Dios bendito

3 abril 2017

Dios bendito


La culpa del otro

26 enero 2017

La culpa del otro


Los pobres no tienen patria

3 noviembre 2016

Los pobres no tienen patria


Paradoja carcelaria

29 octubre 2015

Paradoja carcelaria


Que todo cambie…

27 julio 2015

– Donde digo Diego…- el presidente multiversal hablaba un chino muy castizo. Se equivocaba y rectificaba porque era blanco un día, negro si le cambiaban los vientos, podía pasar por rojo si no le implicaba marcharse por el camino de la izquierda. Era una apariencia estética para mantener contentos a sus votantes y a sus posibles votantes.

Levantaba los brazos y sin apenas mover los labios- prometo- y prometía papel mojado que a pesar de todo demasiados creían seco.

Pero la gente estaba cansada de tanto blablabla, por eso lo volvieron a elegir mientras las malas lenguas seguían criticando. Es curioso como el universo disfruta de la ironía con tanto tonto suelto.

LaRataGris


Dormir tranquilo

11 diciembre 2014

dormir tranquilo


Guante blanco

30 octubre 2014

guante blanco


Carne de cañon

29 mayo 2014

Carne de cañon


El candidato perfeccionado

10 febrero 2014

Me llama la atención como sucedió todo. Fluyó de tal manera que parecía escrito y, muy posiblemente, así fuera. Los amos llevaban demasiados gobiernos a sus espaldas y no es fácil dominar a quien no quiere ser esclavo. Habían pasado tantos años en los que cada cual asumía su papel sin rechistar que las bases empezaban a estar resentidas.

Podrían haber pagado un miniejercito que devolviera todo a su cauce, amilanar a los pobres que no pudieran contratar una defensa, matar a algún cabecilla, incluso. Pero ahora preferían ser más sutiles, más democráticos. Los dividían en mayorías, las enfrentaban entre ellas para que el enemigo común, ellos mismos, pudiese vivir tranquilo. Y, por si acaso no funcionaba la cosa, les decían todo lo que perderían; la libertad, el trabajo, la chabola,…Todo era perfecto en el paraíso hasta que, simplemente, siguió pasando el tiempo y se multiplicaron las penas.

Como si desde arriba ya no quisieran repartir caramelos, la gente vivía miserias y los medios de información comenzaron a espolearlo. Resultaba curioso ver como mordían la mano que les daba de comer. No importaba la tendencia política, los votos obtenidos, si formabas parte del partido, cualquiera, eras un corrupto. El pueblo se iba encendiendo con cada titular que leía, salía a la calle y el gobierno endureció las leyes contra las manifestaciones, cada persona era tratada como un potencial terrorista.

De entre todos los que se manifestaron hubo dos que estaban en todas las convocatorias. Tenían la palabra fácil y la acción llamativa. Gritaban muchísimo y la masa enseguida los llamó héroes. De entre todos a estos dos jamas les rozó una pelota, no les cayeron porras, sobrevivían a la guerra y tras alguna corta estancia en prisión anunciaron los cambios inminentes.- entraremos en la bestia- tuitearon– y la rajaremos.

Coincidió entonces que se retiraron los partidos tradicionales, seguían sin hacer ruido. Acabo la represión y las elecciones se les regalo al partido de los adalides. Lo cambiaron todo para que todo siguiese igual, incluso mi convicción de que todo, absolutamente todo, fue escrito, hasta los candidatos perfeccionados para el gusto global.

LaRataGris


“Teletopia”

29 abril 2013

Llegó el futuro y nos pilló desprevenidos. Alguien dijo en el televisor que podíamos vivir mirando la pantalla y la gente aceptó por que no suponía ningún esfuerzo.- Sin problemas, seremos felices para siempre, por una eternidad.- Cada cual podía escoger una buena serie con la que identificarse, una banda sonora para saber cuando llorar o reír con un guión que nos resume sin tener que pensarnos.

Dispusieron los sofás unitarios y las familias se despidieron por que no todas habían escogido los mismos canales. Inyectados a los tubos de nutrición nos fuimos apagando uno a uno hasta quedar sumidos en un ligero coma autoinducido. Que intensa la vida de aquel suicidio colectivo, nadie se había decidido por un final anodino y la tensión empezaba a ser palpable en cada centímetro de los cuerpos inertes.

Nestor despertó en aquella locura. Su ser había resistido el máximo calculado, había sobrevivido a los sedantes y descarnado intento incorporarse pidiendo algo de comida.

– Cuando decidimos que esta era una buena forma de morir?- Pensó, al ver la hilera de cadáveres, sin obtener respuesta, tampoco solución. Con la mirada buscó al presidente de su país, algún político que le engañe prometiendole salvación, aunque sabe que no tendría fuerza de acercase a el o despertarle de su muerte. Desconectado se fue consumiendo sin remedio. No tenia la paz pactada y los rebeldes que salvan la humanidad estaban atrapados en su propia teleserie. Ya no tenia nada más que a el mismo.

LaRataGris