Muñeco roto

22 septiembre 2025

Otro muñeco roto. Cae, se quiebra, se llora.

– ¿ Cómo hemos llegado hasta aquí?-. La gente recurrirá a los tópicos de porque se ha roto.

Se enterrara, se recordará, se olvidara, se repetirá todo exactamente igual y… otro muñeco roto. Después siempre se llora.

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El fin del mundo

15 septiembre 2025

– ¿Qué sucede, Sofia?

El viento era la respiración de un gigante, resoplando para que la larga falda de Sofía volase en un baile de ida y vuelta.

Sofía intentó detenerla apoyando sus manos en el plisado, haciendo que la danza variase sin parar.

Su piel desnuda y el sol marcaron una fina línea sobre la pierna.

– ¿ Qué sucede, niña? – preguntó la abuela

– ¡Sofía! – la zarandeó su madre – ¡Sofía! ¿Qué te pasa, Sofía ?

-Ha llegado el fin del mundo y solo vemos viento.

Su madre la abrazó, la abuela lloraba.

– El fin del mundo – repitió la abuela – tengo que darme prisa con la comida.

-¡Mamá!- dijo la madre – No es el momento, hay que buscar una solución. – y, conforme lo decía, se sentó a esperar.

– El fin del mundo- repitió Sofía

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Sin cambiar ni llegar a morir

1 septiembre 2025

Sin cambiar ni llegar a morir¿Ha cambiado el mundo? ¿Soy yo el diferente? Sigo pensando en la belleza de la revuelta, en la pena del pobre.

Recojo, como recogía, con las que levantar altos muros; las lanzo si es necesario .

Soy el mismo; viejo, gruñón y cansado que no deja de caminar.

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El síndrome Orkano

11 agosto 2025

Es un síntoma de este síndrome el desorden y la apatía. El paciente se muestra disperso, con tendencia a la melancolía. Divaga sobre un tema, salta al del tipo que mató a su vecino. El que escondió trozos de cuerpo por diferentes partes de la ciudad con la esperanza de que todos participásemos de la gincana de encontrar piezas, reconstruir el puzzle. Aún no se ha encontrado la cabeza.

Salta de un lenguaje frío y técnico al más puto barriobajero. La autodiagnosis y automedicación por parte de estos lumbreras… Sabías que no son los leones los que cazan, lo hacen las hembras, hombre.

Azul indigo, suspiro.

-¿Es grave, doctor?-y me autorespondo que esté tranquilo – No es más que el síndrome de Orkano: un bucle donde en cada pasada se le añade un algo para no repetirse.

Es un síntoma de este síndrome el desorden y la apatía. El paciente se muestra disperso, con tendencia a la melancolía. Divaga sobre un tema, salta al del tipo que mató a su vecino. El que escondió trozos del cuerpo por diferentes partes de la ciudad con la esperanza de que todos participásemos de la gincana de encontrar piezas, reconstruir el puzzle. Aún no se ha encontrado la cabeza.

Salta de un lenguaje frío y técnico al más puto barriobajero. La autodiagnosis y automedicación por parte de estos lumbreras… Sabías que no son los leones los que cazan, lo hacen las hembras, hombre.

Azul indigo, suspiro.

-¿Es grave, doctor?-y me autorespondo que esté tranquilo – No es más que el síndrome de Orkano: un bucle donde en cada pasada se le añade un algo para no repetirse. En seguida se dará cuenta de que no va a ninguna parte. notas la fluidez del viento, el aroma de las flores. Aunque para alguien tampoco avezado puede parecer asintomático se pueden observar varios signos característicos.

Es un síntoma de este síndrome el desorden y la apatía. El paciente se muestra disperso, con tendencia a la melancolía. Divaga sobre un tema, salta al del tipo que mató a su vecino. El que escondió trozos del cuerpo por diferentes partes de la ciudad con la esperanza de que todos participásemos de la gincana de encontrar piezas, reconstruir el puzzle. Aún no se ha encontrado la cabeza.

Salta de un lenguaje frío y técnico al más puto barriobajero. La autodiagnosis y automedicación por parte de estos lumbreras… Sabías que no son los leones los que cazan, lo hacen las hembras, hombre.

Azul indigo, suspiro.

-¿Es grave, doctor?-y me autorespondo que esté tranquilo – No es más que el síndrome de Orkano: un bucle donde en cada pasada se le añade un algo para no repetirse. En seguida se dará cuenta de que no va a ninguna parte. notas la fluidez del viento, el aroma de las flores. Aunque para alguien tampoco avezado puede parecer asintomático se pueden observar varios signos característicos.No se si me entiende cuando digo que:

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Los especiales

4 agosto 2025

Aunque nadie nos conocía éramos parte de un algo mayor: La masa infinita que sostiene el mundo.

De tanto en tanto, los que tienen nombre y apellido, nos señalaban. Su dedo buscaba a alguien de entre todos y sin, dejar de marcarnos, nos decían- Tú, si tú, eres especial.

Recuerdo tan vivamente la felicidad de ese momento. Nos aplaudíamos como si el dedo se hubiese detenido sobre todos y cada uno de nosotros de forma individual.

El grupo enloquecía, aplaudía, silbaba y producía el doble durante toda una semana.

– Muchas gracias, chicos – decían mientras se alejaban hasta el próximo baño de multitudes. 

Y no éramos nadie pero nos sentíamos especiales, no nos quejabamos, producíamos.

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La disección del poeta

29 julio 2025

La primera incisión es la que distingue al poeta del carnicero. Hoy en día cualquiera puede coger un bisturí con la ilusión de separar, del cuerpo terrenal, eso que hemos dado en llamar alma.

Creo que esencia sería un nombre más adecuado y, si no fuese porque provenimos de una tradición en exceso religiosa, sería un término más en voga.

Es cierto que ya no son necesarias las religiones. Todo está explicado y, aún así, siempre hay gente que necesita cuentos para sentirse viva. Es extraño, se refleja en demasiadas almas.

Por eso hay quien contrata poetas cuando mueren sus cuerpos. No quieren que les quede un mal sabor de boca a sus familiares al diseccionar su alma, su esencia.

La primera incisión, la primera y desgarradora metáfora de una canción de despedida.

“Al morir nos dejó esta historia…”

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La muerte del arte. El chisme

17 junio 2025

– Con todos ustedes – Dijo el maestro de pista-, con todos, todas y todes: el increíble, el fabuloso, el magnífico hombre menguante.

Un fuerte aplauso llena la carpa cuando irrumpe en ella un hombre corpulento, de aproximadamente cuarenta y cinco años. El mastodonte; alto como de aquí al sol, ancho como la tierra, mantiene los ojos cerrados mientras inspira y expira rítmicamente. Entre los espectadores nadie rompe el silencio.

Flexiona las rodillas, se dobla sobre sí mismo, se queda en posición fetal, menguando triste y solitario en un rincón oscuro.

– ¡El impresionante hombre menguante! – vuelve a gritar el maestro de ceremonias.

La gente estalla en vítores de admiración mientras el artista no para de llorar en la penumbra.

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Cuenta atrás

11 junio 2025

Como una cuenta atrás a ninguna parte.

¿Qué sucederá cuando llegue a cero?

Remi buscó a su alrededor sin ver nada interesante. Ya habían pasado noventa y un números de forma regresiva.

– Nueve.

Estalló megafonía mientras él volvía a abrir el único armario de la habitación

– Ocho.

Buscaba una llave, un algo entre la ropa ya muy desordenada.

Miró al techo.

– Siete.

como si le fuese la vida palpó las paredes. Respiraba cada vez más rápido.

– Seis.

– ¡Hola!- gritó subiendo el  tono.

Se derrumbó sin fuerzas para continuar. 

-Cinco.

Seguía en el suelo llorando, dejando que el tiempo fuese cada vez más insignificante.

– Cuatro.

Se levantó dispuesto a golpear algo desesperado, algo que alguien escuchase desde fuera.

-Tres.

¿Alguna puerta secreta?

– Dos.

Una maldita salida.

– Uno.

Demasiado rápido.

– Cero.

Se abre un agujero por el que simplemente sale. Acaba la película y no importa lo que ha pasado.

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Cero


El bicho ateo

3 junio 2025

Habitaba en sus ojos, microscópico, irreverente. Su hogar entre lágrimas y desesperación.

-Marchate – le suplicaba su huésped con poca fortuna.

– Aquí estoy bien – le respondía el bichito.

Nada podían contra él los remedios de brujo ni los rezos cristianos, elige la superchería  o religión que profeses, de nada servirán.

Era un virus, una bacteria, un dragón; para él todo era lo mismo, resistente a las súplicas y a los inventos caseros.

Invitaba,el bicho, a sus amigos; se derramaban por los párpados, borrachos de poder.

Sin pretenderlo conquistaron el cuerpo de aquel ingenuo.

– ¡Sálvame, Diosito!- pero Dios, en el  poco probable caso de que exista, hacía oídos sordos para todo lo que no fuese ciencia.

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Veneno para cinco

27 mayo 2025

Dejó caer una única gota en el plato que cada uno teníamos. Inmediatamente su contenido se volvió de un radioactivo intenso mientras Pellicer volvía a su sitio, presidiendo la mesa. Allí dejó caer una última gota sobre su propio plato.

– Las cosas dejan de tener sentido cuando suceden – nos dijo -. De críos pensábamos que el mundo cambiaría, que nosotras lo cambiaríamos. Pero su transformación sólo sirvió para dar paso a una nueva generación y… hubiese cambiado aunque no hubiésemos hecho nada.

. » Ya nada nos pertenece más allá de hacerlo habitable para ellos. “

– Mientras sucedía todo era nuevo e impactante – se lamentó josh-. Que pena que todo quedase en nada.

Marina levantó la copa de los olvidos- Por el pasado que habitamos- Los cinco brindaron por haber vivido, por estar allí con los viejos amigos.

– Este momento es importante- sentenció Maribel-. Estamos los cinco; pasará pero ya no estaremos para vivir del recuerdo. Salud.

Ro tomó la primera cucharada y sonrió, en una hora nada volvería.

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