Minoría gana

2 marzo 2017

Minoría gana


Capital humano

12 diciembre 2016

Discutir del capitalismo con gente que no ha teorizado sobre sus devastadoras consecuencias es algo terrible. Son ciegos condenados a chocarse eternamente en una pequeña habitación. No han conocido vida real y por eso se empeñan en seguir construyéndose una enorme mentira en la que creerse vivos.

Cualquier argumento es rebatido, una vez se vean atrapados por la lógica acudirán al manido: la vida es así, o cualquier frase similar que, según ellos, lo justifica todo. Se te cae la tostada: la vida es así, se te escapa el perro: la vida es así, un ser del averno destripó al cabrón de tu marido e hizo butifarras con sus entrañas, la vida, evidentemente, es así, y en este caso se agradece que así sea.

El problema esta en que la vida no tiene por que ser así. Lo es cuando no tienes intención de mejorar y prefieres arrastrar a todo el mundo a tu absurda existencia para no ser el único amargado en la rueda.

A través de su ejercito de descerebrados anulan toda tentativa de cambio. Las alternativas son discretamente perseguidas para que aquí no pase nada, a veces incluso se las integra disfrazándolas de peligroso enemigo dispuesto a quitarte lo poco que tienes para que creas en algo mejor a lo que enfrentarte antes que al capitalismo.

Nos encierran en cárceles-trabajo para evitar nuestro pensamiento ocho horas, al menos ocho, al día. Así es como envejecemos sin crecer como personas, por que para unos pocos la vida es así, son parte del capital humano y saben estar muy bien en su papel.

LaRataGris


Paradoja carcelaria

29 octubre 2015

Paradoja carcelaria


Caricarcelista

26 octubre 2014

caricarcelista


La puerta intermitente

28 julio 2014

No siempre se abría. A veces era como una pared, con cerradura y picaporte eso si. En tantas ocasiones la abría para salir a la calle y ella daba a un patio andaluz, le llevaba a Groenlandia o al espacio exterior donde lo pasaba francamente mal sin la camisa de fuerza adecuada y con un vacío tan pesado que lo mataba.

De regreso no siempre acababa en su hogar, creo que eso sólo paso una o dos veces y para entonces ya no le pertenecía. Hombres simios la habían adquirido, por mucho menos de lo que el tampoco podía pagar y amueblada, en una subasta pública.

Un día, cualquiera que escojas estará bien, el señor agente, muy educado y extremadamente poderoso con todas sus armas legalizadas, llamó a su puerta intermitente para informarle que aquello que hacía era allanamiento de morada y que tenía que irse. A cambio, por supuesto, le regalo varias puertas recias con rejas que no sabían explicar historias. Siempre desembocaban en el mismo cubículo gris donde nada importa y ya nada se puede.

LaRataGris


Tinta negra

19 septiembre 2013

cabecera para tinta negra x LaRataGris


Cuento susurrado

14 agosto 2012

Hay una historia que no esta escrita en ningún libro. Se cuenta de piedra a piedra, entre muros que separan a los presos de sus familias. Dentro pasas el rato explicando por que consumes tu vida enterrado, son susurros de viento para que no los escuchen los carceleros.

Tal vez mis nietos puedan leer las palabras que quedaran enganchadas en las fotografías mudas, en los silencios de la memoria desaparecida. Puede que pregunten por ese niño que de un salto paso a otro álbum de recuerdos volviéndose demasiado viejo para ser el mismo. Entre medio la guerra civil me arrancó para borrar mis huellas.

Tras los asesinatos de amigos y enemigos, una vez limpios los campos de cadáveres, los exílios de los supervivientes, las prisiones, las torturas, el hambre y el dolor de los que nos tocaba morir lentamente… tras las desgracias, más bien delante de ellas, pintaron una mentira de cielo azul y esperanza. Apagaron mi lucha y la de compañeros con los que soñé soles de noche y lunas libertarias.

Únicamente nos dejaron nuestros cuentos intentando unir el complicado rompecabezas de lo que tan hábilmente había dejado de existir para siempre. Hay una historia que aún esta por inventar. Es la que se forma entre los huecos de la memoria borrada, la que no olvida que matamos pero que también nos mataron, que en las luchas murieron los hermanos de ambos bandos y sólo hubo un vencedor que nos dolió a ganadores y vencidos. Fueron tiempos difíciles de los que llegara un día en el que no habrá demasiado miedo por preguntar.

LaRataGris