El Uruk soh

30 mayo 2016

Cuando Asch el salvaje se fijó en las estrellas el corazón le dio un vuelco

-¿Mamá?- le gruño en su primitiva lengua. ¿Qué son esos fuegos que cuelgan ahí arriba?

-Hasta donde llegan tus ojos- le contestó barriendo con una mano el firmamento- es el Uruk Soh, donde habitan los dioses de la luz, los que atan nuestras vidas.

Esa noche Asch soñó que escalaba una enorme montaña y tocaba el Uruk soh. Aquella mañana se despertó con una convicción recorriéndole todo el cuerpo.- Algún día- se prometió- subiré y matare a los dioses que nos esclavizan a la tierra- En realidad esa fue su forma de tocar el Uruk soh, soñando.

Mucha gente contó su historia en los fuegos del suelo: de como Asch construyó máquinas que desafiaron a los mismos dioses y como los destruyo cuando al bajar juro y perjuro que no existían. Así fue como su tribu aprendió a volar, con el sueño de Asch.

-¿Mamá!- Hoy, la pregunta, es similar- ¿Qué hay en el cielo?

-Caca que cae-respondió- Entra en la caja o la radiación nocturna te destruirá- Le arrancó las alas y apagó el fuego para que nadie molestase por la noche con sus cuentos absurdos.

LaRataGris

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Ciberdestrucción

21 octubre 2013

Con dinero todo podía ser. Si alguien te vendía una máquina para ponerte los zapatos siempre le preguntabas si podías pagar con tarjeta y si el transporte estaba incluido. Yo tenía robots de cocina, otro que me ensuciaba el suelo para luego poder limpiarlo, uno que le hacia cosquillas a los niños y le rascaba la barriga al ciberchucho… Claro que eso fue hasta unos minutos antes de la destrucción.

Nos aniquilaron las máquinas y las personas ayudaron, no hicieron nada por detenerlas. Ellas simplemente fueron consumiendo su vida útil, se estropearon cuando no había pasta para sustituirlas, tampoco para arreglarlas. Jamas adquirieron conciencia, no se revelaron, no hizo falta por que nosotros habíamos construido una jaula mucho más eficaz.

Los dueños de las máquinas dejaron que, las nuevas generaciones, se llenaran de polvo en los almacenes mientras, la gente que se había acostumbrado a que los bocadillos se hiciesen con un zumbido de fondo, moría de hambre. La situación se volvía insostenible y, previendo una revuelta, los amos quemaron todo el genero para que el saqueo y la cantidad no devaluase los precios. El resto, como se suele decir, es historia que no pudieron archivar en ningún disco duro…desaparecimos con lo que trajimos puesto: carne y hueso que los insectos se encargaran de reducir.

LaRataGris


El complemento vitamínico

17 enero 2012

Empezábamos a tener hambre. Seguíamos teniendo los lujos, las tiendas se llenaban de autenticas virguerias de la tecnología, finas fruslerías y esqueletos de hombre elefante para decorar nuestras suntuosas mansiones de treinta metros cuadrados. Gritábamos fiesta y las pupilas se nos dilataban de emoción, la tele nos hablaba, el edredón nórdico nos abrazaba y eramos todo lo felices que se podía en este capitalismo devastador. Pero es que cada vez nos rugían más las tripas.
No podíamos comprarlo todo y seguir comiendo así que elegimos la inmediatez y la publicidad nos vendió recetas a corto plazo. Seguíamos adquiriendo estatus pero esta vez en píldoras de colores, ricos complejos vitamínicos que disminuían las carencias y llenaban nuestro estómago. De la noche a la mañana empezamos a ingerir pastillas y a controlarnos las constantes vitales en brillantes máquinas ideadas para la ocasión. Sonreíamos con los buenos resultados, nos preocupaban y antidepresivos para los peores.
Era imposible equilibrarlo todo así que apostamos a los seguros de vida, los bonitos ataúdes y los placeres de digestión rápida. Nos aceleramos por que teníamos hambre de vida y seguimos teniéndola.

LaRataGris.


Viviendo un reflejo

27 enero 2011
συζήτηση

ilustración de Maria Jose Daffunchio.

A veces, me pregunto quién es el creador original de los reflejos. Tal vez sea yo por habérmelo planteado. Mi pensamiento es lo que me aleja de todas las imágenes pero, a la vez, parecen tener una autonomía propia, una forma de desplazarse que no me pertenece.

Yo fui uno de tantos. Me perdía en conversaciones que nadie escuchaba, oía el rumor de una contestación que no me interesaba y al final nos despedíamos con la corrección debida. Todo perfectamente estudiado para no tener que implicar a nuestras ideas. Sólo frases hechas, aprendidas desde la niñez. Una simple mirada, un gesto, podía servirnos para ahuyentar el tedio de la explicación; inclinabas la cabeza con respeto y ya llevaba su hola, adiós y deseo de felicidad. Sin necesidad de diálogo el razonamiento se fue pudriendo. Nos convertimos en máquinas, reflejos de vida, imágenes que necesitan un original del que copiarse.

 

Sin darnos cuenta sustituimos interlocutores por viento. Lanzábamos las mismas palabras, acompañadas de las pausas, los gestos, las intenciones…pero hablábamos solos. Nos entretenían las tonterías de siempre, sin necesidad de réplica. Supongo que eso fue lo que sucedió…yo recuerdo seguir hablando, no sé con quién, de qué, dónde…pero yo decía, eso es incuestionable. Un día me resfrié, algo tan simple y un estornudo me hicieron callar. Aún en silencio escuché las palabras que iba a pronunciar, salían de otra garganta, de dos, de mil, de todo el que me rodeada. Absolutamente todos producían un eco perfecto, duplicaban las voces, los mismos significados huecos. Miré a mi alrededor fijándome en aquellos reflejos de lo que yo mismo era un segundo atrás. Caminaban con la mirada perdida en su destino, se esquivaban como en un acompasado engranaje. Sólo yo, ajeno a la repetición, molestaba su ir y venir.

 

Parecían hablar mientras reproducían algo aprendido hace tiempo. Lo escuchaba en mi cabeza, me pedía salir de nuevo. En ese momento me di cuenta que yo era lo más parecido a la libertad. Podía formar una palabra nueva fuera de aquel flujo. Decir cualquier cosa aunque no tuviese a quién. Grité un algo sin sentido, fue lo único que se me ocurrió, una impotencia, un lamento…unos signos diferentes antes de volver a ser parte del conjunto, antes de borrar de mi mente que, a veces, me pregunto quién es el creador original de los reflejos.

LaRataGris.