Asúmelo
26 julio 2009Pequeño
23 julio 2009No era cierto que Rubén viviese en una casa tan pequeña. No podía ser porque era humanamente imposible caber en ella. Ya no sólo él, había que contar con los muebles, el polvo acumulado, el aire, el sonido, cosas tan ridículamente diminutas como un electrón, pero que también necesitan suficiente espacio para llegar a estar. Y, por supuesto, precisaba de un pequeño margen como para que Rubén pudiese respirar. Así que, definitivamente, aquella posibilidad no podía ser cierta y, sin embargo…
Si se quedaba tumbado, llegaba a cualquier rincón. Sólo tenía que encogerse ligeramente para no estar ya fuera al intentar coger algo. Hoy podría no levantarse de la cama, hacer toda su vida desde ella. Conseguir el poco desayuno que quedase en la cocina y no ir a trabajar. Al fin y al cabo, ya ni se acordaba de la última vez que le habían pagado con la excusa de la crisis. Su único incentivo era la promesa de seguir teniendo trabajo una vez se fuesen las vacas flacas. Por desgracía, las facturas no entendían los compromisos a largo plazo y Rubén se iba ahogando cada vez más.
Se miró, vestido ya estaba. De hecho siempre lo estaba desde que las polillas aprovecharon un despiste para dar buena cuenta de su pijama (él mismo se lo hubiese comido de haber llegado primero).
– ¿Por qué no ir?- pensó. Hasta la fecha se había dejado llevar por la corriente y eso era algo difícil de cambiar. No tenía el hambre necesaría como para replantearse según qué cosas, eso llegaría en un par de días, pero para entonces estaría demasiado débil como para levantarse.
Ya en pie se caga en todo por haberse golpeado contra el techo, da gracias por el pan duro que le destroza las encías y sale corriendo para no llegar tarde, puede que hoy sea el día en el que le vuelvan a pagar.
LaRataGris.
Geek de vacaciones
18 julio 2009Llamada perdida
15 julio 2009Os diré cómo suena un móvil si vas en tren, justo al salir del túnel; es como un pitido infernal. Un «biribiri» penetrante y machacón que agujerea los tímpanos de cualquier hasta volverlo loco.
Encima el dueño de aquel artefecto parecía haberse quedado dormido. Ni contestaba, ni cortaba la llamada y desde luego no tenía conectado el buzón de voz de la gente, cada vez más nerviosa, empezó a mirarse entre ellos, buscando al culpable, sin encontrar a ningun bello durmiente. Por fin, alguien levantó su aparato- Je, je… quizás sea el mío.- Y, aún viendo que no era posible, empezó a sodomizar a un pobre botón que no tenía culpa de nada. – ¿Diga?¿ Diga? Jeje… no contestan ¿Diga?- y seguía preguntando como si hubiera perdido la chaveta, como si todos allí la hubiésemos perdido. Nos habíamos puesto en pie, contestando a teléfonos silenciosos. Agolpando las mismas palabras al descolgar. -¿Diga? ¿diga? jeje… no contestana ¿diga?-
Así al menos media hora, hasta que llegué a mi estación y puede alejarme de aquella agonía, donde pude apagar el móvil al dejar de escuchar otro.
LaRataGris.
La mentira piadosa
9 julio 2009Podría decirse que soy un tipo afortunado. Alto, de complexión atlética, profundos ojos azules y una hermosa cabellera que se confunde con los más delicados rayos de Sol. Dentro de los cánones de belleza más estrictos, apolíneo hasta un extremo insospechado.
Por si fuera poco, mi cerebro está inundado por la cultura, la lógica más aplastante y una sensibilidad inigualable. Nada ni nadie está a mi altura, mi vida es perfecta, como yo mismo, y eso es lo único que falla.
No es fácil mantener esta pose de ser incalzable. A veces me gustaría ser más mundano, cometer errores como cualquier persona. Pero me resulta imposible en un mundo real como este, en el que he reordenado al mismísimo universo para que su eficiencia como lugar en el qeu estamos sea del cien por cien.
Sólo me queda una salida. Me desnudo junto al ordenador. Conectándome electrodos por todo el cuerpo hasta sentir cómo la sangre va siendo sustituida por combinaciones binarias. Bajo el visor y un fuerte olor a pescado podrido me inunda. Retiro el casco y desconecto los cables.
Como sí hubiese salido de un sueño, observo la decepcionante habitación en la que se supone paso mis horas muertas. Llena de revistas pornográficas por todo el suelo, con los restos de una comida basura descomponiéndose en el fregadero.
El espejo roto de una pared me dibuja gordo y grasiento. Calvo, tuerto y una cicatriz recorriéndome la mejilla.
Paso la mano sobre aquel reflejo y sonrío, el engaño es perfecto. Este mundo imperfecto que he programado, me da la sensación de que es mi verdadero hogar. El programa me hace creer que la realidad virtual es lo que he dejado atrás, me siento tan feliz. Estoy deseando salir y sentir miedo, racismo, xenofobia, malos tratos,… con la tranquilidad que me da saber que siempre podré volver a la tranquilidad de mi tierra.
LaRataGris.
Personas
1 julio 2009A las personas que más me quieren no les gusta como visto. Dicen que parezco un drogadicto, que no voy como dios manda, aunque si hubiera existido también tendría el pelo largo, aunque la droga la mantenga alejada de mi vida.
A las personas que yo más quiero no les importa cómo me comporto, lo que yo quiero hacer. Les preocupa más que todos me vean como una buena persona y eso, sólo significa, para ellos, trabajador e imagen agradable, dentro de sus cánones.
Las personas a las que les escribo esto nunca lo leerán; es mejor ver la tele, olvidar problemas importantes, satisfacer el apetito y decir qeu me quieren por que soy su hijo.
A las personas que me lo perdonan todo nunca les hice nada. Sólo de pequeño; cuando quieres un juguete que no te compran, cuando no quieres comer espinacas, quieres un helado …
A mis padres, … les gusta presumir de logros, … esconder fracasos. Para mí sus fracasos son logros,… son mi camino y, … los otros logros solo suponen alimento.
LaRataGris.
La forma de las cosas
23 junio 2009«Igual que la gente no acostumbra a acabar los diccionarios, ¿has pensado alguna vez en dejar algún» otro «libro a medias, a pesar de que te haya enganchado desde el principio?»
«Me pasó con La Insoportable Levedad Del Ser». Antes de llegar al final lo abandoné sobre la estantería para que acumulara polvo sobre sus cubiertas marrones.
«Me lo recomendó», o algo así,« el Pimpollo»- Es una historia excepcional.- «me dijo»- Pero no te gustará porque los protagonistas son dos amantes- «se equivocó».
«Atraído por la extraña crítica empecé a leer con fervor las páginas», dejándome llevar por Tomás y Teresa. «Recorriendo sus miedos, personales, sus deseos inconfesos», …,« la maldad.»
«Con el silencio de quien espera que todo se resuelva comencé el último capítulo sin llegar a verlo concluir.»
Tú lo perdiste todo «fue donde lo dejé», a una página de que realmente acabara. «No quería saber más», «mi cabeza había tejido su propio final y era hermoso.»
-Te lo dije, no te iba a gustar-« Volvió a equivocarse.»
« Más de una persona me lo ha querido explicar.»
– Loco- «me gritan otros tantos»- Si tan malo era no haber leído trecientasquince páginas de un libro de trescientasdieciseis, para eso tienes la contraportada.
– ¿Sabes que existe una peli?. La coges en video y punto, que no es bueno leer tanto.
Todas y cada uno de los que hablan son gente normal, de las que piensan que las cosas sólo tienen una forma de hacerse, la correcta, la que alguna vez les explicaron. Cuestiona.
LaRataGris.

Escrito por laratagris 










