El gato del diablo

31 octubre 2022

Quebrar


Tras los muros

19 agosto 2022


Desposeidos

22 julio 2022

Éxito


Dormir, despertar

15 marzo 2022

El cinco de mayo María Tristesemblante despertó con la pereza aún enganchada por toda la piel. Se estiró con la tranquilidad de un gato y, por fin, se levantó después de seis años dormida.

Sin amigos ni familiares cercanos nadie se dio cuenta de su desaparición. En el trabajo le dieron de baja sin hacer demasiadas preguntas; a la tercera semana de no aparecer se le envió un burofax que jamás recibió y, tras una muy mínima insistencia, dieron por concluida su relación.

Su cuerpo se Adaptó a la escasa alimentación: restos de insectos caían en su boca, los jugos que arácnidos salvajes dejaban escapar de entre sus fauces; el agua de una cañería con fuga la hidrataba.

Después de tanto tiempo se levantó descarnada, con los labios resecos, pegados entre si. Parecía un esqueleto que había sobrevivido al fin del mundo.

La vida había cambiado. El miedo se había apoderado de la gente tras la última crisis económica. Se habían vuelto adoradores de doctrinas promesa; la fe en un futuro mejor era necesaria para no morir de miedo. El propio gobierno aprobaba los medidas antipánico en forma de falsas religiones que apaciguaban a la gente.

María salió a la calle arrastrando los pies, con la piel blanca reflejando el sol como si estuviese hecha de espejos.

-Hola-dijo con la voz reseca, sin obtener respuesta.

Allí no quedaban humanos que respondieran, solo animales antropomórficos demasiado asustados.

¿Qué había pasado en este tiempo demasiado largo y distinto?

Tras despertar el sueño no podría ser como antes, tras la caída tendría que aprender el lenguaje de los animales para oír y explicar.

LaRataGris


Miedo a no tener nada

29 octubre 2021

El cómic digital no sufre la crisis por falta de papel, no te lo pierdas.


La tranquilidad del miedo

22 octubre 2021

Quebrar


Antifascista

27 noviembre 2020

Antifascista

j


A cada amanecer

8 enero 2019

A cada amanecer se le pedía que la vida estallase, como en la parte alta de la montaña rusa, intuyendo una caída que nunca iba a llegar.

Queríamos la adrenalina sentados ante alguna pantalla: realidad, que sea virtual o no sobreviviremos, hecha a medida para sentirnos intensos pero protegidos.

Nuestra pesada coraza, perfecta para hundirnos en el pasmo de la desesperación, tenía que hacernos volar.

¿Qué pasa si te desnudas? Caminas ligero, no sabes flotar. La vida punza, ríe, te vomita y aprendes del aburrimiento, la espera, el silencio y los gritos de los amigos, un beso infectado y el miedo. Intensidad, riesgo, también descanso para que no se te quede esa cara de velocidad que tanto puede doler en su inexpresión.

LaRataGris


Miedo

5 septiembre 2018

-Tengo tanto miedo- dijo “V”- que me escondería en la boca del lobo por no verte llorar. Me asusta tanto la muerte que te mataría para que no sufrieras a manos de otro. Te quiero tanto…

Y a ella solo le quedaba sonreír en este amor violento que había heredado de su padre, de todos los machos del mundo.

Vivía atrapada en el corazón de un psicópata que no le preguntaba por el color del cielo. El pintaba sus dedos a través de los terrores de hombre acomplejado. Le habían enseñado a imponerse como a un pusilánime sin alma.

Mordía su carne cruda, su corazón, su esperzanza,… mientras “S” lloraba el silencio y la impotencia, la soledad.

LaRataGris


La puerta abierta

5 septiembre 2017

Erase una vez una puerta abierta- Por ella- pensaba Isabel- pueden entrar todo tipo de miedos, me da miedo.

Se imaginaba a los vampiros agazapados al otro lado, expectantes Zombis, hombres lobo y señoras mayores que pellizcan las mejillas y pinchan al besar.

-Seguro que por ella,- se decía tapándose con la sabana hasta cubrir la cabeza para que no le atrapasen- no me cabe la menor duda, que esta puerta permitirá el paso del color gris, que sin duda es la pintura más horrible que puebla la realidad. Los fantasmas pasarán sin llamar, los profesores de lenguas muertas y estudiantes abusones también, escondidos tras máscaras de hockey y terribles propósitos- Sera mejor que la cierre- se dijo temblando.

Cogió una espada de goma Eva, un escudo de cartón, el casco de la bicicleta y un mínimo, lo que pudo reunir, de valor; el suficiente como para arrastrar sus pies al ritmo que le marcaba el castañeo de los dientes. Lentamente se fue aproximando hasta estar tan cerca que los indios podían atraparla. Sin escape alargo la mano temblorosa mientras no podía dejar de vigilar la luz que salía de allí. Al fondo se veían unicornios y una cascada de helado de vainilla, mariposas multicolores revoloteaban sobre flores repletas de dulces fragancias que le invitaban a pasar. Isabel alargo su mano como si solo tuviera que rozarlo para saber que era real.

-¿Isabel?- llamó su madre- cierra ese libro y apaga la luz que es muy tarde.

-Pero Mamá, estoy a punto de entrar.

-¡Me da lo mismo!- le gritó- es muy tarde y mañana tienes que madrugar.

-Esta bien, Mamá- con desgana cerró la entrada pero también la salida a otro mundo.- Aunque- se susurró- me guardo la llave para poder abrir otro día.

LaRataGris

 

Portada Vota Charlie: Piezas

Abre tu puerta al mundo de las cucarachas en:

Comic Square o Payhip