Volver a morir

16 agosto 2021

Como si me hubiesen pegado una paliza, los ojos hinchados, el cuerpo entumecido.

Hay una tos seca al fondo y yo ya no me encuentro tan mal- Estoy muy contento de que halláis podido Venir- Me miran como si uno no pudiese hablar una vez muerto- pero no os asustéis- les pido.

A estas alturas ya tendría que haber muerto siete veces y solo lo he hecho una.

El cadáver sonríe a todos sus invitados. A su manera les pide que no lloren y, en cierta manera, lo consigue. La gente empieza a hablar de lo vivo que parece, como si aun le vieran reír. Luego pasan a las batallitas, antiguas andanzas con el muerto y se ponen al día después de tanto sin verse.

-Gracias por venir- se despide el difunto- muchas gracias por venir. Nos vemos en el próximo entierro, mejor uno de los vuestros que el mio ya esta vivido.

LaRataGris


Mi vida en deposito

18 junio 2012

Eran malos tiempos para respirar, ya ni imagino comer o sonreir ligeramente con chistes sin gracia. Aún así me duermo soñando con sobrevivir, con cosas que cambian sólo por que no es decente que te traten como a un perro desahuciado. Dejo mi vida en deposito en una casa de empeño que me da treinta días para recuperarla y, a pesar de los momentos bajos, me entristece ver lo poco que ofrecen por mis recuerdos y los segundos más felices.

En un mes mal venderán todo lo que no halla podido rescatar y entonces, sin vuelta atrás, desapareceré lenta y dolorosamente. Gasto mis ahorros temporales en ducharme y un traje nuevo para aparentar que no soy un indigente que no puede permitirse un trabajo. Me ofrezco donde no hubiese querido, solo es un bache que pronto dejare para ser el que era, pero nadie llama.

Pasado el plazo me siento a mendigar delante del escaparate donde muestran mis restos. Espero ver salir a alguien con una de mis reliquias, entrar a reclamar mi parte proporcional del trato y pagarme un buen entierro. Ni los que me compran parecen reconocer el despojo en que que me he convertido. Ellos también son fantasmas que no se pueden permitir una vida de marca. Con el mal tiempo revenderán todos los artículos adquiridos y, con cierta congoja, lo poquito de original que quede en su existencia, Cada vez a menor precio, por una fosa común y alguna oración sin sentido.

LaRataGris