El secreto del dragón

23 abril 2018

El secreto del dragón

Cada Sant Jordi me gusta celebrarlo con mis niños enseñandoles que la cultura se tiene que trabajar, no basta con comprar un libro y dejar que se llene de polvo.

Mi manera de hacerlo es que mi regalo sea algo personal, hecho especialmente para ellos, cosas para las que el dinero no sirve. Con esto he conseguido que me colmen de dibujos y figuritas que me derriten.

Este año, he tenido que trabajar contrareloj para llegar, ha salido este “El secreto del dragón”. Espero que lo disfrutes tu también y el año que viene, si no antes, te animes a sorprender a tus seres queridos regalando cultura.

LaRataGris

Por si te perdistes los números anteriores: 2016, 2017

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A cuerpo de Rey

11 enero 2018

A cuerpo de ReyY mira esto a ver si te interesa: Payhip  o en Comic Square


Dios bendito

3 abril 2017

Dios bendito


Fuerte

4 abril 2016

-¿Papá?, entonces era mi niña, la luz de mil soles jamas podrían hacerle sombra,¿papa?, así me llamaba hace ya tantos años… Ya no me sonríe cada mañana.

Antonio se sienta junto junto a la puerta de la habitación y llora. Las sucias paredes del motel crujen de frio mientras resbaladiza escarcha acompaña sus lágrimas. Tras un rato las cucarachas regresan sabiendo que aquella roca del pasillo, en que se ha convertido Antonio, no les haría nada. Sin aviso previo la roca vuelve a moverse, limpiándose los mocos en la manga del jersey, y los insectos corren a esconderse en las sombras.

Toma aire- No estés- se suplica. Con los ojos cerrados, rompe la hoja de papel que es la puerta. cadáveres respiran con dificultad sobre la cama deshecha.

-¿Elisabet?- Ella mira como si estuviese justo detrás, fuera de la habitación, en un infinito cercano.

-No me mires, no me mires,… iNo! – Su rostro demacrado se desencaja – No me mires papá.

Los gritos despiertan al muerto. Con movimientos lentos intenta acercarle una bolsa de polvo maravilloso. Balbucea algo ininteligible y sonríe con su dentadura negra antes de hundirse en el cielo de la droga. Antonio recoge la bolsa del colchón y esparce su contenido sobre la cara del ex-deportista que estalla en una carcajada. Entonces se acerca a su niña que esta temblando, haciendo tintinear sus huesos al entrechocar unos con otros- iNo!-El grito no les inmuta. se han perdido en olvidados placeres. No ven la pistola, no intuyen las balas salpicándolo todo de sangre- Sus ojos-cae sobre su cuerpo inerte- sus ojos que parecían muertos ahora están muertos.-Con cuidado borra las huellas de aquella vida, hace desaparecer la sangre, y la tumba como cree que han de dormir las princesas- Nadie me vio entrar ni saldré sin ti.- y suena un tercer disparo.

LaRataGris

Dime una cosa, ¿te sonaba esta historia? En realidad es otro punto de vista para Débiles. Espero haberlo hecho tan bien como para que sólo te puedas enterar en este mismo instante. 8P


Jugar con la Luna

7 septiembre 2015

Tu escalera de estrellas

Se hacía tarde y la Luna quería jugar un poquito más. Dibujar un sueño, salir a bailar y cantar tan alto que no pudiesen dormir las estrellas o el Sol.

la ronda de los lobos mi mundo mi luna

Pero papá la cogió en su regazo y le explicó que ya salían los lobos de ronda, que si la veían le aullarían y perseguirían su destello hasta que volviese a amanecer.-¿Me morderán los lobos?- preguntó la Luna- ¿ no me protegerás?

Bailando con la luna

Tarareó una nana, danzó con ella toda la noche y pintaron alegrías con las sonrisas de sus caras.

Manto de luna

-Jamás dejaré de protegerte- le susurró mientras se dormía un segundo antes de salir el Sol.

LaRataGris

Y en el libro había un epílogo


La iglesia moderna

13 agosto 2014

La iglesia moderna


La mariposa asesina

24 marzo 2014

Raquel no había sido demasiado afortunada, la genética había sido tremendamente estricta. Había elegido para ella las cualidades más visibles de su padre y, por supuesto, no era ni demasiado guapo, tampoco alto y, encima, era un hombre, exactamente igual que ella. La gran diferencia, la suerte de Raquel, era el poder ser un poco más inteligente.
– Antonio- desde que era pequeña le perseguía el nombre, lo acompañaban de costumbres; tenía que jugar con coches, pensar en chicas y, si no, era maricón. – Fuera esa falda.- Papa; el hombre pequeño y feo, sabía como quitarle tantas tonterías. Era tan explicito que el cuerpo tardaba días en recuperarse, se le llenaba de dibujos morados en los que se leía eres un hombre, compórtate como tal. Raquel sabía que eran las palizas lo que no le dejaba crecer. En secreto se juro que jamas sería, ni tan siquiera, uno de los hombres altos, aunque alguna vez le dejasen crecer ella había nacido mujer y mujer moriría, no le importaba si eso le hacía caer bajo los golpes de papa.
Mama era muy diferente. Una mujer esbelta, muy bonita, jamas le pego pero tampoco hacía nada por evitarle las palizas. Se limitaba a esconderse en algún rincón. Raquel siempre sospecho que su llegada le había venido bien para esquivar los guantazos, las patadas, los malos tratos… Esa pasividad es una de las cosas que nunca le perdono. De nada le servia que viniese a besar sus heridas si primero no había sido su escudo. Tampoco no quería ser como ella, tenía que ser alguien real, su propia heroína.
Trazó un plan sencillo. Lo más complicado era volver a fingir que era de nuevo Antonio. Cada noche su corazón de mujer, amordazado cuando era más visible, gritaba por tener que vestirse de carnaval, escupir e ir cada día con una chica nueva, la última siempre un poco más golfa que la anterior y más barata. Papa, parecía decir, soy un machote como querías, ya puedes mirar a otra esquina. Y su padre miraba y veía a su mujer, tan insignificante como el creía, tan imbécil que necesitaba reeducarla como a su niño. Raquel veía como concentraba toda su furia contra ella, se preguntaba si también quería que se transformase en un hombre. Nunca supo por que su padre se comportaba así, ni por que su madre le suplicaba que volviese a ser mujer para que el desviase los golpes, no le importaba, como Antonio tenía la libertad de moverse. Salía de casa sin trabas, podía conseguir todos los ingredientes secretos para su pequeño proyecto; arsénico, veneno para ratas, salfuman, lejía y siete pizcas de sal.
Preparo la sopa más jugosa e indigesta que se le ocurrió, vertió todos los frascos que llevasen alguna calavera y cuando lo vio con un color adecuado no lo probo por si le quedaba sosa. Los platos rebosaron al meter la primera cucharada pero, tras esa, nadie volvió para probarla, Raquel había firmado su libertad.
-Siempre tengo que explicar esta historia- dice Raquel- porque es lo que la gente espera oír. Se imaginan todo esto un poco sórdido. Lleno de traumas. No les resulta fácil de entender que yo soy una mujer desde que nací, que tuve una infancia feliz. Te preguntan deseosos de ver mariposas asesinas y ya me he negado la satisfacción de la verdad. La realidad es lo que ellos quieran creer y mi vida es otra cosa.

LaRataGris