parabólica y allí se enrosco. Al día siguiente no dejaba de estornudar y todo su esqueleto temblaba, castañeteaba bajo su pelo ralo mojado. No podía ni moverse y no lo hizo.

-¿ qué te ha pasado?- acarició su columna vertebral la muerte- así no puedo mirar para otro lado, tendré que llevarte conmigo.

Gato Viejo maulló algo que sólo ella pudo entender. Lo cogió entre sus descarnados brazos con el cariño de una madre y se lo llevo hacía una aventura que aún no había vivido.

LaRataGris

Gato Viejo: guia de lectura


Plantando estrellas

13 diciembre 2012

plantando estrellas


Sin problema

11 junio 2012

Sin problemas