Sinsentido

14 marzo 2016

La familia de Tom era un núcleo de fuertes tradiciones: Hijo de Tom, nieto de Tom, bisnieto y tataranieto de Tom… la lista se alargaba hasta mucho antes de que la endogamia hubiese convertido en un hazmereir el apellido Alcarglumps. Hacia tiempo que la locura se había adueñado de sus génes y ya poco se podía explicar con sentido de todos ellos, me limitaré a repetiros lo mismo que os dije hace un momento: Es un grupo con una gran disposición a reiterar una y otra vez los mismos comportamientos, sin pensar en porque actuaban de esa manera. Igual que sus, también endogámicos, vecinos, los Stargalumpi, sobre los que no diré nada, sirva la descripción de los unos para los otros.

Existía entre ambas familias un odio visceral por una rencilla olvidada pero que, evidentemente, la tradición perpetuaba entre los dos clanes. Aquella tarde podrían haber ardido mil bosques en la refriega de insultos cuando Tom, con la mandíbula desfigurada por los caprichos de la genética familiar, intentó arengar a los suyos: Chipi chopo, chipi chopsuei, que, de tener un rostro más humano hubiéramos podido entenderle: Hermanos, si es necesario nuestra familia llorara largo tiempo nuestra victoria que, aunque es segura, nos dejara sin algunos de nuestros mejores hombres y mujeres. Pero no hay más remedio que enfrentarnos en épica batalla pues los Stargalumpi, nuestros odiados y repugnantes enemigos hijos del excremento, no entienden los gestos amigables, solo comprenden la violencia y violencia van a obtener. Alcarglumps, iDestrocemoslos!

Acabemos con esos malnacidos engendros, esputos de un troll resfriado. Gritó un cualquiera mientras el resto se hacia eco de sus palabras para devolverle un cántico de muerte. De repente, como si hubiesen recibido una orden invisible todos se callaron a la vez y se prepararon para la batalla.

En la retaguardia las plañideras comenzaron su letanía para aplacar a los futuros muertos. Las primeras navajas brillaron y la refriega se adueño de la calle.

un campo de fuerza, realmente inexistente, alejaba a todo aquel que no estuviese implicado en matar a morir. Jirones de ropa bailaban ensangrentados al viento.

Los más jóvenes de ambas familias se paseaban por el campo de batalla, recuperando los recuerdos y tesoros de los caídos.

No hay razón en ninguno de los golpes, como fuerzas primigenias que necesitan victorias y derrotas para poder existir. Todo es caos y como empezó, al atardecer, todo acaba sin mas. Los supervivientes se repliegan vigilando la espalda.

Vamos, dijo un stargalumpi a los rezagados, Nos retiramos.

Jamas, no mientas. Nosotros no huimos de esas ratas, le espetó otro mientras sujetaba el cuerpo sin vida de su hijo, Tom.

Todos son nuestros hijos, repuso un tercero viendo la Venganza brillar en los ojos del padre Tom, ya no son nuestros hijos, la batalla ha concluido y lo perdido se tiene que olvidar.

Entonces miró a las plañideras que intensificaron su pena para que el canto liberase las penas. Solo los que lloran pueden descansar en paz.

Así acabó la pelea por una linde de tierra que ya nadie recuerda a quien pertenece, es la sangre la que si es de la tierra. Hasta la siguiente refriega los ejércitos serán una santa Compaña, guiada por el héroe herido, poco tiempo le queda al patriarca para que otro venga para repetir sus errores.

Pájaros de mal agüero le señalan el camino a la muerte, para que retire los desechos.

Daría lo que fuese por que llegue Un día en el que nos gobierne gente sabia, que dejemos atrás estas masacres. Vantamir se giró buscando la procedencia de la voz.

Estas insinuando…?, ni siquiera acabó la frase, aquello podía ser considerado traición al clan. se apretó el cinturón intentando disimular el interés mientras escuchaba las voces que ocultas en la masa pedían la razón que les había robado la tradición.

LaRataGris

Por si no has estado por aquí estos días te diré que la semana pasada los Insectos comunes lanzamos el reto Fracaso. En el que cuatro autores escribimos algo sin pies ni cabeza.

Esta semana, en cambio, nos propusimos Boca a boca. En el que nos intercambiamos aquellos textos con la intención de darle una explicación a algo que en un principio no debería tenerlo. ( a la espera de que la semana que viene cada autor retome su propio texto)

Yo he tenido el privilegio de reescribir:

El Alcarglumps y los stargalumpi de Jean Rush

y casi se me cae la única neurona que utilizo.

El resto de Bocas han sido


Memorias de mosquito

23 septiembre 2013

No hay nadie más en la habitación; yo y un mosquito. El me narra como, con su forma insignificante, consiguió toda la sangre que quiso.

 

Memorias de mosquito

 

Dice el mosquito, no un insecto cualquiera, un bicho instruido, cultivado, de palabra elegante y convincente, un mosquito como no los hay que nos recriminó- …pues no soy solo yo, al menos no unicamente yo. También mis hermanos, incluso mis primos tigre, por pánico que os cause, tenemos hambre, queremos comer, necesitamos alimentarnos y tenemos derecho a subsistir. ¿ no veis que somos parte de la cadena trófica, que sin nosotros se tambalea el ecosistema? Es importante que dejéis de odiarnos, que nos permitáis hacer sin restricciones…por el bien de todos, eso es incuestionable.- Evidentemente hubo muchos otros blablaes, aquí se transcribe solo parte del discurso. Se gestaron infinitas frases con sentido, argumentos y palabrerías que, al que más al que menos, convencieron de abrir de par en par las ventanas, no manotear y compartir un poquito de vida aunque fuese un algo doloroso.

 

LRG

 

– Menudo sin sentido- le espeté- quien sería tan estúpido como para haceros caso solo por que si.- pero no hubo respuesta. Se alejó su pequeño zumbido sin que yo llegase a comprender que en esa historia una cucaracha me habría hecho entender mejor la sátira política. Pero no había tiempo para pensar, mi país me necesitaba.

 

LaRataGris


surrealismo político

12 julio 2012

surrealismo político


Daño colateral

21 julio 2011

daño colateral