Instinto artificial

13 enero 2023

Recuerda


Alta «Custura»

10 enero 2023

Cogió un libro gordo y sesudo, de esos que desbordan palabras cultas, complejas de pronunciar e imposibles de aprender.

Lo abrazó sobre su pecho y, sin haber leído ni uno solo de sus puntos y comas, empezó a parafrasearlo mirando a cámara con su sonrisa seductora, con la mirada perdida en el infinito y la cara circunspecta.

De vez en cuando elevaba el tono, subía un brazo señalando el cielo y fingía pensamientos; se mordía el labio inferior y carraspeaba mientras pretendía mesarse una barbilla lampiña.

Cuando la pareció haber aparentando suficiente paró la grabación y se desconecto del mundo de la fantasía. Encendió la tele para ver que tal había quedado antes de compartirlo con la globoesfera y después se quedo la noche en vela para ver a cuantos les había gustado su faceta intelectualoide.

LaRataGris


Reflexión_es

7 enero 2023

Al levantarse


Horizontes

3 enero 2023

En realidad podía volar. Unicamente tenía que cerrar los ojos y pensar que era más ligero, que con cada inspiración el aire que tomaba le permitía subir un poquito más.

Lo verdaderamente difícil era redirigir su movimiento, saber a donde iba y sentirse acompañado en esa altura infinita.

-¿De qué sirve elevarme por esta vertical sin fin si, yo, lo que quiero es estar con mi gente?

Cada día volaba menos, soñaba menos y caminaba más entre las personas que no podían subir al cielo.

Hablar con ellos provocaba una felicidad que, en la solitaria cumbre de nubes, no podía concebir. Era otro tipo de sueño, un vuelo distinto, horizontal.

LaRataGris


Odia, llora, vive

30 diciembre 2022

Lee para empezar bien el año.


Sangre y utilidad

27 diciembre 2022

se recostó sobre la barra del metro, dejando que el ronroneo del motor la acunase mientras moría. Su sangre caía constante y copiosa, formando un pequeño y rojo lago a sus pies.

-¿Se encuentras bien? – entreabrió los ojos para ver la cara gorda e infantil que no dejaba de repetir una y otra vez la misma y estúpida pregunta.

-Sí – apartó al otro- estoy bien.

-¿Necesitas ayuda?

– No, imbécil, soy perfectamente capaz de morir sin ayuda.

Y volvió a ignorarlo, dejándose caer sobre su barra.

Un grupo de niños comenzó a chapotear en el charco de sangre que se había formado. Por algunas zonas empezaba a cubrir tanto que podías zambullirte y salir pintado de rojo.

Un lobo emprendedor, rápido, avispado, decidió montar un negocio. Valló alrededor de la loca suicida y anunció una fábrica de pinturas metalizadas para coches rojos.

Había espantado a los niños, le dio un uno por ciento de las ganancias a la muerta.

Con el tiempo y la descomposición, el olor se hizo insoportable. El empresario despidió a su agotada materia prima, puso el cartel de cerrado y pronto, gracias al servicio de limpieza, se olvidaron de que allí hubo algo o alguien.

LaRataGris


Conectados

23 diciembre 2022

da


Mosca enamorada

20 diciembre 2022

El vuelo de una mosca, zigzagueante e indeciso, ante el cristal de la ventana. Como un baile monstruoso, sin sentido; como un bulldog malhumorado, que no para de ladrarle al mundo desde su prisión.

Querría, la mosca, salir a comérselo todo, matar humanos, sentirse viva.

– No deberías basar tu felicidad en el dolor ajeno – le dijo desde su rincón la araña de cristal translucido.

– Dice la cazadora.

– Solo como, no odio a mis presas, no torturo.

Un silencio tenso y miradas calientes se cruzan. Hay reproches, sinceridad. la mosca se acerca hasta rozar el frio cuerpo de su antagonista.

La araña se yergue, arqueándose como un gato que se estira y se lanza excitada sobre el insecto que la recibe libremente. Follan de forma salvaje, dejando que sus cuerpos sean uno. se quedan despiertas toda la noche y, al amanecer, se vuelven a separar con idénticos reproches pero sin la excitación del momento.

La mosca se lanza contra el cristal, la araña mueve la cabeza entristecida.

LaRataGris


Sobre el papel

16 diciembre 2022

Al levantarse


Rendición

13 diciembre 2022

La ventaja se esfumó igual que desaparece la noche. A plena luz del día las calles eran como un nido de ratas sin salida.

– Están estrechando el cerco- Jules notaba como el aire le presionaba cada vez más -. Ya no podremos escapar.

Los ciudadanos se congregaban como fantasmas sin fuerza, tras las barricadas de la plaza mayor. Todos se miraban desesperados. Habían dejado de preguntarse que hacer y solo esperaban el golpe final del contrario cuando, el más alto general del ejercito enemigo, se acerco al micro.

Primero sonó un acople pero inmediatamente después se escucho la voz ronca y distorsionada: Rendios y evitad que se derrame vuestra sangre

Los rebeldes se miraron perdidos.

– ¿Jules ?- gimoteo Oscar- ¿Qué vamos a hacer ahora, cuando la única alternativa es rendirse o morir?

– Entonces – dijo mientras lo abrazaba – solo hay una alternativa. Venderemos caras nuestras vidas.

La escena se repitió entre todos los que estaban allí. Nadie estaba dispuesto a rendirse a aquellos fascistas. Fue entonces cuando habló de nuevo el general enemigo – Rendios ahora, no os mataremos de forma lenta y dolorosa, incluso os permitiremos tener un representante ante en el gobierno.

Los rebeldes se miraron, de estar vencidos a la pequeña victoria – Un representante en la cámara del congreso- se repitieron. Los gritos a favor fueron más y más ruidosos.

Como iban a imaginar que recuperar su mano de obra barata era más importante que el orgullo.

Así fue como el régimen recuperó a sus esclavos.

Luma, la mujer elegida, informaba regularmente: Me escuchan, lo entienden, pero están atados de pies y manos.

Nada Cambia ante los hombres del régimen, solo queda la esperanza para que no hubiera otro disparo de armas.

LaRataGris.