Años salvajes

20 febrero 2017

Al día siguiente apareció Marco. Seguía vistiendo la misma sonrisa de derrotas y su camisa blanca se había manchado de vomito y barro.

Dejó cuatro dientes ensangrentados sobre la mesa del desayuno. Maite Corrió a revisarle la boca, abriendosela fuertemente con las pinzas de sus manos.

-”jon fe Farfosa”

-¿Qué?- preguntó sin soltar su presa.

-Que son de Barbosa-. Consiguió Zafarse- El se dedico a cosas menos visibles, más dolorosas

-No se por que sigues yendo con esa bestia- cogió una servilleta y con suma delicadeza empezó a limpiarle las heridas con agua.

-Vamos, mamá, estoy bien. Es que este es mi rollo.

-¿Tu rollo es ser un cafre?- Sonó al desdén de siempre, al que ya se había impermeabilizado- Anda, metete en la ducha. Te preparare un buen desayuno antes de que te caigas redondo al suelo.

LaRataGris


viviendo entre momentos

15 octubre 2012

Desayuno en el metro. Café para llevar y un cruasán de cuernos desaparecidos y masa precocida. Los viajeros habituales, la otra familia con las manías de siempre. Sin saludarnos pero sabiéndonos sentados, de pie, con un libro que no parece acabarse nunca, los escritores de realidad, pintores de bolígrafo mordido y soñadores que los han arrancado demasiado temprano del sueño para viajar adormecidos por la vida…. grupos de uno, desordenados que no saben que decirse.

Seis, cinco, siete… marco y salta : deje el mensaje después de oír la señal. – ya te has levantado? Todo bien? Te he dejado un beso sobre la mesita. Volveré esta noche cuando halla pasado media vida.- Y con la métrica calculada mi tren llega a su destino, sin que sea el mio pero me bajo por que lo contrario da mucho miedo.

-Buenos días- Saludo al portero, a la otra familia, la del trabajo. Los chicos de la oficina golpeando el teclado en notas demasiado largas, memorandos, historias, cuentos sin sentido que justifican sueldos desproporcionadamente bajos por morir un rato largo. De tanto en tanto un paseo al lavabo para sexo solitario, encuentros por pasillos, la hora del cigarro, de la conversación absurda y el bocata, la comida la cena en un reloj lento y doloroso. Fingimos amistad rellenando como se puede una vida que no tenemos, nada encaja a la perfección en los huecos pero vamos picoteando y al final el conjunto parece real, apetecible tal vez.- Sabes- me besa Ramon previo al suicidio- con suerte puedes imaginar que has tenido una existencia aceptable un minuto antes de morir.

La policía siempre hace demasiadas preguntas cuando llega tarde y, para cuando regreso con la verdadera familia, mi amor, mi amiga, mi luz se ha quedado dormida esperando en el sofá. Los niños en la cama de respiración profunda e infinita- Si me duermo- la nota de siempre- te sigo echando de menos.- Y yo a ti me susurro al oído como si me acariciaran sus labios antes de caer rendido. Hoy necesitaba respirarte.

LaRataGris