El camino del escarabajo

10 marzo 2020

Cada mañana el escarabajo se preguntaba si aquel sería el día. Es cierto que no esperaba grandes cosas, había pasado mucho desde que se le rompió el último sueño. Ahora se lo repetía sin esperanza, casi como una rutina: Desayunar, lavarme los dientes, vestirme, zapatillas, deportivas y fingir que aun pienso en el futuro.

Era un robot de supervivencia mecánica.

De vez en cuando la polilla le llamaba para pasar un buen rato. Hacían cosas prohibidas, de forma salvaje, como si el porvenir fuese nada, al fin y al cabo es lo que era.

-Me voy – le dijo la polilla.

Se quedo solo, contando las veces que se movía el segundero del reloj.

¿Cuantas horas pasarían hasta estar oficialmente muerto?

LaRataGris


Vivir las horas muertas

14 junio 2018

Vivir las horas muertas

Por fin puedes conseguir el “Vota Charlie” en Lektu, a traves de la editorial “Las horas muertas”. Todo en un formato muy respetuoso para los alérgicos a los acaros del polvo. No te lo pierdas y disfrútalo.


No era necesario el amanecer

17 agosto 2015

No era necesario el amanecer diario para saber que pasaban las horas. Bailábamos el tictac de un reloj imaginario, mientras que el sol venía con el canto del gallo. Se desperezaba la vida y en un bostezo aparecía la bella durmiente a deshoras, arrastrando vida.
Todo sucedía sin más; aunque el ser humano hubiese encerrado los días en semanas, las semanas eran meses y los años discurrían fugaces desde hacía un siglo o veinte lustros. No importaban las casillas en las que intentásemos contenerlo. Fue sentenciado incluso para los días oscuros en que negras nubes acercaban la noche. Quedo estipulado un sistema rígido en el que sólo se cambiaba el ritmo si lo necesitaba el superhombre del dinero. Se retrasaban y adelantaban las manecillas mientras, en realidad todo seguía igual, incluso para los que no sabían que no era necesario que amaneciese y se despertaban para estar juntos con las primeras luces del día.

LaRataGris


Parte del mobiliario

27 marzo 2014

Parte del inmobiliario