Escupe sobre mi jefe

29 octubre 2009

Sin nombres, no importa ni el mío ni el de la gente que me rodea, ni tan siquiera el de los que no conozco y fueron tan importantes en esta historia, nada debe relacionarnos.

El día tampoco lo especifícaré, no dejaba de ser como cualquier otro en el trabajo. Un lunes, un martes, miércoles, jueves, viernes o sábado, nada de esto hubiese sido distinto. Estaba en la tienda aparentando felicidad cuando entró un desconocido que vino directo hacía mi y me preguntó si yo era yo. Lo miré perplejo y le respondí que no podía convertirme en otra persona por mucho que lo intentase, así que no me quedaba más remedio que serlo. – No,- me dijo- quiero saber si tú eres LaRataGris.- En aquel momento sí que me quedé pasmado, ese era mi apodo, mi nick prefieren apodarlo ahora, y se suponía que nadie lo iba a saber a menos que yo se lo dijese, y de mis labios nunca había salido.

-Sí, soy yo pero…- antes de seguir hablando ya me estaba abrazando. Noté la mirada de mi superior en la nuca, insinuando que perdía el tiempo en lugar de vender, pero un susurro me tranquilizó. El desconocido murmuraba en mi oreja que entendía mis dibujos, que sabía lo que estaba pasando y que, aunque en realidad no podía ayudarme, sí que haría algo por mí. Luego se marchó sin darme más explicaciones y mi jefe se acercó para que dejase de contemplar las musarañas.-Si no tienes nada que hacer limpia aquellas estanterías, ya.

Estuve al menos una semana preguntándome cómo me había encontrado aquel señor. Supongo que dejé varias pistas a través de mis dibujos, pero la verdad es que no pensé que nadie se tomase la molestia de resolver el puzzle de mi identidad, no importa, como el nombre, como el día, … como tantas otras cosas que son nímias para esta historia. A partir de ahora solo interesa el Señor A… casi doy su apellido. Cada tres horas alguien preguntaba por la primera letra del abecedario, se le acercaba y le escupía al rostro. Y A, mi Amo contratante, se limpiaba hasta que a los ciento ochenta minutos aparecía por la puerta alguien distinto preguntando por él.

Un año entero así no hizo mi vida más sencilla pero sí más divertida. Por eso, quiero agradecer con esto, a nadie. Pues a nadie conozco y con nadie tracé ningún plan, ni formamos ningún grupo en ninguna red social para rascarnos mutuamente la espalda. Y, por su puesto, no quisiera insinuar que si tu jefe te putea, como a mí el mío, este sea un buen sitio donde dejar un comentario, pues yo soy un desconocido para él.

LaRataGris.


Liberarse

25 octubre 2009

liberarse


Pensamientos felices

18 octubre 2009

Pensamientos felices


Adelantando trabajo

14 octubre 2009

Aquí, donde nadie para, en la ciudad del trabajo y la rutina, hay una norma no escrita. Se basa en la producción seriada, en la que cada cuál se encarga de una parte del proceso.

Alguien le da a un botón rojo cada cinco segundos, se abre una compuerta y cae un tornillo sobre una cinta transportadora. A miles de kilómetros, algún desconocido pulsa, también, otro botón cada cinco segundos y, sin saberlo, pone en marcha los engranajes de la cinta que se lleva su metálica carga entre unas cortinillas de fieltro. En la sala de al lado, un tercer operario recoge el tornillo, lo deposita en una cajita de metacrilato y la apila sobre el resto de cajas hasta que el turno de las ocho las recoja todas y continúe el proceso a intervalos de diez milisegundos. Si un eslabón falla, si rompe la cadena, detiene la gran fábrica de la humanidad en la que todas las personas son parte de la misma maquinaria.

Es por eso que nadie deja para mañana y la eficacia se lleva trabajo a casa, sin saber realmente para qué sirve.

El tiempo libre desaparece, a excepción de unos minutos que se gastan en adoctrinar a los niños en la bondad de un sistema en el que todo está perfectamente estructurado, hasta el sentimiento de dolor más básico.

La alienación es tal que se adelantan los días. El Lunes ya se hace la faena del Viernes y el Viernes se concluye la producción de todo el año seis meses y cinco minutos antes de tiempo. Las celebraciones invaden todo el globo aumentando el rendimiento en un setenta y seis por cien. Cada vez va todo más rápido. Los diarios salen en segundos, hablan del triunfo de la masa obrera : Ocho mil coches más, la carne del planeta ya está envasada, lista para ser comida, talados todos los árboles necesarios para poder publicar este periódico por dos siglos más,… y nos ahogan los automóviles, la carne se pudre envasada sin que nadie tenga tiempo de alimentarse, la gente muere desnutrida en un ambiente con cada vez menos oxígeno,…

Poco a poco somos la única especie sobre la Tierra. Desaparecen los animales que nos alimentaban, se marchitan las plantas que aún no habíamos cortado y la Tierra perece llevándose a su tumba a todo aquel que aún estaba preocupado por seguir corriendo.

LaRataGris.


Sonrío

10 octubre 2009

Sonrío


La ciencia en España no necesita tijeras

7 octubre 2009

Presupuestos perdidos

Presupuestos perdidos


la ciencia española no necesita tijeras

¿De dónde sale esta iniciativa?

clicka y lo ves


Educando para el futuro

3 octubre 2009

Educando para el futuro


Compra barato en almacenes Onorato

30 septiembre 2009

No me encuentro muy bien. Me gustaría que todo acabara en seguida, como sucede en la tele….Síííí, eso es, quiero ser una mujer anuncio para estar siempre feliz aunque tenga la regla. Y entonces me pondría tan guapa que hasta un desconocido me regalaría rosas, compradas en el supermercado que tengo frente a casa, por que lo bueno si barato dos veces bueno. Pondría las flores en un jarrón obtenido por entregas, cada semana un pedacito para pegar, con el primer número un fascículo y dos piezas de regalo. Una vez acabado hasta lo puedes lavar con los platos, por eso siempre llevo en el bolso una botellita de jabón, así cuando tenga el último trozo le quitaré las bacterias con el que lava más blanco, por que se introduce hasta en la grasa más incrustada. Creo que, como incluso funciona con la ropa de color, me compraré un vestido azul en la moda india de la planta mediana edad del tajo francés, muy entalladito y sensual, haciendo juego con el capó del coche en el que me subiré. Aunque ahora que lo pienso, lo mejor para tumbarse en un coche es un minibikinicito. Así, de paso conduciré el coche hasta la playa. Paco me estará esperando, aunque habrá llegado por su cuenta, con aguilas viajes, para no tener el Strees de conducir. Yo sí que llegaré un poco streesada, menos mal que mi madre piensa en todo, me tomaré la aspirina efervescente: shishiishisish y todo habrá acabado. Todo incluso el sueño, despertaré en un tren. En él siguen hablando dos testigos de Jehová sobre sus paranoias. Les digo- “Lo siento tengo la regla”- me fumo un peta y me pongo a volar a mundo realidad, donde aún siento dolor y no hay final de anuncio, os lo aseguro.

LaRataGris.


Aguafiestas

26 septiembre 2009

Aguafiestas


Oniria

23 septiembre 2009

un indicador en blanco

me dio la bienvenida a Oniria.

Y, desde que estoy aquí creo en todo.

Incluso, a mis venticinco años,

vuelvo a creer en el ratoncito Pérez;

hecho insólito desde mi crisis del setenta y siete.

Lord Morpheus de Canterville

Habitante de Oniria.

Cuando Lord Morpheus decidió escoger Oniria como su nueva residencia lo hizo en vistas de un lugar tranquilo. Y tan tranquilo, con él doce habitantes, y no esperéis que lleguen más, al chocar con aquel cartel mudo lo escondió de todo posible viajero. De los otros once habitantes nada sabía, puede que se cruzara con alguno antes, pero lo tomaría como otro más; pues en Oniria sus habitantes creen convivir con toda una comunidad, aunque sean producto de su imaginación. Lord Morpheus trabajaba en un gran edificio cuyo dueño era Samuel Gaiman, amigo imaginario del undecimo en llegar a la ciudad. No es de extrañar, pues, que tanto el undecimo como el duodecimo se encontraran bajando en el descanso del trabajo, Maese Byrne bajaba de visitar a Gaiman. A pesar de ser de los pocos personajes reales de la historia no intercambiaron palabra, cada cual a su asunto hasta la planta baja. Se abre el ascensor y Lord Morpheus va a salir primero, pero no puede, un fuerte brazo le sujeta.

– “Espera, ¿no ves cómo caminan, vagueantes y errantes, espíritus sin rumbo ni descanso?”- pronunciadas las palabras de Maese Byrne, Lord Morpheus observa el lugar al que iba a entrar y por una de esas extrañas cualidades que posee Oniria, la imaginación de Maese Byrne se hace (hizo) del Lord. Un montón de zombies arrastran sus cuerpos por pavimento gris.

– “tranquilo, tengo una idea. Podemos subir entre plantas y provocar un cortocircuito en el ascensor, aquí no entrarán esos malnacidos”. ¿Qué podía hacer Lord Morpheus?, el nunca antes estuvo en tal situación, y el plan de Maese Byrne parecía bueno. Seguido a rajatabla lo dicho, dos de los doce comenzaron a vivir allí.

El asunto de la comida fue un poco más peliagudo, por suerte el pasado ventitres Lord Morpheus estuvo en las costas de Oniria, se le había metido un poco de arena en los bolsillos con la que tapizaron el suelo del ascensor, y con las semillas que Maese Byrne llevaba, por lo que pudiera pasar, hicieron crecer su propio huerto. El agua les vino de las lágrimas de insatisfechas hormigas, que sin pan que recoger, allí mismo se ponían a llorar, ellos recogían sus lágrimas en pequeños dedales que alguien olvidó en la esquina del ascensor. De ellos bebían y con ellos regaban su huerto que dio frutos a las tres horas de ser plantado.

Trece días viviendo así pasaron, más por su voluntad ya que si se hubieran preocupado en salir se habrían dado cuenta de que el décimo cambió el sueño y todo era de nuevo “normal” en Oniria…

 

LaRataGris.