Nuestro viaje a casa

6 octubre 2011
No molesten

Cartel con el que avisamos a los vecinos del inicio de nuestro viaje

Muchas veces las cosas más especiales son de las que no escribo. O de las que escribo más pero menos enseño. Acabo de ser papá de nuevo y esta vez no quería que se quedase en el tintero. Aunque nada de lo que diga o haga se podrá comparar a las sensaciones que he experimentado estos días.

Ya lo sabía, cuando nació Alicia todo mi mundo cambio para mejor y, lo mejor es que con ella siempre hay algo que sera todavía más increíble. Lo único que no quería repetir con Pau era la estancia en el hospital. Sentí miedo, pensé que lo perdía todo por culpa de dioses ansiosos por experimentar con vidas ajenas.

Mucha gente cree que es un acto de valentía que Pau naciera en casa. En realidad era cobardía a ponernos en manos de otro matasanos. Elegimos a Inma, nuestra comadrona, para saber que estaríamos bien atendidos y que las vidas que estaban en juego no sufrirían. Ella nos ha regalado un recuerdo precioso, una de las experiencias más bonitas que he tenido en esta vida y lo mejor, como con Alicia, también esta por llegar.

Ya hace tres años que mi mujer desnuda, frágil y guerrera pintaba tan poco como yo. Con Pau nos hemos vuelto a borrar felices de estar donde queremos, cambiando el mundo para ellos.

Me llamó el viernes para decirme que no sabía si se había meado o había roto aguas. Telefoneo a Inma y le dijo que sin contracciones podía ser cuestión de horas o días, que siguiese con su vida normal, a mediodía pasaría a ver como seguía todo. No llegamos, en una hora yo corría para casa y, casi sin tiempo para llegar, tuvimos salir disparados, esta vez hacía el hospital. Vero había empezado a sangrar y podía ser todo o nada. Por suerte no fue nada, un susto. El ginecólogo puso mala cara cuando supo que no queríamos quedarnos, que si estaba todo bien preferíamos estar en nuestro hogar. Las comadronas, en cambio, nos animaron, todas conocían a Inma y nos dijeron que con ella todo iría muy bien.

-Tona- llamé con el teléfono de Vero- estate preparada, en cualquier momento te necesitamos.- Por si Alicia quería jugar con alguien. Inma nos llevo a casa y dijo que ya no se iba, que se quedaba a comer. Tona apareció desde la otra punta del mundo cuando empezaba a marcar su número de nuevo.

Las horas previas la casa se llena de vida como un preludio de lo que sera. Inma dispone todas nuestras tareas: lavar, fregar, tender… medio adecentar aquel caos que lo invadía todo. Después de cuarenta semanas de preparación en dos días se nos había descontrolado; el estrés del cole, el trabajo, los nervios… había que improvisar.

Comemos por turnos. Primero la peque y la embarazada, que tenga fuerzas, luego, mientras las dos duermen, la partera, los últimos Tona y yo. Estoy fregando los platos cuando Vero sale gritando para que deje de hacer tanto ruido. Paramos de golpe e Inma le advierte que ella tendrá que hacer ruido para montar la piscina de partos, mientras lo hace aprovecho para enjuagar los pocos cubiertos que tenemos.

Apagamos las luces, bajamos las persianas y, a la luz de las velas, Vero empieza a danzar con las contracciones. Cada jadeo es más intenso que el anterior, se repiten en un espacio perfecto, cada dos minutos pura magia moviéndose. Alicia me sigue a todas partes, de vez en cuando se engancha de la teta de su madre y le regala oxitocina para que todo fluya a un ritmo adecuado, es una niña increíble. Pasan las horas y parecen minutos, es delicioso.

Cuando entra en la piscina de partos se relaja, se empiezan a parar las contracciones e Inma le pide que se salga. Tona se lleva a Alicia al parque para que yo pueda abrazar a Vero con la esperanza de que eso lo reactive todo. Vero me aparta, prefiere estar sola y al ratito, sin más ayuda, todo vuelve a su cauce con mucha más fuerza que antes. Intentando no perder esa intensidad Inma le pide a vero que se siente sobre mi a horcajadas para que cada empuje sea más efectivo. El bebe empieza a asomarse pero a Vero le duele tanto que se pone a gritar- INMA BÁJAME, LLEVAME AL HOSPITAL, BÁJAME, BÁJAME- Pero queda demasiado poco como para poder salir corriendo. La bajamos y si antes las horas eran minutos ahora los minutos son horas.

De pie la abrazo en cada contracción, los picos son tremendos pero así no le molesta tanto. Ya no quiere ir al hospital pero dice que no puede más, la voz se le vuelve aguda como nunca se la había escuchado, volvemos a cambiar. Soy el respaldo de su silla de partos e intento darle mi aliento, esta preciosa tan llena de fuerza. Cuando aparece la cabeza de Pau Inma guía mi mano para que note su pelo húmedo y suave. Mientras tanto Alicia ya ha vuelto del parque. Se queda en la cocina con Tona un poco impresionada por los gritos. De tanto en tanto Tona se acerca para hacernos alguna foto y si se queda demasiado me preocupo por mi peque, quiero decirle que vuelva con ella pero no me salen las palabras.

Pau sale recubierto de plumas blancas, de piel pegajosa. Alicia viene para ver a su hermanito y Vero se acerca hasta el sofá a esperar que salga la placenta. Inma se queda con Vero y el ratoncito, Tona se pone a recoger y yo hago un picnic de sandia, con mi luna, en la cocina. Regreso a cortar el cordón, a llevarle un batido a vero, a ver como esta. La casa se había llenado de vida y ahora había estallado de la misma intensidad. Acabamos de recoger cuando Vero se va a la cama con los dos peques. Bajamos los bártulos y antes de irse Inma me dice que acompañe a Vero al baño por si se marea, mientras me lo esta diciendo arriba ella ya se ha levantado sola, ha hecho pipí y se prepara un bocadillo que desaparece antes de que yo pueda verlo, esta hambrienta por el esfuerzo.

Creo que lo he dicho al principio, nada de lo que diga sera comparable, luego me he puesto a escribir como un loco y nada de lo que he dicho ha sido comparable. Son cosas que no se pueden transmitir, que para cada uno es diferente, que si no lo has vivido… casi no recuerdo el final, se que todo fue un suspiro y me sentía bien y tremendamente feliz. Y, lo mejor, como con Alicia, siempre esta por llegar.

Mil gracias Tona por todo lo que hizo, se volcó por darnos momentos muy especiales, haciendo mucho más de lo que podríamos haberle pedido, gracias a Inma por un parto precioso, divertido, intenso, apabullante y, por supuesto, a mi guerrera, mi luna rebelde y mi sol, mis mejores motivos de viaje y mis fuerzas.

LaRataGris


Recuerdos de mi parto

2 mayo 2011

No es ningún secreto que, para muchos, proezas como las realizadas por nuestra siguiente invitada eran necesarias y, en cierta manera, inevitables. Los tiempos están cambiando y para la industria en general era absurdo mantener ciertos estereotipos a costa de su producción. Cuando Esther decidió cambiar la manera de criar a su futuro hijo dio el primer paso de un camino que otras tantas mujeres decidirían seguir inspirándose en su hazaña…

Buenos días Esther, ¿cómo te sientes?

Un segundo, por favor…

Para esta humilde periodista es todo un honor que me mande callar mientras ella acaba de amonestar al meritorio. Tiene movimientos secos, denota seguridad y…

Cuando quiera.

Claro, disculpa…estaba creando un poco de ambiente aprovechando…voy.

Buenos días Esther, ante todo muchas gracias por concedernos esta entrevista. Me consta que eres una persona muy ocupada.

Si, la verdad es que mi trabajo como recepcionista me quita mucho tiempo. Siempre hay gente entrando y saliendo del edificio y tienes que ponerles buena cara aunque por dentro estés cansada. Es algo duro estar siempre al pie del cañón pero por otro lado es muy gratificante el poder sentirme toda una mujer realizada.

¿Te gustaría llegar a ser una importante ejecutiva o eres suficientemente feliz con lo que ya tienes?

Claro que me encantaría. Quien más quien menos tiene ese sueño en la cabeza y la verdad es que me sentiría muy feliz de poder lograrlo. Pero es algo que me planteo a largo plazo. Ir subiendo poco a poco y con suerte en tres años me habré convertido en un ejecutivo sólo que con tetas jejeje

La verdad es que te miro y tienes razón, incluso haces chistes de tetas. Me sorprende que hallas captado de una forma tan marcada el comportamiento de los machos, podríamos decir que es parte de tu estrategia?

Efectivamente, para mi era muy importante poder sobrevivir en este mundo. Ser competitiva, poder llegar a lo más alto. Eso sólo lo podía conseguir luchando con sus mismas armas. Los estudie, su forma de ser, de comportarse…incluso hay momentos en los que me olvido y le toco el culo a las secretarías que pasan con el café…jojojojo

Y dime, sigues teniendo relación con el padre, se implica en la educación de tu hijo que piensa de todo esto, de tu revolución, de tu forma de entenderlo todo

Recuerdo que cuando le dije que seguiría trabajando hasta el final me ayudo mucho. Entre los dos buscamos la manera de que esta situación, un tanto anómala, que es un embarazo y la posterior crianza del niño, no me afectara demasiado. Lo hablamos mucho. Es un hombre que quiere mucho a su niño, siempre que no esta muy cansado se ponen a jugar un poquito. Por supuesto que en seguida estuvimos de acuerdo que ni el ni yo deberíamos abandonar nuestras carreras, son demasiado importantes como para ir jugandose el puesto por cualquier tontería.

Dime, como decidiste tomar este camino, que se paso por tu cabeza?

Bueno un poco todo lo que te contaba antes. Yo no quería ser esclava de nadie y por eso me dedique en cuerpo y alma al trabajo. Si he tenido que hacer horas extras las he echo sin rechistar, he llegado la primera, me he ido la última…siempre, no sólo desde mi embarazo, he intentado enseñarle al mundo lo bien que me podía desenvolver en este tipo de entornos.

Y que te parece que muchas mujeres te hallamos tomado como una referencia, te gustaría que a partir de ahora todo cambiase, ha sido una experiencia positiva?

Mucho, desde luego yo volvería a repetirla. Si me he convertido en un ejemplo y la gente ahora ve este camino como una nueva opción, me doy por satisfecha. De todas formas todos están muy concienciados, la verdad es que ningún momento me he sentido un bicho raro por hacer lo que hago. Todo el mundo que se acercaba era para decirme lo bonito que era lo que estaba haciendo por las mujeres. Un poco fue la antesala de todo lo que vino después a gran escala; los medios de comunicación, las entrevistas… se puede decir tranquilamente que mi parto ha sido una bonita experiencia.

Hablando de esta experiencia, es verdad que hemos oído mucho hablar de ella por diversos medios, siempre desde la admiración a tu labor, pero podrías explicarnos con tus palabras que es lo que realmente paso, como fue el desarrollo

Por supuesto que te lo explico, faltaría más. La idea fue surgiendo un poquito sobre la marcha. Al principio no había ningún plan ni nada parecido. Lo único que tenía muy claro era que, para mi, era prioritario que mi puesto no quedase desatendido o en manos de una cualquiera sin la preparación adecuada. Hubo algunos meses que se me hicieron un poco cuesta arriba, sobretodo los primeros con todos los vómitos, los mareos…pero tenía muy claro que quería trabajar hasta el final, que el embarazo no me impediría ser toda una mujer realizada. Por eso cuando veía que no podía aguantar más me exigía seguir para delante, no desfallecer. Ya tendría tiempo de ir a un hospital cuando llegase el momento. Y más o menos ese momento llego sobre el octavos mes. Ya estaba echa una foca, había perdido totalmente mi figura y me di cuenta de que ya no podía seguir así. Me veía fea, no podía apenas moverme y eso estaba afectando a mi rendimiento…tenían que sacármelo lo antes posible. Sólo que no quería perder días, la idea de ir a un hospital y no poder hacer mi faena me consumía así que llame a mi ginecólogo para ver que solución me daba…

Y entonces te convertiste en la primera mujer en exigir un parto en horas de oficina…

Exacto. Decidimos programar una cesárea para un miércoles, que son días en los que hay menos faena y todo puede ser mucho más fácil. Recuerdo que al principio hubo muchas dudas con el tema de la anestesia, no queríamos que me dejase demasiado atontolinada por que claro entonces no hubiese podido contestar el teléfono o transcribir algunas notas al ordenador y bueno ya sabes…si eso pasaba todo el esfuerzo no hubiese servido de nada. Al final todo fue muy bien. El doctor Ocaña es una eminencia y sinceramente te digo, creo que sin el no hubiese dado a luz, mi cuerpo no estaba preparado y sin su ayuda esta experiencia tan bonita no hubiese terminado de una forma tan positiva.

Hay mucha gente que ya conoce esta historia, que sabe lo mucho que te has esforzado pero, pasado este furor mediático que es lo que ha sucedido. Tuviste que coger la baja, supongo o tal vez la cogió tu marido…cuéntanos un poquito como ha sido vuestro día a día después de dar a luz

Evidentemente ninguno de los dos la faltamos al trabajo, no están los tiempos que corren como para hacer tonterías. Yo hice un poco de reposo en mi mismo puesto, allí sentada podía seguir con mis quehaceres….

Entonces el niño? Lo tienes por aquí? Te lo trajiste al trabajo?

No, por favor, como lo voy a tener aquí, sería un incordio. No, todo esto ya quedo solucionado durante el parto. Aprovechando la hora del café un enfermero me entrego un cuestionario para saber a quien se lo debían llevar para que yo pudiese recuperarme tranquilamente y posteriormente seguir con mi vida normal. La verdad es que todas las propuestas estaban muy bien por que podías elegir que te lo cuidaran los familiares, el estado o una entidad privada…fue una difícil elección.

No sabía…

Sí, la verdad es que son cosas que nadie te dice. Cuando vas a tener un niño todo es muy bonito, que si comprarle ropita, preparar el cuarto, proteger las esquinas…pero quien lo cuida mientras los papis están ocupados? Nosotros tuvimos la gran suerte de que rellenando un simple formulario pudimos atar todos los cabos, no quiero ni pensar que hubiera pasado de no existir esa pequeña ayuda.

Podríamos ser un tanto indiscretos y preguntarte que es lo que señalaste

Claro, no es ningún secreto. Si hubiese sido por mi hubiese marcado la guardería privada. Creo que de cara a su futuro hubiese sido la mejor opción, sobretodo si quiere ser médico o político, ya tendría bastantes puntos ganados. Por desgracia era demasiado dinero para nosotros y no nos lo podíamos permitir, no sin renunciar a unas merecidas vacaciones, la tele, los mismos regalos del niño… a ver como le dices a un niño pequeño que para reyes sólo le puedes comprar un par de cosas. No, al final optamos por las otras dos, dejarlo en una guardería pública, intentar complementarlo con algunas actividades extraescolares para que su currículo fuera ganando consistencia y el resto de hora para sus abuelos. Sobretodo el fin de semana para que mi marido y yo podamos descansar de toda la semana y…bueno tal vez, poder buscarle una hermanita jajaja

No me digas que ya estas buscando a la parejita?

Bueno, no es nada seguro pero a mi me gustaría poder tener el niño y la niña. Y, si se pueden llevar poco mejor para que puedan jugar entre ellos. Mi marido aún no lo sabes pero seguro…si una parejita estaría muy bien.

Muchas gracias Esther, ha sido todo un placer charlar contigo y si quieres añadir algo para acabar, por nosotras ya estaría todo.

Ha sido todo un placer, agradezco que hallas sido tan profesional. Y a las mujeres que quieran ser madres animarlas. Ya no es tan esclavo, tenemos leches artificiales para que no se nos caigan las tetas, tenemos gente preparada para cuidar de nuestros hijos…No tenemos que renunciar a nada ni nosotras ni nuestros maridos…Gracias.

LaRataGris

Escribí esta historia por algunos comentarios sobre este dibujo

menos guarderias más conciliación familiar

Y aunque al final la deseche esta noticia me la ha devuelto a la cabeza.


Por otra forma de andar el camino

17 mayo 2009

Por otra forma de andar el camino

Clicka sobre la imagen para obtener más información sobre las episiotomías.


Y Alicia entro en mi vida

11 septiembre 2008

Alicia tumbada en su cunita juega con los sueños, entreteje el manto de noche sobre su cabeza y en cada estrella que borda están escritas las horas a las que quiere dormir. las escoge al azar y se enfada si no quieres jugar con ella cuando ha decidido.

Alicia es tan pequeña que se ve enorme. Hay que protegerla, alimentarla, llevarla de paseo y llorar con sus lágrimas o reír en sus labios. Alicia es la cosa más bonita que me ha pasado nunca, (Su madre sabrá perdonarme), y desde hace tres días que no entiendo cómo es posible haber vivido hasta ahora sin ella.

Antes de nacer ya le dediqué varios dibujos.

Uno sobre el parto, cuando me asustaron en las clases pre-parto y lo quise reflejar, ahora sé que la cosa puede ir a peor, que me quedé corto y que algún día volveré a dibujarlo como en realidad es, no juegan a ser dioses son carniceros disfrazados, no hubo que lamentar nada pero no fue gracias a los “doctores”.

Dogmatización de la ciencia

 

Otro fue un día antes de que me dijeran el sexo del bebé, después de escuhar mil veces si sabía que qué iba a ser me animé a hacer una predicción y ahora cuando la cojo entre mis brazos sé que acerté.

Ni lo se ni me importa

 

Alicia nació el ocho de septiembre de dos mil ocho y sé que aún le quedan muchos bellos dibujos por enseñarme.