Extraños pingüinos

6 abril 2015

-Pingüinos Tomagucci es otra genialidad de Juguetes Emporio- se hizo un fundido en negro mientras, en las retinas de todos los niños y niñas del multiverso, se seguía dibujando la figura del pájaro, como en los negativos de una fotografía.

– Yo- dijo Juan Luis, aunque podría haber escogido a cualquier otro niño que estuviese delante del televisor- lo.qui.e.ro.

Los Pingüinos Tomagucci, al contrario que los Osos Senkai, tenían un diseño perfecto, un interfaz amigable y muchísimos anuncios a todas horas. La locura fue tal que los adultos empezaron a desearlos, necesitaban sus artículos originales, la ropa, el sensor de movimiento y el botón transformador. Bien conectado, dicho botón, convertía al inocente pingüino en un juguete para niños ya crecidos. Te podían acompañar en todas las etapas de tu vida. Te lo regalaban recién nacido y con ligerisimas modificaciones podías disfrutarlo para siempre.

Al principio podía parecer caro; veinte con cincuenta era más de lo que cualquier familia normal podría pagar por un juguetito, pero era insignificante si pensabas en toda una eternidad a su lado o, al menos, hasta la siguiente novedad, un mes…- el Cántaro Chopengaüer es una genialidad de juguetes Lofhgans.- solo habían pasado veintiséis días desde la irrupción de los pingüinos Tomagucci y su competidor ya tenía algo mejor, los pingüinos se habían convertido en una rareza, en un extraño de tiernos corazones.

LaRataGris

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Recuerdos por olvidar

4 septiembre 2011

La vida de Alberto era muy sencilla. Levantarse, ir a trabajar y volver a casa a dormir. No hacía mucho más y tampoco notaba que le faltase algo a sus monotonías. Se había acostumbrado a ser su trabajo y en el se perdía para no tener que pensar demasiado, al menos no en el. Se dedicaba a encontrar imbéciles. Le contrataban para llevar clientes a los sitios y los ignorantes eran más fáciles de convencer.

Les prometía un cielo, una pequeña satisfacción y un souvenir para que pudiesen recordar la aventura de la compra durante toda una vida por un módico precio. No tenía que insistir mucho entre los que necesitaban sentirse un poco más queridos.

Su mundo construido de carencias reflejaba una vida de lujos, un gran apartamento en el que no vivía, siete coches por conducir y ropa que no combinaba con el uniforme que usaba de lunes a sábado. Le ahogaba la abundancia sin que el pudiese hacer nada. Cada vez que caía muerto frente al televisor se convertía en su carnaza favorita, sus propios anuncios lo hipnotizaban y secaban su autonomía.

Lucia siempre llegaba un poco más tarde, con más cosas por olvidar. Abrazaba su vegetal y le susurraba como consuelo para ambos- Tuvimos suerte de sobrevivir.- Luego suele caer rendida a sus pies y juntos esperan que la alarma del móvil les obligue a levantarse. A la vez sueñan la época en la que resistieron, echan de menos sus excesos y la vitalidad de no arrepentirse. Cómo si sobrevivir no hubiese sido suficiente.

LaRataGris


Compra barato en almacenes Onorato

30 septiembre 2009

No me encuentro muy bien. Me gustaría que todo acabara en seguida, como sucede en la tele….Síííí, eso es, quiero ser una mujer anuncio para estar siempre feliz aunque tenga la regla. Y entonces me pondría tan guapa que hasta un desconocido me regalaría rosas, compradas en el supermercado que tengo frente a casa, por que lo bueno si barato dos veces bueno. Pondría las flores en un jarrón obtenido por entregas, cada semana un pedacito para pegar, con el primer número un fascículo y dos piezas de regalo. Una vez acabado hasta lo puedes lavar con los platos, por eso siempre llevo en el bolso una botellita de jabón, así cuando tenga el último trozo le quitaré las bacterias con el que lava más blanco, por que se introduce hasta en la grasa más incrustada. Creo que, como incluso funciona con la ropa de color, me compraré un vestido azul en la moda india de la planta mediana edad del tajo francés, muy entalladito y sensual, haciendo juego con el capó del coche en el que me subiré. Aunque ahora que lo pienso, lo mejor para tumbarse en un coche es un minibikinicito. Así, de paso conduciré el coche hasta la playa. Paco me estará esperando, aunque habrá llegado por su cuenta, con aguilas viajes, para no tener el Strees de conducir. Yo sí que llegaré un poco streesada, menos mal que mi madre piensa en todo, me tomaré la aspirina efervescente: shishiishisish y todo habrá acabado. Todo incluso el sueño, despertaré en un tren. En él siguen hablando dos testigos de Jehová sobre sus paranoias. Les digo- “Lo siento tengo la regla”- me fumo un peta y me pongo a volar a mundo realidad, donde aún siento dolor y no hay final de anuncio, os lo aseguro.

LaRataGris.