Al amanecer se hizo el silencio de las pistolas – Ya no se escuchan ni los gritos, ni los llantos-. Susurramos asustados; queriendo convencernos de que aquello era un final.
– Puede que ya no maten a nadie más pero, ¿y si están esperando que el hambre nos empuje otra vez al punto de mira?- Volverían a silbar sin piedad, rasgando carne, intentando acertar en nuestras ideas.
Poco después alguien salió vestido de esperanza, un instante, se perdió.
Me encanta hacer estas cosas. Este año Viaje Final, historia muy loca que le regalo a mis niños por Sant Jordi. Si te la quieres leer tú también aquí la tienes para su descarga.
¿Cómo había empezado todo esto? pocos eran los que tenían un recuerdo real, muchos menos los que querían sentarse a explicar lo quede verdad vivieron.
La vida se había acostumbrado al inminente final y la humanidad giraba como polillas alrededor de una luz parpadeante.
– Nuestra muerte está cerca pero aún podemos evitarlo- siempre el último instante aunque, en realidad, ya habíamos sobrepasado el límite.
-Al principio…-Finalmente una televisión decidió que había espacio para hacer audiencia. Recreó los primeros fallos con actores de renombre, sin obtener el éxito que pretendían y cerraron el show.
Todos sabían que era un guión perfectamente orquestado, lejos de como la realidad desencadeno esta lenta espera. De ser cierto hubiesen podido aprender la forma de no repetirse, aunque primero tendrían que evitar la explosión.
Una comisión política abandono su refugio para ver que sucedía. Necesitaban sacarle todo el rédito posible a este caos, no podían permitirse bajar más puntos en las encuetas.
-¿Soluciones?- respondieron algunas preguntas con otras preguntas, al menos lo hicieron los que esperaban manejar la crisis a su favor hasta que llegase el verdadero final.