
Necesaria insolvencia
19 febrero 2026Sueño de Nadie
9 febrero 2026Nunca, Nadie, soñó. A mitad de camino de ningún lugar sus miradas se encontraron al reflejo la una de la otra.
-¿Quién eres? – Preguntó Nadie entre la timidez y la curiosidad.
– Soy Sueño y ¿tú? – Contestó animado
-Yo, soy Nadie – y Nadie , no supo qué más decir, tampoco Sueño.
Volvieron a mirarse por una eternidad. Nadie quería poseer a Sueño, Sueño quería ser de Nadie pero se alejaron.
– Espera – gritó Nadie
-¿Si?- silbó el Sueño.
– Nada- Nadie demasiado inseguro. – Adiós.
-Adios, mi amor.
Y se separaron para siempre.
LaRataGris
Normalidad
19 enero 2026Era nadie. Se había fundido hasta ser paisaje. Con sus movimientos maquinales. Hasta el descanso era rutinario y frío, carente de significado.
-¿Jugaras hoy conmigo ? – Le dijo el pequeño a destiempo.
– No hemos programado esta diversión. En tres horas tal vez, – repasó la agenda – tengo un hueco.
– Nadie te necesitará en el infinito. La eternidad puede ser una carga pesada.
-Yo soy nadie- dijo extraño de tanta normalidad.
LaRataGris.
En tiempo de sueños
22 julio 2011Era un hombre pequeño, casi ridículo, desde luego insignificante, de escasa importancia para la vida de sus vecinos e incluso la suya propia. Nada, absolutamente nada, se detendría si el diminuto ser desaparecía sin más.
Era algo que se lo habían remarcado por activa y por pasiva. Desprecios, olvidos y educados insultos diarios le recordaban tal y como era, una mierda que se secaba allí donde estuviera.
El, que siempre sonreía, jamas perdía los nervios y contestaba con voz átona y aburrida- Es tiempo de sueños-.
Allí se escondía. Entre elfos y dragones se construía un personaje, una dulce fantasía contraría al mundo real. Cada día intentaba pasar más tiempo dormido, alejado de todos los que no notaron que dejaba de volver, que sus ofensas pedían un nuevo punching-ball para hacerles la vida más llevadera.
Al final nombraron a otro don nadie, un alguien prescindible para no necesitar sentir pena por su propio existencia.
LaRataGris.
Anónimos
23 febrero 2010Todos los anónimos nos conocemos, aunque sea una contradicción no pasamos desapercibidos. Es muy fácil saber quiénes somos, porque nuestra cara no le suena a nadie. No hemos buscado esos quince minutos de fama. No salimos por la tele, ni tenemos un blog en internet en el que enseñar las fotos de nuestras vacaciones en Ibiza, no cantamos, ni bailamos, no gritamos, no…no somos como todos esos que tú ya sabes.
Nuestra tranquilidad nos hace terriblemente llamativos. Por eso los cazadores de talentos nos buscan, quieren que cedamos nuestros derechos de imagen a las cámaras que hay distribuidas por las calles, pero nunca aceptamos. Por eso, cuando utilizan vídeos de transeuntes paseando, en sus shows nos tienen que difuminar el rostro.
Somos tan famosos que algunas megaestrellas nos imitan para tener más minutos de audiencia. Se someten a operaciones de desfiguración estética, que les dejen la cara como pixelada, para poder ponerse ante las cámaras y gritar histriónicamente- fotos no, yo sólo quiero hacer bien mi trabajo- Supongo que no todos están preparados para ser unos auténticos don nadie, piensan que es mejor ser una importante mierda pinchada en un palo.
LaRataGris
Escrito por laratagris 







