Vota Charlie: Recogida

29 agosto 2019

Recogida

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Vota Charlie: Alba y Vanessa 2

23 agosto 2019

Alba y Vanessa 2

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“Nevo” hogar

21 agosto 2019

-Nadie sabe si los sueños hibernados se pueden cumplir, no reconocen su sabor ni sus posibles intolerancias. Fue un sueño largo, de varios parsécs.

Se había marchado a más de veinte años luz, lejos del mundo; su mundo y su realidad. Aún mareado respiró profundamente para empaparse de la textura de su nueva vida. Nadie le esperaba tras la exclusa.

-¿Es aquí? ¿encontrare aquí mis sueños?-

El muelle olía a metales pesados y óxido mientras la ciudad se extendía a sus pies, vibrante y desesperada. Cada hormiga con la que se cruzaba parecía saber que función cumplir.

– Me permite- escucho como si un despertador lo atrajese a la gravedad del planeta. Comenzó a caminar por la rampa, aligerando el tapón que él mismo había provocado.

-¿Dónde, amigo?

El taxista tenia un acento Jamaicano extraño, el de alguien que llevaba demasiado tiempo fuera de casa.

-Calle nevo hogar, por favor

-¿Usted es de los que lleva poco tiempo por aquí?- Algo tan obvio como acabar de bajar de una lanzadera.

-Si, -quiso ser tajante- si no le importa aun estoy cansado de la hibernación

-Esto no le va a gustar- le contesto sin notar el frío – esto no le gusta a nadie.

Con pasmosa indiferencia. Habló durante todo el recorrido, sin esperar respuesta.

Pagó con sus últimos créditos y se bajó en el trece, nevo hogar. La casa no era demasiado grande, ni ostentosa. Parecían los restos de algún naufragio, mal amontonados y frágiles.

Un timbre sordo resonó seguido de unos pasos ligeros. La puerta se abrió dejando ver una chica joven, con cara de pocos amigos.

-¿Quien es usted?

-Soy Rubén- Tartamudeo intimidado por el ímpetu de ella- Tom me dijo que podía visitarlo cuando quisiera.

Ella lo miró perpleja.

-Aquí no vive ningún Tom.

– No puede ser, Tom, Tom Mcauto. Él me dijo que viniera, que me ayudaría con mis sueños.

-¿McAuto?

-Si. Me dijo que aquí podía pasar de todo.

-Eso fue hace demasiado, aquí ya no pasa ni el tiempo. Mi bisabuelo murió y seguramente los sueños que te prometió ya no son los del mundo.

Empezaba a ver una colonia sin futuro. A muchos, como a él, les pilló en dormidos, ya no era la tierra prometida. No era más que un gueto del mañana al que se le han acabado los recursos que vinieron a explotar.

– Sera mejor que consigas un billete de vuelta, que sueñes un nuevo destino que no este muerto cuando llegues.

LaRataGris


Dum dum dum

5 agosto 2019

Muy a su pesar, con las cuatro cuerdas afinadas y un aspecto inmejorable, el bajo se sumó a la banda.

Él sabía que tenía un sabor diferente, que sus notas se entremezclaban en el paladar haciéndole respirar distinto. Pero su bajista tenía que comer, alimentarse de cosas que él no podía darle.

Por eso se sometía a los finales felices que otro quería cantar. Luego lloraba al quedarse solo, un llanto triste y contagioso.

No eran lágrimas especialmente originales, ni tan siquiera de un virtuosismo excelso, sonaban como un dumdum rítmico y penetrante. Es allí donde podría morir sin que nadie se diese cuenta, con su sabor personal saciando las papilas gustativas.

LaRataGris


Olor a salvajismo

3 agosto 2019

Hay, en mitad de un azul intenso e infinito, una gota de sangre roja, pequeña e insignificante. Debería pasar inadvertida en aquella inmensidad y, sin embargo, su color intenso atrae con su olor a varios tiburones. La huelen a kilómetros, la quieren hacer suya.

Atraviesan un océano en apenas un segundo: Dentellean, insultan, muerden la diferencia para sentirse fuertes. Sacan pecho, se vanaglorian de su salvajismo .

LaRataGris

Este verano en la playa, en la piscina, trabajando…donde tú quieras, disfruta en tus horas muertas de algunas historias que te sorprenderan.


El velo visible

29 julio 2019

Todo el mundo conocía la existencia del velo, no era invisible pero como si lo fuera. Preferían ignorarlo. No se tocaba ni se miraban los miserias que vivían tras la tela semitransparente.

No se fijaron ni cuando cayo soplado por una ráfaga de viento, como una voz en mitad de la nada. Se deslizó con suavidad, como si no estuviese sucediendo.

La elipsis alrededor del sol, el pan de la mañana que nunca será como el de antes, la amistad, la pena, la alegría …

El teatro continuaba con o sin verdad, evitando los peligros de saber, de sentir,… la necesidad de transformarse.

LaRataGris


Marineros de fuego

23 julio 2019

¿Cómo empezó todo?

No creo que nadie se lo plantease, tenían problemas más urgentes que resolver. Desde la ventana de la oficina se veía las calles encendidas, lenguas de fuego lamiendo toda la ciudad.

-Si nos quedamos aquí finalmente entrara, calcinándolo todo- dijo Gabriel- también a nosotros.

Con materiales no inflamables construyeron una barca con la que navegar aquel río del infierno, solo después de veintitrés prototipos consiguieron a Bella Luisa. Hicieron un silencio por la capitana muerta en el primer intento

-Recibe tu nombre, Bella Luisa, en honor a esa mujer indomable.- En una ceremonia corta se prepararon para no volver a abrir la lucha por el nombre.

Un grito de esperanza se extendió entre los que quedaron atrás, mientras veían como se alejaban en busca de ayuda, impulsados por la presión de los extintores.

No vieron ya cuando necesitaron impulsarse con un motor de vapor, sustituyendo la presión perdida.

Navegaron varios días sin que el fuego tuviese visos de disminuir. Cada vez hacía más calor. Navegaron sin descanso hasta llegar a un mar de agua. Columnas de humo se formaban en la desembocadura. Impulsaron la barca hacia el cielo para luego dejarla caer estrepitosamente en el inmenso azul, donde el peso de los materiales impidió que siguieran navegando. Poco a poco se iba hundiendo, condenándolos a una muerte segura.

-¡Giremos el bote!- gritó Judith- la presión del agua contra el aire formara una capa de oxigeno que nos permitirá respirar bajo el agua.

A alguien poco cultivado le podía sonar tan fantástico como un río de fuego, algo tan irreal que era imposible que no funcionase.

Voltearon su medio de transporte y como si fuese un submarino caminaron por el lecho marino. Así viajaron por los siete mares, aprendiendo los secretos de los océanos y las costumbres de los peces. Se hicieron amigos de un pez araña, un pez globo y un pulpo. Con sus nuevos compañeros indicándoles el camino, salieron a ver las montañas del himalaya donde cogieron nieve que derretir sobre su fuego.

Los animales marinos los llevaron en su lomo y, en menos de lo que canta un gallo llegaron al principio de su viaje.

Lanzaron las nieves eternas sobre la ciudad y el fuego desapareció.

la gente que no había sabido hacer una barca les aplaudió, los encumbró como a dioses, aunque también hubo quien criticó que no viniesen antes con el agua mar en lugar de irse tan lejos.

-Ni lo uno ni lo otro- se defendieron- ese fue nuestro destino, nuestra forma de caminar para no quemarnos. Pero esa ya es otra historia que pretendería justificar algo que no tiene ni pies ni cabeza, solo alas.

LaRataGris

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