Morir de madrugada

16 marzo 2015

Murió en carretera, igual que había malvivido el último año. Con el sueño de un lugar que se acerque a las estrellas, ¿De qué sirve soñar ahora? Caminó por las ciudades perdidas, donde cada edificio ocupa su lugar para que todo sea un caos controlado. Durmió junto a los parias, al lado de los mejores y los mucho mejor, que hasta el enemigo da calor en un invierno de calle.

Adiós amigos, escribió sobre sus labios fríos y, su compañero de cama de aquella noche, le robo un beso de palabras antes que vinieran a recogerlo: para los días de congelarnos, le abrazó, chao bohemio, buen viaje. Dejó sobre sus parpados entornados, escrito suavemente con las ásperas yemas de los dedos: Es de los que vagaban en vida, uno de los nuestros, permítele pasar, para que así el barquero supiese que si iba sin paga era por que se la habían robado para comer, nada más.

LaRataGris


Asumiendo imposibles

27 septiembre 2011

Me cansé de perseguir estrellas fugaces, bañarme en los colores del arco iris, volar a la perdición, directo al octavo sol de la medianoche. Empezaba a necesitar que mi vida fuese más real. Palpar tangibles para soñar que aún era posible imaginar utopías.

Apague todas las luces de mis fantasías y me vestí de hombre normal para llegar hasta el corazón de la bestia. Necesitaba saber de que huía para aprender a seguir. Me mezclé con sus siervos, jugué con ellos y perdí todas mis posesiones; ojos, labios, oídos y pies. Sin poder caminar me arrastraron por sus pasadizos sin final. Hicieron con mis restos cualquier barbaridad y entendí que el mundo real es triste y desalmado.

Ya no soy un ermitaño asceta. Vivo tu mismo dolor pero yo grito en medio de tus apariencias. No escondo la derrota, no la justifico, aprendo de ella y entiendo que es necesario perseguir estrellas fugaces, bañarse en los colores del arco iris y volar directos a la perdición si esto nos hace más libres, si nos ayuda a dibujar nuevos mundos.

LaRataGris