Las estadísticas inexplicables

11 diciembre 2017

Ya no quedaba nadie que reinterpretara los resultados. La computadora continuaba recogiendo datos, no le importaba que el último humano hubiese caído. Los satélites, a los que estaba conectada, habían captado todas y cada una de las muertes y aún así continuaba recogiendo cualquier cambio que no llegaba. No había duda alguna, no quedaban mujeres, ningún hombre, sobre la faz de la tierra, algo que el ordenador no sabia asimilar. Para su base estadística aquel número reducido a cero solo era una evidencia que alguien, más preparado, tenía que explicar.

Los antiguos fantasmas aún recorrían sus salas desiertas, campaban sobre datos objetivos, igual que cuando solo quedaba un millón trescientos mil o unicamente dos, nada cambiaba para su lógica del trabajo. Con aquellas antiguas cifras hubo quien gritó: “desastre”, otros decían “limpieza”, unos tercero explicaban “ciclo natural”, ” lucha clases”- O es que ¿no veis como solo sobreviven los más económicamente apto?-,….

Aquella ausencia física era tan evidente que hubiese sido cómico ver a cada muerto defender su postura, doblando los tontos por ciento, haciéndolos propios para que se justificase su ideología. Pero eso no sucedería, la maquina continuaría recogiendo cualquier variación que pudiese surgir. Al menos así estaría hasta que la batería auxiliar se agotase totalmente. Aún pasarían años con estadísticas inexplicables y es que ya no quedaba ningún monstruo que reinterpretase los resultados.

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Y estadística pura, un cien por cien de disfrute en Comic Square o en Payhip

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El Uruk soh

30 mayo 2016

Cuando Asch el salvaje se fijó en las estrellas el corazón le dio un vuelco

-¿Mamá?- le gruño en su primitiva lengua. ¿Qué son esos fuegos que cuelgan ahí arriba?

-Hasta donde llegan tus ojos- le contestó barriendo con una mano el firmamento- es el Uruk Soh, donde habitan los dioses de la luz, los que atan nuestras vidas.

Esa noche Asch soñó que escalaba una enorme montaña y tocaba el Uruk soh. Aquella mañana se despertó con una convicción recorriéndole todo el cuerpo.- Algún día- se prometió- subiré y matare a los dioses que nos esclavizan a la tierra- En realidad esa fue su forma de tocar el Uruk soh, soñando.

Mucha gente contó su historia en los fuegos del suelo: de como Asch construyó máquinas que desafiaron a los mismos dioses y como los destruyo cuando al bajar juro y perjuro que no existían. Así fue como su tribu aprendió a volar, con el sueño de Asch.

-¿Mamá!- Hoy, la pregunta, es similar- ¿Qué hay en el cielo?

-Caca que cae-respondió- Entra en la caja o la radiación nocturna te destruirá- Le arrancó las alas y apagó el fuego para que nadie molestase por la noche con sus cuentos absurdos.

LaRataGris


Ciclos cortos

12 mayo 2016

Ciclos cortos


Un día entre Piratas

28 noviembre 2014

La siguiente actividad parte de un juego-magia popular cuya finalidad es convertir un barco de papel en una camiseta. De pequeño siempre escuché que dicha camiseta era la del capitán, aquí se ha adaptado a un pirata ya que la actividad se realizará para la clase dels pirates. Así mismo, la historia que aquí podrás leer es algo más detallada y larga que la que allí se contó, adáptala a tu público nosotros así lo hicimos.

Las figuras te irán indicando en todo momento como usar los materiales para la actividad. En nuestro caso ya llevábamos cositas hechas de casa para facilitar la labor de nuestros jóvenes artistas pero tu puedes implicarlos desde la construcción del barco hasta la confección de la camiseta.

           Materiales:

Una hoja de papel (la nuestra la pintamos con rayas rojas y blancas)

Un dibujo del pirata Mala pata (siempre que no decidas dibujarlo con los artistas)

Una camiseta recortada (siempre que no decidas hacer lo mismo que en el punto anterior)

pegatinas de colores (a ser posible del mismo color que las rayas de la camiseta, aunque también podéis decidir pintar, usar plastilina, papel de colores…)

Una moneda de chocolate

Pegamento o blue-tack

Una historia

La camiseta del pirata Malapata

¿ Conocéis al pirata Malapata? Era el bucanero con peor suerte de los siete mares. Ya le faltaba una pierna de su primer naufragio, tenía un ojo gandul y no había encontrado ni uno sólo de los tesoros que había buscado en las islas desiertas.

– Que horror-solía lamentarse- soy un pésimo pirata.- pero no se desanimaba. El quería recorrer todos los océanos del planeta tierra y por eso se construyó un barquito de papel.

como hacer un barco de papel

– No lo hagas- insistieron sus amiguitos- se hundirá- le avisó su loro de pirata. Pero él, que sólo pensaba en hacerse a la mar, botó su barquito de papel, permitiendo que el viento lo meciese lejos del puerto.

Las olas le acunaron por tres días antes de encontrarse en medio de una formidable tormenta. Rayos y truenos iluminaban y retumbaban en todo el cielo. De repente, uno de estos rayos, cayo sobre el barco rompiendo la popa

como romper la popa de un barco de papel

El pirata Malapata no se asustó. Achicó el agua, tapó el agujero y gritó al girarse y ver que un tifón había aparecido de la nada, arrancando la proa del barco.

como romper la proa de un barco de papel

Entonces si que empezó a preocuparse viendo que no le quedaba barco con el que navegar. Subió por el palo mayor, pensando que si estaba en el punto más alto se salvaría de morir ahogado. Pero el monstruo Jocantaro (sustitúyelo por un tiburón gato si no eres un friki) saltó desde el agua, rasgando la vela de un bocado. El barquito se hundió mientras el pirata Malapata gritaba- que mala pata.

como romper la vela de un barco de papel

Y ¿sabeís qué es lo único que se veía flotando sobre el agua cuando por fin quedo en calma? La camiseta del pirata Malapata

la camiseta del pirata

Y ¿sabéis qué le paso al pirata Malapata? No tenéis que preocuparos por él porque por primera vez en su vida tuvo tanta, pero tanta, tanta, tanta suerte que un delfín que pasaba por allí lo llevó hasta una isla desierta donde encontró un tesoro inmenso de monedas de chocolate. Había tal cantidad que decidió repartirla entre todos los niños del mundo para evitar la tentación de comérselas todas él y que luego le doliese la tripita.

Hoy el pirata Malapata os ha enviado una foto suya para que veáis lo contento que esta y una moneda de chocolate.

el pirata Malapata

Pero, ¿ os habéis fijado que es lo que le falta al pirata Malapata? La camiseta. ¿ Queréis hacerle vosotros la camiseta?

la camiseta del pirata Malapata

           La actividad:

Vero les explicó la historia e inmediatamente después les repartimos los piratas entre ella, Alicia y yo. Fue difícil convencerlos para que no se comieran la moneda nada más verlas pero una vez superado ese escollo empezamos a poner pegatinas. Cada niño tiene una teoría sobre lo que son líneas rectas, pero al final todas quedan chulisimas con sólo dos pegatinas o mil apegotonadas una encima de la otra. Les pides que te hagan una para ti, te pruebas una de las que ya hay y todos te dicen lo pequeña que es entre risas. Luego empezamos a pegar las camisetas sobre el pirata, se ríen cuando al presionar la camiseta un sonido de mi boca hace que suene como un pito y todos quieren escucharlo y que le digas que la suya es preciosa ( aunque a mi las que más me gustaron fueron las de Pau y Alicia 8P)

resultado final de Alicia y Pau

Acabamos cantando y bailando, con ganas de repetir otra vez por que lo realmente complicado es transmitir lo divertido que fue.

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La importancia del número

1 septiembre 2014

Siendo una población de un millón doscientos treinta y seis mil habitantes, contabilizados a dedo, choca el pensar que sólo dos están censados, debidamente marcados y archivados en los libros de registro. Ambos se pasean orgullosos, sabiéndose ciudadanos, conocedores del sentido de su vida: formar parte de la masa numerada. El uno y el dos con nombre y apellido sobre una hoja debidamente sellada.

El resto, no vinculante por su inexactitud, bastaba con que pasara una segunda vez con distinto caminar para volver a ser contabilizado. Su número era aproximado y variable con muertes y nacimientos simples o múltiples. Los gemelos, los trillizos destrozaban toda estadística al no fichar cada día, por negarse a llevar un uniforme en el que se pudiese leer el número adecuado. Por eso el ayuntamiento, presidido por el señor uno, se preocupaba y lanzaba campañas para el correcto censado de la población autóctona y foránea. Prometía la no molestia una vez muerto, la perfecta identificación en vida ante multas que no le pertenecían y morir con todas las ventajas que ofrece el sistema de salud: camilla esterilizada y la atenta supervisión del personal cualificado para tal menester.

Para dos fue suficiente un pequeño sustillo del corazón. Un médico no numerado se apiado de ella y, aún sin saber su cuantificación, la atendió y salvó la vida. Lo primero que vio fue un póster oficial en el que incitaban al censo- deja de morir como un perro sin collar-. La combinación de morfina y superstición hicieron el resto. El censo lo empezaba a ordenar todo, la existencia misma cobraba otro sentido y número uno podría planificar una estrategia para dos. Un millón doscientos treinta y cuatro mil habitantes estaban perdidos.

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Pequeño poema sin rima

27 agosto 2012

– Entonces,- dijo Honky Chonqui- ¿no es poema lo que no es poesía?

– Claro que no- se echo las manos a la cabeza Tralari.- Es que no has aprendido nada de lo que te he enseñado. Te lo tendré que volver a repetir todo una y mil veces antes de que me prestes verdadera atención y, así, no me vuelvas a hacer una pregunta tan sumamente estúpida. ¿Acaso no sabes ya sumar y restar versos para saber que sólo la poesía es poema?

– No es eso maestro.- Se ofendió el joven Chonqui- Domino todas las operaciones aritméticas derivadas de las rimas, se escribir sonetos numéricos, recitar en voz baja, para dentro, cualquiera de los resultados tabulados para las diferentes estructuras ornamentales… se todo lo que me has dicho pero, en mi ignorancia, necesitaba aprender algo que no existe, una poesía que no se encuentre en los libros, carente de los ritmos y las cadencias clásicas.

– Quimeras de locos,- Grito el maestro- juegos para niños sin educación.- Después se retiró dejando un libro de ejercicios sobre la mesa.

Su discípulo arrugó un poco más el papel que había mantenido en su puño cerrado. Escrito con palabras no numeradas, dibujadas sobre el latido de su corazón.- Jamás se dividirán en la forma correcta y adecuada-. Respiró rápidamente sus pensamientos para que no impregnaran la habitación y empezó a contar los caracteres del poema-ejercicio que le había dejado Tralari- Mil cuatrocientas cuarenta y nueve – pensó- debe ser un gran poema.

 

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El administrador de estrellas

1 abril 2011

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