Otro que se me hace grande, ahora el mejor hijo del mundo. Y se piensa que tiene el don de la eterna juventud, que maravilla. No puedo ser más afortunado de mis bebes. Muaca.
Si tu hijo cumple años y te pide un dibujo como regalo de cumpleaños se lo haces supercontento. Si en un verano te ha hecho ver cuatro veces la misma serie de principio a fin tienes claro que personaje va a salir.
Solo había que juntarlo con otra de sus pasiones y buscar un chiste malo.
Felicidades Pau, gracias por hacer mi mundo mejor.
No hay nada peor para el poeta que verse encadenado a las palabras del hambre, cuando le exigen rectificar una rima y fingir un pensamiento que no le pertenece.
-Vigila cada paso, la dirección y el viento de libertad que escoges- le susurra Pepito Grillo con la fría hoja de una navaja acariciando su gaznate.
-Cuando eres parte de nuestra solvente familia- le recuerda el pragmático empresario- las apariencias lo son todo.
Y el asiente disimulando tristeza, simulando ardor por la pira funeraria.
– Ojala – quiere autoengañarse- resurja renacido como el ave Fenix.
Echa de menos su reclusión voluntaria, no quiere la prisión de un trabajo rimando tarjetas de cumpleaños y eventos varios. Prefiere el cálido frío de su casa, las voces melosas del hogar. Solo se siente un poeta fingiendo amor para que los enamorados compren colores y otros mentiras con las que amar, amad, más allá de lo que el querer permite.
Y finge y sonríe de verdad, esperando que esta vez el fuego no duela.
Si me descuido no me doy cuenta. Ya con nueve años y yo te veo pequeñito, como con seis. Un mundo lleno de enigmas, puzzles y juegos que si son inventados mejor. Tu vida se mueve a ritmo de música y yo procuro bailar para no quedarme atrás, aunque siempre he estado un poco sordo.