El comenubes

1 julio 2008

 

El Comenubes aspira fuertemente mientras el viento le trae su sustento. Frunce el ceño y arquea la boca en una sonrisa de desagrado, Eolos sopla de las ciudades. Se levanta con pereza, estira su cuerpo y bosteza despejándose de su largo reposo.

Desde su nacimiento no recuerda haberse movido nunca hasta ahora. Siempre estuvo sentado, aspirando nubes. Sin mediar palabras con viajeros, que por lo general eran escasos. Hoy, todavía sin mover los labios levanta rojizo polvo a cada paso que da. Cuando llega al final de su desierto, donde su madre le susurro al nacer que había un bosque, no halla nada. El arenal sigue donde alcanza su vista, solo tapado por construcciones humanas, que no dejan albergar menos vida que su propio hogar.

Por las avenidas, puntos negros que andan al unísono, siguiendo un ritmo silencioso. Sin duda los reconoce como de la misma raza que la de algunos de los caminantes que lo visitaron. Parecen los que en su mente se leía humanos, pero no cabe duda que han sido ennegrecidos por los cúmulos que salen de las fábricas.

Sus sueños no parecen haber variado, aún piensan en conquistas y poder, aunque tienen otros nombres para ello.

Comenubes se sienta y cierra los ojos, después de ver como cinco han acuchillado a otro por polvo blanco y papel pintado, decide que no quiere seguir mirando. Con una fuerte inhalación aspira el fantasma que escapa de las chimeneas, le queman los pulmones y la sangre se le hiela. Antes de caer por completo al suelo expulsa todas las nubes que en su vida comió y muere.

Los hombres, acostumbrados como estaban a la polución, caen también al suelo retorciéndose sin poder soportar la pureza del aire.

El comenubes en el suelo, no es lo que era. El pelo ya no lo tiene, se le ha caído y de los largos han nacido arboles, de los cortos flores. Los brazos y piernas se han desecho en pequeños fragmentos, cada uno forma nuevas razas. Del cuerpo se forman montañas, sendas y todo tipo de relieve. La cabeza, separada del resto, sigue igual, pero llorando. DE las lágrimas se forman los mares y la sangre que brota del cuello, aún sin helar, crea ríos y lagos.

Más allá parece que lo vemos sentado en su posición, es su hijo que nació de los genitales, como su padre aspira nubes y escucha los consejos de su madre, que para los dos es la misma. Ella lo mece girando sobre si y el sol. Le susurra cuentos de árboles y pueblos que se creyeron más altos que estos y perecieron. El nuevo comenubes sonríe de su estupidez y queda descansando.

LaRataGris.


Avanzadilla de patatas

6 junio 2008

Mi madre hace unas patatas buenísimas,…o, bueno, hacía. Veréis, es que estoy un poco liado, ¿mmm?… A ver, os lo explicaré, ella antes pelaba y cortaba las patatas, ya sabeís, el toque personal; pero un día trajo patatas congeladas, esas que van en una bolsa hermética, y lo único que hizo fue meterlas en aceite, antes también lo hacía, pero ahora ni siquiera las peló ni cortó, y abrir una bolsa no es un toque personal. En el plato, todas las patatas cortadas en perfecta armonía, te aburrían de su cuadradez. Pero su sabor no estaba mal así se lo dije a mi madre cuando preguntó:

«No esta mal». Desde entonces simpre son socorridas estas comidas. Empezó a comprar más congelados, de vez en cuando pelaba, pero cada vez menos, y menos y menos… Hoy toda la comida en mi casa es precocinada. Poco a poco fuimos pasando al futuro sin darnos cuenta. Pero, entonces, un día, mordisqueando un trozo de plástico, comencé a pensar, y, triste y derrotado, dejé de lado mis pensamientos y me integre en la soledad prefabricada.

LaRataGris.


A las puertas del cielo

19 mayo 2008

Todo empieza con un final. Dos payasos muertos a mitad de una actuación. Lxs padres gritan histericxs, ante el trauma que ocasionara a sus hijxs. Lxs niñxs miran tranquilxs, sin haber asociado, aún, la muerte al espectaculo triste que sus mayores parecen conocer.

Y en la pista central, los dos cuerpos estirados se debaten entre consvulsiones mientras las almas de los artistas miran desde un rincón.

– ¿qué vamos a hacer ahora?- Se pregunta el clown tonto- Esto es terrible.

– No te preocupes- le responde el alma de polichinela- hemos hecho reir a lxs niñxs nuestra vida es ejemplar y dios nos sabra recompensar.

– ¿Iremos al cielo?- salpica de palabras al otro.

-Por supuesto- le responde mientras se limpia la saliba que le recubre.

Pero no es tan sencillo. No hay luz que indique el camino, ninguna escalera que suba. Lo más parecido es el viejo trapecio que oscila, dandose impulso como si cada vez quisiese llegar más alto. Trepan hacia el con miedo y dificultad, para descubrir que solo es la inercia lo que lo mueve, ningún deseo especial de llamar a las puertas del cierlo.

– Quizá, tengamos que seguir subiendo- sentencia el que parece más listo de los dos- por las cuerdas.- y señala hacia la viga de la que cuelga el trapecio- hasta llegar a la viga más alta.

Y prosiguen su, cada vez más complicada escalada. Les da miedo caer y morir, aunque ya lo esten. Van con sumo cuidado hasta los andamios. Continuan, desde allí, hasta el punto más alejado del suelo que conocen, el pico de la carpa. Salen por un agujero que el viento ha hecho en la lona. Y ya al aire libre se enganchan a un jiron de nube que pasaba. Siempre hacia arriba, pasando de los cumulos a los cirros, como si fuese lo que siempre hubiesen echo.

Cuando por fin vieron a San Pedro supieron que ya habían llegado. Les esperaba a las puertas para franquearles las puertas como merecedores que eran.

– Buenos días- se presenta- soy Polichinela, tragicamente muerto en la flor de la …

– Si, si- le corta el portero- no me de la brasa que dios no te recibe.

– Son nuestras pintas- escenifica un pase de modelos el tonto.

– Disculpe a mi amigo que es algo payaso-

– No os preocupeis, ni es por la ropa ni me molestan sus bufonadas.

– Entonces- reflexiona mientras se lleva el blanco de la cara al rascarse la barbilla- si nos hemos comportado siempre bien y la ropa no es un handicap ¿ que nos impide la entrada?

– Pues- San Pedro sonrie no sin cierta malicia- Por que no hay puerta- y señala alli donde se veia la majestuosa entrada para al instante darse cuenta que no mostraba nada. Solo el aire pues nunca hubo nada alli- ni existo yo- dicho lo cual se esfuma, dejando unicamente su voz- ni dios, ni el cielo,…la biblia es solo un cuento, como este en el que vosostros dos vivis, y por eso es por lo que no podeis entrar, por que la nada no admite nada más.

Los payasos se miraron estupefactos, con mucho más miedo que cuando subian.

– ¿qué hacemos?- se derrumba el listo- si no hay nada tras la muerte. Si nuestra propia existencia es una mentira, como la de dios y el resto de mierda que nos rodea ¿qué es lo que hacemos?

– Tranquilizate- le grita el amigo- ya esta todo escrito, alguien ha descrito nuestro descenso, bajaremos todo lo que habíamos subido, dobladeromos la distancia hasta hundirnos en el profundo centro de la tierna. Alli buscaremos otra mentira que nos permita sobrellevar esta indigna muerte. Da lo mismo que sea el diablo o Alicia la que nos ayude. No importa a cargo de quien corra esta invención, solo buscaremos un engaño que nos deje apartar la vista, y cuando veamos que eso tambien es mentira, ya nos inventaremos una nueva.

LaRataGris


SlavAje

11 mayo 2008

SlavAje (slave salvaje)


Muchxs te diran que enferme. Que perdí la razón por alejarme de las obligaciones que se suponen inmanentes a la condición humana.

La verdad es que puede ser cierto. Aunque en realidad solo descuide las convenciones que nos hemos autoimpuesto y, al fin y al cabo,eso me hizo tremendamente feliz.

Fue camino del trabajo, pasando por una de tantas calles en las que comienzan las obras cuando se acercan las elecciones del municipio. Las escavadoras levanaban una fina capa de polvo ojizo que se iba pegando a los edificios. Todo parecía desgastado por el sol bajo ese manto de color.

Yo mismo me sentí viejo mirando los zapatos que se iban ensuciando como el resto de la ciudad. Sin saber por que me agache a quitarme el calzado que tanto me cansaba. Manche mis dedos en la tierra y dibuje tres rallas diagonales cayendo por cada una de mis mejilas.

Luego me quite la camisa para espolvorear mi tisico pecho con una poco más de rojoSlavAje

Cuando volvi a caminar lo hice desnudo, en una dirección completamente diferente a la que hasta entonces había seguido. Sin rumbo fijo los días se fueron suceiendo sin pena ni gloria buscando comida por cualquier container me había convertido en un nómada recolector No tenia nada y nada deseaba. Sin los estímulos a los que te invita la sociedad fui cada vez más feliz, unicamente con la libertad de no estar atado.

La gente con la que me cruzaba intentaba esquivarme, no sin antes dejarme leer en su rostro la pena, el miedo o asco que les embargaba con mi aspecto cada vez más salvaje. No querían alegrarse por mi, reconocer mi gozo y yo, a su vez, tambien comence a sentir lastima por ellos.

Sin que mi comportamiento fuese la causa comence a ser el blanco de las fuerzas del estado, aun cuando iba vestido. Comenzaron a perseguirme por alteracion del orden público al entrar en la zona alta. Me quisieron meter en la carcel al cogerme, pero acabe en un psiquiatrico donde me asearon y me enseñaron a ser feliz con la libertad controlada que el mundo me ofrecia.

Me escupieron de nuevo a la suciedad, no sin antes arrancarme la promesa de la integración- por que si no …

por eso estoy aquí, por que me aleje y regrese. Me cortaron las alas y yo solo pude esconder unn pequeño secreto bajo mi nariz.

Hunte mis fosas nasales con mi propia orina. Con las manos sucias de sujetarme la polla fui aspirando el hedor para no oler el de la ciudad. Me fui acostumbrando y para cuando la peste fue parte de mi pude olvidar que una vez fui feliz, me integre.

Así que ya sabes, si alguna vez te siente mal por lo que te rodea, no intentes cambiar, bañate en mierda y seras unx más. Al fin y al cabo las moralejas no son siempre lo que uno espera.

LaRataGris


Cien canciones

2 mayo 2008

Vivir en la Calle

La pequeña Glory conoce bien la calle. Desde que recuerda siempre ha estado en ella. Primero con su padre y luego con lo único que este le pudo dejar; una guitarra que ha conservado apesar de que a veces la necesidad le apretaba fuertemente el estomago.

Con ella aprendio que hay canciones y lugares para comer. Zonas en las que si tocas algo de los beatles te quedara para cenar sin necesidad de otra actuación.

Tambien le enseño a no sobreexplotar estos paraisos. Arruyarlos con suaves melodias sin resultar empalagosa, dejandoles descansar para que otro día le permitan volver a por más alimento. Por eso solo se acerca cuando tiene demasiada hambre. Mientras, intenta subsistir tocando en pequeñas cayejuelas, la música que a ella le apetece, sin preocuparse de si podra almorzar, sabe que ya lo hara en otro momento.

Dos Acordes.

Las tripas le rugían como la base rítmica de una mala canción comercial. Un ruído constante y monótono que no le dejaba concentrarse en otra cosa que no fuese tocar la pegajosa melodía que todxs aplauden. Toco sin pensar, sabiendo que cada acorde era una cucharada más con la que contentar a su fria barriga. Sacio su vacio e inmediatamente despues fue algo más profundo lo que le pidio alimento. Se sentó en un calle por la que practicamente no pasaba nadie. Extendio la funda de su guitarra por si caía algo, aunque esta vez no es lo que buscaba. Y sin pensar de nuevo, guiada esta vez por el corazón, comenzo a acariciar las cuerdas gastadas.

El placer fue mínimo. Al segundo acorde tenía un policia de público, pidiendole que se marchase- la mendicidad esta prohibida en esta ciudad.

– No es mendicidad- pensó sin ganas de discutir mientras recogía sus escasas pertenencias para buscar un sitio más tranquilo.

– Perdona- le saludo alguien demasiado bien vestido para ser de aquel barrio- te estaba escuchando y… bueno, creo que era una cancion maravillosa.

– ¿Solo dos acordes te han parecido tan extraordinarios?- Su tono era el de alguien no acostumbrado a los piropos- vale, pero no te emociones el resto era una mierda- dicho lo cual Glory dio por terminada la conversación. Ya estaba caminando cuando la misma voz volvio a detenerla.

– Espera. Deja al menos que me presente- El desconocido rebusco en el bolsillo interno de la americana para sacar una tarjeta que le acerca desde una cierta distancia- Me llamo Joan Gener, soy productor musical. A mi, me gustaría hacer algo con tu canción.

– ¿Y has venido a buscarme hasta aquí por que te gustaba mi canción?- No se percibe cambio alguno en la voz. Sigue estando ese recelo inicial, aunque poco a poco se va interesando por lo que el quiere contarle.

– Que va- se ríe- ni siquiera sabía que alguien como tu estaría por aquí. Han detenido a mi camello habitual y me tenia que buscar la vida como fuera. Ha sido toda una suerte el encontrarte.

Cien Canciones

La siguiente semana paso muy deprisa. Cambio el banco donde dormia por el suelo de una habitación. Le cortan el pelo, se lo tieñen, queman su ropa y la transforman de arriba abajo hasta que ya no es más que una victima de los tiempos que corren.- Querida, estas preciosa- Gene entra como una exhalación- vamos, el estudio esta esperando para grabar el disco hoy mismo.

– Pero,..- Intenta detener el vendabal- aún no has escuchado el resto de mis canciones, ni tan siquiera has acabado de escuchar la que tanto te impresiono,

– No hace falta, querida- empieza a arrastrarla hacia la puerta- con lo que he oído tengo suficiente.

En el estudio todxs la tratan demasiado bien. Es una estrella en ciernes y quieren contentarla.

– Adelante, querida, toca esos dos acordes mágicos que te sabes- abrumada comienza su canción sin hacer preguntas. Un la suena en la guitarra, luego re y la cortan- Perfecto, querida. Ahora Arturo te llevara al hotel.

– Pero,…- ya nadie le hace caso. Todxs corren de arriba a abajo como si tuvieran mucha prisa por acabar algo que ella no entiende.

Solo tiene la sensacion de que a esto se han reducido las más de cien canciones que ha compuesto a lo largo de su vida, a dos simples notas.

Disco de Oro

Un día se levanta y hay mucha gente en la habitación. Gene se acerca – Querida, por fin te despiertas- la empuja hacía un grupo de gente que no conoce- ya creíamos que te perderías tu propia presentación- y la deja alli en medio, sin entender de que va todo este circo que han montado mientras dormia.

Glory sonrie sin saber que decir. Las siguientes horas son de alabanzas hacia un disco que no recuerda haber gragado y preguntas por un supuesto romance con alguien del que nunca había oido hablar.

Cuando ya solo queda Gene en el cuarto este le empieza a apabullar hablando demasiado rápido como para detenerlo- Bueno- le dice- hemos conseguido el mejor grupo de hijos de puta para que no se deje dehablar de ti en un par de meses. Para dentro de dos días ya te tenemos contratado el número uno de la principal lista del país y el martes iras a recoger tu disco de oro y para el jueves sesión de fot…

– Pero, yo ni siquiera lo he escuchado.- le corta como puede

– Perdona, querida, tienes razón- se acerca a una estantería para coger una cajita cuadrada- aún no has escuchado la mezcla. Aquí tienes, ha quedado muy bien.

Al quedarse realmente a solas busca una minicadena y con miedo comienza a escuchar el cd. Todas las canciones le suenan iguales. Sus dos acordes con diferentes bases ritmicas en cada corte, aunque todas recurdan, ligeramente a unas tripas rugiendo. Esta vez no hay donde huir, solo una entrevista a las dos y demasiadas galas ya comprometidas.

El disco fue triple platino, todo un éxito que el productor intento repetir con el segundo trabajo. En el habían cambiado un sintetizador por una gaita eléctrica pero ya se había quemado la gallina de los huevos de oro. Solo le quedo vender la guitarra, que ya no quería volver a tocar, y mendigar en la ciudad prohibida .

LaRataGris.


Su vida en los osos del metro

27 abril 2008

Al principio no me fijé demasiado. Recuerdo que me hicieron gracia unas cabezas de oso, aunque quizá fueran osas, pintarrajeadas con spray negro por todas la paredes de la ciudad. S. Oso firmaba su autor, no entraré en si la firma sugería el género, yo lo imaginé hombre por todos estos años de educacion sexista.

Poco a poco fueron extendiéndose del extrarradio al centro, de una forma discreta, como si la casualidad fuera el motivo de su dibujante. Manchaban la monocromía habitual con colores cada vez más chillones, que impedían ignorarlos. Primero fue un marrón parduzco que se intensificó al rojo más hiriente. Estridentes verdes, y luego amarillos que parecían pedir que los mirase.

E igual que llegaron, en silencio, los borraron. Recubriéndolos con grises, apagaron la obra y abrieron la veda de caza. No quedó un solo animal, ni en el rincón más insospechado. Solamente el artista, también autodenominado oso, sobrevivió a la cruenta cacería. Tuvo suerte de que no le encontrasen, aunque es relativa cuando condenan tu trazo al mayor de los ostracismos.

En ese olvido, unicamente, podía ver la resistencia de restos esparcidos. Un ojo, una nariz que husmeaba entre los cadáveres masacrados. Hace nada descubrí unas pegatinas en las puertas de los metros. Sólo visibles cuando alguien las abre. Lo que no reconocí al principio, eran unos osos más angulados. Llenos de matices en su mirada. Uno se diría colocado, sorprendido, feliz, extrañado,.. y casi todos tristes por verse recluidos en el pequeño espacio del papel, o eso imaginé. Volvieron a multiplicarse, recordaron las paredes y fueron creciendo más y más en el colectivo de la gente.

Mostraban a un solitario, una familia feliz. osos albañiles cosntruyendo las paredes sobre las que los habían pintado, osos contra la guerra, enfrentándose a los gobiernos y a favor de la libertad. Cada vez más politizados sin que ningún partido los pudiese utilizar. Nadie sabe en qué se convertirán, ni el pintor conoce su futuro. Únicamente sabemos que alegran el paisaje, nos hacen pensar y a pesar de ser perseguidos sobrevivirán porque ya forma parte de la ciudad. Su autor vive en los dibujos del metro.

LaRataGris

oso


Huyendo a los cuentos de hadas

25 abril 2008

huyendo a los cuentos de hadas

Lo dibuje para ti, y ahora se que juntos atravesaremos el espejo.

Para Alicia.


Dada Yourself

23 abril 2008

Ayer decidí hacer un muñeco. Con caucho de eva para el cuerpo y una bola de corcho inmensa para el ojo que sera la cara. Dibujare su rostro con las pinturas que tengo para tela y le llamare Dada.

Dada uno, Dada dos, Dada tres,…

Ninguno de mis intentos parece querer quedar bien. Los prototipos se apilan en mi mesa de trabajo mientras no dejo de pensar en como podría hacerlo. Pinto su torso para luego recortar el patron y ver que no cuadra con el resto cuando intento montarlo. Así que busco por internet, alguna página donde te explique como hacerlo. Copio las formas que me marcan, calco cada arista, cada pliegue del esquema de la web y cuando voy a coserlo como me indican me doy cuenta de que no es tan sencillo. Pincho mis dedos aquí y allí, sangro hasta que ya estoy demasiado cansado

Dada veintiseis, Dada ventisiete, ventiocho,…

En una tienda de manualidades me aconsejan que empiece por algo más sencillo. Compro una cartulina sobre la que ya hay dibujado un muñequito. Es solo recortarlo y disfrutar la obra tras utilizar un poco de pegamento. Se me pegan las manos, me arranco la piel que no habia despellejado ya con la aguja. Me desanimo pero no lo suficiente.

Cuarenta, cuarenta y uno, …

Solo tengo que pintar el que he comprado. No es la figura que quería pero para empezar ya me va bien. Las sombras son las que mayor problema me dan, son como manchurrones sobre las grandes masas de color. El estress acumulado, la impaciencia por todo lo que no consigo.

Sesenta, y uno y ciento doce…

Pinturas nuevas. Doscientos hasta que finalmente cuatrocientos ventitres. Muñecos zombies observan mi Dada comprado. Perfecto, prefabricado. Diferente a mi idea inicial pero mejor de lo que me hubiese quedado a mi, hecho con la tecnica más sencilla, pedirle al dependiente que te lo envuelva para regalo. Dada Yourself. Lo ponen tan sencilo que o te conformas o te desanimas intentandolo.

LaRataGris. D.i.y.


Rinoplastia a muerte

19 abril 2008

La muerte es algo terrible.-Piensa Mateo- Cuerpos marchitos por el dolor, retorcidos de impotencia, solo la extrema delgadez que consiguen justifica tal sufrimiento. Los cuadros que la representan de una plasticidad terrible, una belleza insufrible.

El ya esta acostumbrado a caminar entre los muertos. No gira la cabeza como al principio, pasea entre los edificios caidos, buscando el paraje más alentador, donde los restos han quedado menos calcinados por las bombas y el rictus es el más natural posible. Cuando lo encuentra, el artista, llama a su equipo.

Llegan las ambulancias, supuestas portadoras de esperanzas, que se detienen donde ya no queda un halito de vida.- Sera un trabajo duro- les explica a sus hombres y mujeres- Lo primero sera retirar los cadaveres inservibles. Dejad cinco como mucho, que no parezca que muere demasiada gente.

El se dedica a revisar la limpieza, toma apuntes de la escena que quiere crear, la compara con grandes batallas documentadas, busca que es lo que espera ver su público para no defraudarles, orienta y finalmente comienza la reconstrucción. Su principal preocupación son las caras, expresión del horror, en lo que primero se fijan lxs espectadorxs. Maquillan el terror con novedosas tecnicas quirurjicas. Recuperar alguna nariz perdida por el camino, dibujar placer en rostro desencajados, que la gente vea que murieron felices por la causa.

Más tarde el cuerpo propiamente dicho, darle una postura más agradable a los ojos de la gente. Guardarle las tripas en la caja torácica, lo que sobra tirarlo bien lejos de la idílica escena. Algún que otro aumento de mamas, que se multiplique la belleza en las mentes depravadas, que se distraigan los sentidos para no percibir los fallos. Se cosen los miembros amputados y finalmente se les vuelve a vestir, no con los jirones de su ropa, algo más adecuado para una película de sobremesa donde todo tiene que acabar bien.

Cuando llega el general, de mirada estudiadamente afable, voz serena y tranquilizadora, todo esta listo para la foto. Lleva a su própio cámara y un guión perfectamente estudiado.- Hemos vencido- comienza todos sus shows dirigiendose al objetivo, sabiendo que millones de personas estan atentas a sus palabras- lamentablemente ha habido algunos daños colaterales- y la cámara hace un barrido sobre el cuadro que el cirujano cincelo con su bisturi- Esto nos entristece tanto como al que más.- agacha la cabeza entristecida como parte de su actuación- Nunca debio ocurrir.Aunque podemos enorgullecernos de la sonrisa en sus caras. Murieron contentos, sabiendo que el fin al que aspiraban elimino todo dolor que pudieron sentir.- En ese momento, siempre saca un primer plano que alivie el alma de los telespectadores por ni tan siquiera protestar por la masacre. El buen maquillaje les hace olvidar que cualquier muerte es terrible y no debería haber justificación para ella.

LaRataGris.