Mi alma lejos y los pies encogidos. País de caricias solo eres un recuerdo del que me arrancan como una mala hierba. Busco otros jardines llenos de fragancias, otras arrugas en este desarraigo sin fecha de final.
Me pliego a cualquier complicidad, me finjo lleno y lo doy todo para que las flores sigan creciendo a mi alrededor.
Jardineros del rey se aprovechan de mi falta de suelo y yo… dejo que se aprovechen porque nadie viene a regarme, porque estoy demasiado débil como para hacerlo solo.
Para estos chupasangres parece que sólo les servimos para producir y morir. No nos van a dejar descansar hasta que estemos en el cementerio o… ¿puede que exista otro camino?¿Más exigente?¿Más reivindicativo?