Mi hombre lobo

16 enero 2017

Estaba sola. se le notaba en la mirada, perdida en los lugares comunes.

Las calles empezaban a ser todas iguales, cada esquina era como la que había dejado atrás, y cada hombre parecía un cazador peligroso. De repente vio una señal de metro- Los metros-pensó- Siempre van a algún sitio, aunque no sea un buen lugar- Aceleró el paso intentando que la parada no se le escapase, ahogada por la gente que se la lleva como la marea. Allí seguirá sola, pero en una estación calentita.

-¿Dónde vos tan deprisa, Caperucita?-Un hombre lobo ciego la miraba con los ojos turbios y las intenciones sucias

-¿Caperucita?- el nombre no parecía decirle nada, pero sintió que era mejor que estar perdida, aunque se equivocase. Se echo sobre él , llorando miedo, mientras la parte más lobo mostraba sus dientes manchados de malas ideas, terriblemente afilados.

-Ven conmigo, pequeña flor. Ven a mi madriguera.- le dijo acercándola hasta su pecho cálido- Ven a mi mundo, pequeña.

LaRataGris

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El asesino de la inocencia

1 marzo 2012

El asesino de la inocencia


Lobo feroz ( revisitando caperucita roja)

31 agosto 2011

Los lobos no tenemos nombre, nos acompañan adjetivos que nos definen e intentan diferenciarnos a los unos de los otros. Somos salvajes, sanguinarios, voraces, brutales y crueles entre otros muchos miedos. Pero nos cuelgan el apellido y luego nos confunden entre todos. Yo soy el lobo feroz, en realidad uno de tantos, y esta es la historia de siempre, mi leyenda. Se ha contado tantas veces, se ha hablado tanto de ella, que ya ha dejado de ser verdad. Son habladurías, estupideces, cuentos para antes de ir a dormir.

Caperucita era una presa fácil, tan roja en mi bosque de marrones y verdes. Se paraba a cada instante a mirar las nimiedades de las flores, cantaba y silbaba como si provocase mi hambre… yo tenía tanta que me la hubiese comido de un solo bocado, aún así fui paciente. Espere mi turno, a tenerla en casa de la abuelita, alejada del camino y del cazador. Me creí muy listo pero ella lo fue más. Todo aquel mostrarse, el llevarme por la senda de las prisas me dejo a merced del trampero. Ella fue el cebo y yo mordí sus tiernas carnes llenas de veneno. Cuando me quise dar cuenta estaba en una jaula, en dirección a un zoo en el que exhibir mi ferocidad. Allí me convertí en el malo.

Mi estomago seguía rugiendo por que le diera algo y los niños estaban lejos y apetitosos. Sus madres les advertían sobre mi, me provocaban tras las rejas sin acercarse lo suficiente.

Aquella historia me había hecho tanto daño, la había escuchado tantas veces que empecé a asumirla. Lloraba cada vez que intentaba cazar algo. No importaba la trampa que me habían tendido, las mentiras que contasen para justificarse. Yo las conocía y aún así me sentía culpable por necesitar comer. Les pedí que me atasen, que me lanzasen en una bolsa, con el estomago lleno de piedras, a un río profundo para no tener que seguir sufriendo. Pero mi pena no era importante, ellos seguían necesitando un enemigo sobre el que contar sus victorias y volvieron a alimentarme…

LaRataGris


Buscando c

23 mayo 2011

buscando c

Yo soy la alternativa ilegalizada, el sueño marginado, la que juega limpio en una partida amañada. Me ridiculizas por pensar en mundos justos, ninguneas mis palabras, las perviertes haciéndolas parecer cuentos infantiles en tierra de lobos.

-Pierde la inocencia, Caperucita- me sonríes tentador- acepta la tristeza, camina vencida y deja atrás las ilusiones que te ciegan, que te llevan de derrota en derrota.

Siento tus dientes fríos en el miedo de mi cuello, la respiración entrecortada, las orejas atentas, los ojos grandes persiguiendo todos mis movimientos y las garras esperando mi suplica para darme perdón- No puedo vivir en tu realidad. Me ahogas si no soy como tu, me despellejas y dices que tiene que ser así….ya estoy cansada de correr. Ha llegado mi momento.-

Soy una utopía, una quimera a la que das caza para que nadie se contagie de fantasías. Soy la alternativa que enmascaran tus resultados, oculta, despreciada… siempre esperando sin estar quieta.

-Una vez más la alternativa estuvo en la calle-

LaRataGris.


Lee, analiza, aprende

2 octubre 2010

Lee, analiza, aprende