Real

4 junio 2019

Pálida como la luna llena, caminaba reflejando la luz del cielo, Como si fuese normal ser un cuerpo celeste caído.

Bailaba para nadie y todos la miraban porque bailaba y bailaba. Fue entonces cuando le arrancaron una promesa a dentelladas, por danzar respirando.

La tiraron contra el suelo para que dejase de reflejar las estrellas y, sin apartar la mirada, ningún ojo quiso ayudar a levantarse.

Quedo su cuerpo estelar tirado contra el frío cemento, formando un rio de rojo amargo.

Al amanecer la vida se había consumido, como peces muertos al final de un película que termina.

Sin admitirlo, aquello había sido un mal sueño, pues nadie quiere que sea real

LaRataGris

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Nadies venidos a más

16 septiembre 2011

Nadies venidos a más


El sueño de las palabras

15 noviembre 2010
dibujo maria jose

ilustración de Maria Jose Daffunchio.

Me quede dormida sobre fantasías ajenas, en un duro colchón de palabras e ideas. La realidad se me había antojado un lugar inhóspito, triste y oscuro,…vacío si no lo llenaba con todo el camino memorizado. Así que seguí recorriendo algunos de los más hermosos pasajes, me crucé con mis héroes y villanos favoritos, las ciudades ardiendo, revoluciones perdidas que en mi mente triunfaban por que era lo correcto…respiraba la magia, el olor y silencio de un momento descrito.

Más tarde, cuando desperté de mi pequeña muerte, todo me pertenecía. Yo era la dueña de las palabras y a la vez su libertadora. Los cazadores las habían encerrado en jaulas de papel, donde domesticar y moldear sus antojos. Rabiosas por el cautiverio, las ideas-palabras, mordían cada mente dispuesta a escuchar, se hacían fuertes y gritaban a través de su huésped. Yo, soy parte de ese eco.

LaRataGris.

 


Cosas para hacer un día cualquiera:

26 agosto 2009

Las Matemáticas Del Tiempo.

Suma las cifras del año. El dos, el cero, otro cero y un cinco, estamos a día siete. Le resto el mes, febrero, me he quedado con un cinco, como si el año fuera primero y el día después; cinco y siete, dos cifras, mes dos. Sumo el mes y terminación del año, día siete de nuevo. Combinaciones infinitas de un mismo resultado. Siete por cinco treinta y cinco, menos dos y le sumo, ayer fue seis. Simplemente lo sumo, mañana sera ocho. Entre dos días, entre el seis y el ocho, hoy es siete. Hay tantas posibilidades que me pregunto por qué sólo nos dejan ver el siete de febrero del dos mil cinco. Se olvidan las raíces, las divisiones, las otras convenciones que hacen tan rica la fantasía humana. Nos quedamos con un mísero calendario de doce meses, con semanas de siete días, sólo un año bisiesto cunado en realidad todo se relaciona por encima de lo que nosotros decidamos qué es correcto y qué incorrecto.

Nací el día de la a de la víspera de todos los perros que gruñen una vez. La razón se vuelve extraña ficción.

LaRataGris.


Evasión

19 septiembre 2008

evasión


A las puertas del cielo

19 mayo 2008

Todo empieza con un final. Dos payasos muertos a mitad de una actuación. Lxs padres gritan histericxs, ante el trauma que ocasionara a sus hijxs. Lxs niñxs miran tranquilxs, sin haber asociado, aún, la muerte al espectaculo triste que sus mayores parecen conocer.

Y en la pista central, los dos cuerpos estirados se debaten entre consvulsiones mientras las almas de los artistas miran desde un rincón.

– ¿qué vamos a hacer ahora?- Se pregunta el clown tonto- Esto es terrible.

– No te preocupes- le responde el alma de polichinela- hemos hecho reir a lxs niñxs nuestra vida es ejemplar y dios nos sabra recompensar.

– ¿Iremos al cielo?- salpica de palabras al otro.

-Por supuesto- le responde mientras se limpia la saliba que le recubre.

Pero no es tan sencillo. No hay luz que indique el camino, ninguna escalera que suba. Lo más parecido es el viejo trapecio que oscila, dandose impulso como si cada vez quisiese llegar más alto. Trepan hacia el con miedo y dificultad, para descubrir que solo es la inercia lo que lo mueve, ningún deseo especial de llamar a las puertas del cierlo.

– Quizá, tengamos que seguir subiendo- sentencia el que parece más listo de los dos- por las cuerdas.- y señala hacia la viga de la que cuelga el trapecio- hasta llegar a la viga más alta.

Y prosiguen su, cada vez más complicada escalada. Les da miedo caer y morir, aunque ya lo esten. Van con sumo cuidado hasta los andamios. Continuan, desde allí, hasta el punto más alejado del suelo que conocen, el pico de la carpa. Salen por un agujero que el viento ha hecho en la lona. Y ya al aire libre se enganchan a un jiron de nube que pasaba. Siempre hacia arriba, pasando de los cumulos a los cirros, como si fuese lo que siempre hubiesen echo.

Cuando por fin vieron a San Pedro supieron que ya habían llegado. Les esperaba a las puertas para franquearles las puertas como merecedores que eran.

– Buenos días- se presenta- soy Polichinela, tragicamente muerto en la flor de la …

– Si, si- le corta el portero- no me de la brasa que dios no te recibe.

– Son nuestras pintas- escenifica un pase de modelos el tonto.

– Disculpe a mi amigo que es algo payaso-

– No os preocupeis, ni es por la ropa ni me molestan sus bufonadas.

– Entonces- reflexiona mientras se lleva el blanco de la cara al rascarse la barbilla- si nos hemos comportado siempre bien y la ropa no es un handicap ¿ que nos impide la entrada?

– Pues- San Pedro sonrie no sin cierta malicia- Por que no hay puerta- y señala alli donde se veia la majestuosa entrada para al instante darse cuenta que no mostraba nada. Solo el aire pues nunca hubo nada alli- ni existo yo- dicho lo cual se esfuma, dejando unicamente su voz- ni dios, ni el cielo,…la biblia es solo un cuento, como este en el que vosostros dos vivis, y por eso es por lo que no podeis entrar, por que la nada no admite nada más.

Los payasos se miraron estupefactos, con mucho más miedo que cuando subian.

– ¿qué hacemos?- se derrumba el listo- si no hay nada tras la muerte. Si nuestra propia existencia es una mentira, como la de dios y el resto de mierda que nos rodea ¿qué es lo que hacemos?

– Tranquilizate- le grita el amigo- ya esta todo escrito, alguien ha descrito nuestro descenso, bajaremos todo lo que habíamos subido, dobladeromos la distancia hasta hundirnos en el profundo centro de la tierna. Alli buscaremos otra mentira que nos permita sobrellevar esta indigna muerte. Da lo mismo que sea el diablo o Alicia la que nos ayude. No importa a cargo de quien corra esta invención, solo buscaremos un engaño que nos deje apartar la vista, y cuando veamos que eso tambien es mentira, ya nos inventaremos una nueva.

LaRataGris