En mayo, 1886, los obreros fueron a la huelga y cambiaron el mundo. Feliz día internacional del trabajador
En mayo, 1886, los obreros fueron a la huelga y cambiaron el mundo. Feliz día internacional del trabajador
Salúdame negra noche, pasa por mi rincón tristemente iluminado y hazme compañía mientras parpadea el fluorescente.
Acaricia mis miedos más pueriles, dame a probar tu misticismo irracional. Deja que mi corazón palpite como la luna llena sobre los cuerpos fríos.
Abrázame mi amante incorpórea; idea de libertad, de dolor, de atadura. Contradicción y realidad, salvajismo…nocturnidad, sueño sin final, vida, tristeza, felicidad.
LaRataGris
En su interior habitaba un monstruo terrible, casi invisible tras la piel fina y delicada.
Por fuera sus movimientos eran directos, pero elegantes, cariñosos incluso. Siempre sonreía aunque un día podía cansarse, todos tenemos nuestros límites.
Entonces me agarraba con fuerza del pelo y me lanzaba con furia hacia sus fauces descubiertas, me arrancaba de la vida porque era la única forma que tenía de enseñarme.
-¡Ves, puta!-me gritaba.
No tenía argumentos para hacerme suya. Me decía que yo le sacaba de quicio, que le hacía sentir nervioso en su huésped y, por eso, necesitaba explicármelo a golpes. Me corregía, intentaba hacerme mejor persona porque el ya se daba por perdido. Para él, es algo que yo le podía enseñar, solo quedaba la muerte.
LaRataGris
Siempre era muy educado, peguntaba por todos los males y achaques, escuchaba con mucha atención todas las dolencias de cada uno de los presentes. Se interesaba sobremanera, aunque solo fuera para poder sentenciar con un: «Yo más”. Seguido de una relación de todos sus achaques, enumerados incluso antes de dejar acabar los ajenos.
Un daño remitía a otro suyo, siempre más grave, grande y peligroso.
Quien le conocía, a veces, rebajaba la enfermedad para que el no se creciese, no sea que en algún momento afirmase estar muerto y resultase la conversación de un terrorífico fantasma. Pero él no parecía darse cuenta.
LaRataGris