Cuarenta y pocos

1 diciembre 2025

-Cuarenta. Cuarenta y pico- un pico pequeño, piensa intentando fingir que no existe el peso de los años. Luego sonríe para la foto, sin poder esconder sus ojos tristes.

-¿Cuánto llevas en la empresa?

-Más de media vida- eternidad. Como si su tiempo anterior  fuese inexistente, una anécdota sin importancia, que nadie recuerda. Todo comienza al empezar a trabajar y, ahora, este homenaje.

La plantilla posa con uniformes nuevos, aseados hasta en lo invisible. Son el recuerdo y los valores de algo que la empresa necesita transmitir.

Otras tres fotos más para la revista interna.

-Cuarenta y pico años- esta vez deja que lo grabe un móvil. Montaran un video con los mejores instantes de la fiesta, mientras que él, desubicado, piensa que el mundo puede ser un lugar mejor. Sigue llorando por las injusticias, sigue teniendo las tonterías del adolescente que respira sueños y maravillas.

-La madurez-se dice- es solo una manera de aceptar la derrota: El mundo no va a cambiar,  te insisten; asume que es así y así será. Con el consejo sentaras la cabeza, aceptarás la tristeza de este mundo de mierda. No quieren cambiar nada, ni lo malo ni lo peor.

LaRataGris


Igual que menos de más- Ataque cumpleañero

30 septiembre 2024

Madre mía, que les da por crecer a lo loco, y se me hacen adolescentes. Y que suerte ver como se hacen mayores.

Pero esta vez le he preparado un regalo envenenado, por si alguna vez quiere ganar jejeje.


Años salvajes

20 febrero 2017

Al día siguiente apareció Marco. Seguía vistiendo la misma sonrisa de derrotas y su camisa blanca se había manchado de vomito y barro.

Dejó cuatro dientes ensangrentados sobre la mesa del desayuno. Maite Corrió a revisarle la boca, abriendosela fuertemente con las pinzas de sus manos.

-”jon fe Farfosa”

-¿Qué?- preguntó sin soltar su presa.

-Que son de Barbosa-. Consiguió Zafarse- El se dedico a cosas menos visibles, más dolorosas

-No se por que sigues yendo con esa bestia- cogió una servilleta y con suma delicadeza empezó a limpiarle las heridas con agua.

-Vamos, mamá, estoy bien. Es que este es mi rollo.

-¿Tu rollo es ser un cafre?- Sonó al desdén de siempre, al que ya se había impermeabilizado- Anda, metete en la ducha. Te preparare un buen desayuno antes de que te caigas redondo al suelo.

LaRataGris