Optimista mal informado
9 noviembre 2008Cátodos inodoros
5 noviembre 2008Como un relámpago, siempre cae igual. Al menos, así ha sucedido esta vez, y no parece distinto a otras veces que lo vieron por televisión. Edificios caídos, gris por todas partes y olor a algo que nunca antes habían olido, por que los informativos nunca traían el olor.
Pocos que han sobrevivido, casi un milagro, o más bien no, deliberado, que nadie olvide lo que paso. Se necesita que alguien recuerde los vahos saliendo de la tierra, envolviéndolo todo, incluso a los fantasmas de carne quemada y ese olor nauseabundo, penetrante.
Nunca te puede pasar a tí, «Ayer pague el recibo de la luz, del agua, la comunidad, basura, circulación pero ese olor…»
De los vivos ya no todos andan, cojean o se arrastran: pero los que aún tienen movilidad saben donde ir, a cualquier sitio, lejos. Huir de allí encontrar algún lugar tranquilo donde olvidar. Pero alguien tiene que recordar.
Y entonces, si, hay un milagro, sobre la mesa de madera, una vieja marca que ya nunca funcionara, pero será suficiente, o tendrá que serlo. Si la encendieran en todos los canales verían imágenes del bombardeo: los vapores, hierro incrustado en cemento, cadáveres calcinados, mutilaciones, pero ya no estaría el olor de cuerpos putrefactos, sus cuerpos descompuestos que les insisten en que han sido ellos, que hoy el telediario explica su historia y que como todas las historias tiene un final. Y por un instante la ven encendida. Se imaginan terrores inimaginables y se marcha el olor, ese terrible olor, todo se olvida y nadie recuerda nada. Carta de ajuste.
LaRataGris.
Sombras chinescas
28 octubre 2008Son como sombras chinescas hablando entre ellas. La más alta dice qeu no sabe de qué hablar, al contrario que la pequeñita y juguetona tiene tanto que expresar y tan poco tiempo como efímero día.
La grande insiste en callar, en ocultarse hasta el crepúsculo, morir en él sin que nadie sepa que un día pensó. Pero, oh!!!, los jóvenes, con sus bravatas, con sus sueños y esperanzas, no deja de hablar, no necesita ni respirar. A la grande esto le incomoda un poco, por si alguien la oye hablar:
«No deben saber de tu pensar»- le dice recriminandola. Pero por dentro sonríe, pues sabe que en otra puesta de sol fue menor y como a su amiga le gustó pensar. La diminuta sombra también sabe que la mayor pensó y que ella como la otra crecerá. Pero se entristece al pensar que podría cambiar como cambia quien se hace mayor. Decidió no crecer y luchar por ser sombra juvenil. Muere en la penumbra del callejón sin saber si otro día seguirá siendo así.
Y tu sombra ¿sabe pensar por sí?
LaRataGris.
El container hermético
20 octubre 2008Mi horario es sencillo y rutinario en la medida de lo posible, es decir, a menos que el jefe necesite que haga más horas extras , o que algún cliente rezagado quiera ser atendido, por tiempo indefinido, fuera de mis horas de trabajo. Así pues, ficho a las cuatro de la tarde con la esperanza de poder escapar a las diez olvidando todo lo que me halla podido pasar entre las cuatro paredes de la tienda. Los sábados es un encierro total, mañana y tarde.
Mi compañera de piso sigue un patrón similar. Solo que ella entra a las dos y media para quedarse hasta las ventidós treinta. Nuestra vida real se convierte en un limbo extraño en el que no existes para nadie. Ni tan siquiera el televisor, tan preocupado por las preferencias, se interesa por dos personas ajenas al fabuloso prime time. Te bombardea con la basura de siempre, con una calidad incluso inferior, o al menos así era antes de que decidiésemos desconectarla para siempre.
Nuestro mundo se reduce a dormir hasta tarde, desayunar poco y solaparlo con una opípara comida que te mantenga estable el resto del día. Al menos hasta que puedas cenar tras una hora de trayecto. La basura se acumula en la cocina, no podemos bajarla ni antes de irnos ni después, cuando llegas y no eres más que un fantasma inexistente. Si alguna vez te ha tocado tirarla y has leído la pegatina que tienen todos los containers, antes de que alguien la arranque, claro está, sabrás que te piden que lo hagas de Siete a Nueve. Nos han prohibido tirarla y para esto es para lo único que se nos tiene en cuenta. En los vertederos municipales hay expertos analizando tus desechos. Buscan saber cuánto tardas en lanzarla y si estás dentro del horario. Les ahorraré el esfuerzo, nosotros no seguimos su horario. Quieren que todo funcione con la precisión de un reloj suizo. La idea no es reducir las horas de condena si no temporizar la vida. Para esto último, yo les propongo que a las nueve el cubo se cierre herméticamente. Una cámara debería vigilar que no la deposites al lado y una multa, pues todo se arregla con dinero, te ayudará, en mi caso, a que la almacene toda en casa, hasta el domingo en que pueda seguir sus pautas.
En Navidad, que se abre de lunes a domingo, montaré un vertedero en la cocina o si no me llevaré la bolsa al trabajo y a las siete pediré permiso para salir un momentito, siempre a cuenta de vacaciones, por supuesto.
LaRataGris.
Tras escribir la historia me dí cuenta que según el municipio el horario de la pegatina puede variar, por eso allí donde se indica el horario de mi ciudad cámbialo por el de la tuya.
La pareja disfuncional
14 octubre 2008A tí te gustan las mujeres y a mi los hombres. Tú eres una niña y yo un crío. Nos damos la mano por la calle, somos extraños.
Lo que te hacía parecer más bonita era que eras un marimacho, hablabas con fuerza y te pintabas barba de dos días. A tí te gustaba verme de gitana, con mi falda plisada, haciendo que volase delante de tu cara. Remarcaba mis labios y enloquecías, tú me llevabas bailando lento y era así como nos queríamos.
Luego llego Tami, que te llenó la cabeza de tonterias. Te queria normal, amando a las chicas de tu mismo sexo y sin apenas resistencia te saco de casa.
Yo me quedé solo, pensando en tí; cómo me gustaban tus calzoncillos cuando te metías calcetinas de paquete y jugabamos en la eternidad.
No es cierto que me gusten los varones, ni las hembras, lo que quería era estar a tu lado, con nuestras rarezas, sin más. Besarte en los labios, dejarte mi marca, que te moleste mi carmín.
No creo que me llegases a amar, solo buscabas reflejos que no eran ciertos, espero que ahora seas feliz, aunque yo sólo me quede con los recuerdos.
No te olvides de que si algún día necesitas un medio hombre, aquí estaré para tí.
LaRataGris.

Escrito por laratagris 











