
Olor a tí
12 marzo 2024La máquina modernikis
5 marzo 2024Habían inventado una máquina ultra moderna. Hacia flip-flop y estaba a años luz de esas otras con sus flip-flip repetidos hasta la saciedad; ya, por suerte, obsoletas y olvidadas.
Todo el mundo quería su máquina fIip-flop nueva y, aunque no tenían la infraestructura necesaria para poder soportar el cableado; algunos ayuntamientos se pusieron a la avanguardia de la innovación comprando varias de ellas.
La gente miraba con admiración estos municipios y decían maravillados – Por fin puedo flip-flopear- mientras se abrazaban emocionados todos los vecinos.
Es cierto que muchas se quemaron el primer día, otras siguen ahí para criar malas hierbas y las hay que se desutilizan de cualquier otra manera.
El profesor Flip-flop Había inventado la flor de un día y la vendió por infinito y un poco más.
LaRataGris
La casa del pueblo
19 febrero 2024La antigua fábrica textil fue desmantelada en un suspiro. Sacaron los telares, despidieron a los trabajadores y el barrio perdió la poca promesa de supervivencia que le quedaba a la gente. Unicamente el impresionante edificio, bueno para nada, seguía en pie.
– Habrá que derruirlo- dijo el hombre del ayuntamiento.
– ¡No! – gritó el pueblo que no quería un nido de ratas como el resto de solares que iban apareciendo como calvas – Pedimos, exigimos, que se destine para uso del pueblo.
Y el ayuntamiento, con la mirada puesta en el horizonte de las cercanas elecciones, donó el recinto – Disfrutad del regalo , cortesía del partido Tal y Pascual.
Que giro inesperada cuando ninguna asociación lo quiso para alguna actividad bien intencionada y mal organizada. Cada metro cuadrado se destino a la gente que había perdido trabajo, la casa, la vida… Ahora tenían un sitio gratis en el que vivir y, entonces, el ayuntamiento, presionado por constructores y arrendatarios afirmó que eran mejores las ratas.
Echo a la gente, tiró el edificio y la especulación regreso al barrio.
LaRataGris
Amor eterno
13 febrero 2024Aprender errores
13 febrero 2024Estoy seguro de que me recordaras de otros cuentos que acabaron mal.
Me rajaron siete cabritillas, me llenaron de piedras y me tiraron al río. Tres cerdos me escaldaron; la niña de la caperuza roja convenció al cazador de que me disparase a bocajarro y otros mil historias de los que no salí vivo ni de milagro. Tengo el cuerpo rectificado, válvulas en la cabeza y el tabique de platino.
Estoy tan harto, tan sumamente harto que ahora ayudo a las ancianas a cruzarse de acera, sonrió a los niños, respeto para que todos se confíen y, cuando ya nadie se lo espere, estallará la bomba. Me lo llevare todo por delante.
Yo ya he vuelto varios veces de la muerte, he aprendido de mis errores. Veamos si tú, que te gusta tanto matar, sabes también resucitar.
LaRataGris
Escrito por laratagris 













