
Pobres románticos
16 junio 2023No soy un robot
13 junio 2023A partir de mañana cambian las condiciones que usted ha contratado. Esta actuación viene definida por el marco legal de la nueva ley de: me lo invento by the face, artículo cinco subsección z.
Esto no implica ningún cambio real para su persona ni sus privilegios adquiridos. Marque la casilla donde acepta todos las condiciones y no olvide indicar, presionando las imágenes con semáforo, que no es un robot.
Por supuesto siga disfrutando de su vida patrocinada por conservas verdes fritas, disfrute como si jamas hubiese recibido este mensaje, como si la música continuase su ritmo lento y pausado.
#NoSoyUnRobot, pero lo parezco.
LaRataGris
Pícnic solar
6 junio 2023Nadie creía que Jeremías fuese a regresar la primera vez, al menos no vivo.
No importaba que lo hubiesen probado antes con animales, que se hubiesen realizado todos los cálculos pertinentes o se lo jurasen por la gloria del niño Esús. Nadie dudaba de que él no regresaría del pícnic solar.
La nave tenía que superar el violento aterrizaje; su traje, a prueba del fuego más abrasador, debía protegerle y, tras media hora en la superficie solar, tenía que conseguir arrancar el cohete y traerlo de regreso.
Algo tenía que fallar y, contra todo pronóstico, aquello fue un paseo sin incidentes.
La prensa cubrió ampliamente la noticia.
Primer ser humano en viajar al sol y regresar con vida, con pequeñas variaciones ese fue el gran titular de todos los medios de la tierra y, después, una página entera anunciando la venta de billetes para una experiencia única.
El único requisito era poder pagarlo.
Los pícnics solares se convirtieron en algo común para las clases que se podían permitir hacer sombra a los desposeídos. Era la realidad de unos pocos, el sueño de muchos.
LaRataGris
Diez años de soledad
23 mayo 2023Perdóname por no recordar la fecha exacta, no soy uno de esos que tienen cada detalle archivado en su cerebro.
Si fuera así te diría que ese día llevabas un pantalón ligeramente acampanado y una blusa blanca con chorreras negras a la altura del pecho. Sabría si llegaste corriendo o si respiraste mil doscientas veces antes de perder el conocimiento.
Pero no soy una de esas personas de memoria fotográfica o que, en cuanto llega a casa, apunta en un diario, que jamás volverá a leer, que ha tenido una pelea y ha escapado por los pelos.
Supongo que en esta ocasión hubiera estado bien tener un registro pormenorizado de lo que me querían robar: Chaqueta tejana con un parche de eskorbuto en la espalda, zapatillas anchas, blancas con una franja azul en el lateral, las niu olimpus, tres monedas de escaso valor y un billete de no mucho más.
Por desgracia no existe tal registro; tendrás que conformate con mi memoria que es escasa y tendente a la fantasía.
Empezó hace diez años, once incluso, puede que solo cinco. Aquella mañana todo parecía normal hasta que hable con Ricardo.
Como si nunca hubiese aprendido a hablar balbuceó cuatro gruñidos que, en teoría, yo debía descifrar. Tras media hora de: repítemelo, no te entiendo, ¿Cómo? conseguí no enfadarme mucho, estaba molesto por una broma que ya duraba demasiado.
No fue el único. Desde ese instante vi que cualquiera con el que me cruzaba balbuceaba, como si se hubiesen puesto de acuerdo para volverme loco.
Durante trece días me hicieron pensar que era mi cerebro el que se había desconfigurado. El doctor no me entendía, yo estaba fuera de ese mundo cambiante. La realidad se había transformado para dejarme perdido en el pasado, sin registros fiables de porque me había peleado, de que es lo que me habían intentado robar o porque la gente se comporta de esta manera. Qué más da la ropa que llevases o si el pelo parecía cantar con el viento ¿ha cambiado el mundo? ¿son los leñadores? ¿o es que han pasado diez años de soledad?
LaRataGris
Escrito por laratagris 












