
Smile, slave!

Nadie sabía por qué sonreía ¿De felicidad?¿De tristeza?
Los músculos de su cara se habían quedado congelados como en un rictus eterno.
Y te miraba sonriendo mientras hablaba de lo mundano, de la muerte, del amor. Siempre la risita y ausente la mirada.
-¿Por qué? – se preguntaba la gente, era imposible ignorarlo.
Él, sin perder su eterna sonrisa, repetía una y otra vez, entre dientes; que no era asunto de nadie más que de él mismo y de la mujer gigante.
LaRataGris
Aunque le atraparon los demonios, a pesar de la derrota, murió con una sonrisa. Abrazando a la mujer que le había sufrido, tranquilo y feliz. No escondía sus miserias, no se arrepentía de nada.
El velatorio, siempre para los vivos, para mostrar cariño, para decir estamos aquí, contigo; aunque nadie estuvo cuando ella lloraba su vida alegre.
Descansa más la que se queda que el que se aleja. Se acaba la rumba, enciende un ritmo caribeño con el que escapar de la tristeza que se le supone.
LaRataGris
Cuando no le interesas a nadie, cuando te sientes solo.
Mi nombre es la contracción de otro nombre y una actitud. Mis pensamientos las palabras que he armado y leído durante todo mi vida. Las retuerzo, las moldeo, las destrozo hasta hacerlas mías.
En mi cabeza habitan grandes y pequeños pensadores, tremendísimos idiotas, imbéciles titulados. Me traiciono más de lo que pueden traicionarme mis amigos, pocos, escogidos, conozco a muchos; a mi siempre me justifico.
Un día comprendí que interesaba tan poco que no valía la pena el esfuerzo de encajar. ¿Por qué intentarlo si inadaptado estoy contento?
Puede que desde entonces menos querido, más consecuente, más feliz.
Puedo decir oso sin preocuparme, puedo desafinar y bailar con mi pie izquierdo. Respiro y me dejo llevar.
Se hace saber que no y tututu
LaRataGris