No toda la clase obrera se sube a las vigas. No toda la clase obrera tiene un jefe. No toda la clase obrera construye rascacielos. Hay gente que hace de construir sueños su oficio. Que tiene que hacer frente a burocracias, enfermedades laborales, precarización y mafias de los grandes capitales como el que más. Que debe de enfrentarse al patriarcado, al racismo, a la lgbtifobia, al clasismo y a los prejuicios sociales. Detrás de cada dibujo, pintura o imagen hay personas trabajadoras, cuya fuerza de trabajo y vivencias les han llevado a convertirse en profesionales. Recordar esto nos dignifica.
Las dibujantes: Rubén Uceda, La Rara, Calavera, Mpaink, LaRataGris, Sergi San Julian, Pablo bizarro, Santiaguete, Max Vadala, Paco Garabato, Azagra y Revuelta, Mejikano, Manolito Rastaman, Bellotero y, el actor de doblaje, Tona Aguiar; nos unimos bajo el paraguas de la Tinta RojiNegra para gritar un fuerte no a la guerra con las únicas armas de las que disponemos: corazón y dibujos.
Para tal fin enviamos a la guerra a estos impresentables que la potencian, para ver si así reflexionan (No caerá esa breva).
Allí donde cayó muerta de hambre un cartel pide una ayudita. Es su forma de ser recordada, una especie de homenaje, su lapida y también un olvido anterior.
Pasando cada día, viendo su piel pegada a los huesos que ya no respiran, los caminantes entristecidos, le echan la calderilla que les pesa y aligeran monedero y conciencia.- No,- tartamudea su calavera- que ya no puedo ni moverme. Me cuesta una vida pedirte esto pero, tráeme la comida, dame de comer, resucitame o déjame desaparecer.- Y un papel lleno de palabras suplicantes la recuerdan allí donde ya no hay mas que polvo, donde la dejaron desaparecer.