Soy libertad

23 octubre 2011

En todo momento fue un hombre vulgar. Producía suficiente como para no levantar sospechas y se le permitía tener las ideas de tantos, las versiones oficiales,… las palabras del régimen. Opinaba como cualquiera y hacía propio el autoengaño para poder sentirse libre sin que la pena de no poder hablar sinceramente hiciese mella en el. Pero tenía un secreto.

De noche dejaba durmiendo a su yo libre, transformaba su casa en prisión y modulaba la voz a un susurro suave y silencioso. Moría el hombre sensato y ocupaba su lugar una pequeña y asustadiza versión de el mismo, alguien que no podría sobrevivir a plena luz del día aquejado de curiosidad por lo que realmente sucede a su alrededor. Sería injusto decir que era la misma persona, de conocer su lado oscuro el señor Jekill se hubiese denunciado a las autoridades competentes. Por eso insisto en que era un ser de lo más corriente, el extraordinario, la revolución, pertenecían a su alter ego.

Su otro yo se había dedicado a desmontar todas las supersticiones y prejuicios. Argumentaba palabras prohibidas y en su celda de papel sentía como se aflojaban las cadenas de la libertad. Al principio se conformaba con hablarse. Era un loco debatiéndose entre el colectivo y lo individual, entre lo real y lo correcto. Más tarde no fue suficiente. Necesitaba expresarse en voz alta, gritar los fallos que no parecían querer arreglar. Urdió un plan absurdo, un dejarse atrapar por nada, pero su cuerpo necesitaba ser libre más allá de las apariencias de su mundo. Apagó el despertador, roció de cloroformo la cama donde dormía su parte más conservadora y se lanzó a la realidad voceando que no se sentían sometidos por que los carceleros pintaban los techos de azul cada mañana. El sol era falso, las nubes una patraña y cuando llovía desviaban la atención de las calles.

De repente diluvió. Todo el que podía escucharle corrió a un lugar seguro y se quedo el rodeado de agentes de paisano, de sordos entrenados. Los golpes lo despertaron del cloroformo, lo hicieron recapacitar. Quería volver a su tranquila libertad.

LaRataGris


Nacido para ser correctamente salvaje

13 agosto 2011

Tuvimos que borrarnos. Desaparecer para poder seguir existiendo. Si alguien preguntaba eramos don nadie trabajando y hablando de fútbol. Seres integrados en un sistema al que no nos estaba permitido criticar.

La luna nos transformaba en hombres lobo. Corríamos salvajes entre las cuatro paredes de habitaciones herméticas. Las mismas jaulas que nos atrapaban se convertían en un pequeño bosque secreto en el que poder aullarnos los unos a los otros.

Cuando escuchábamos quejarse a la escalera y la puerta crujía de furia sabíamos a por quienes venían. Nos deshacíamos de todas las ideas que llevábamos encima y abríamos con nuestra mejor sonrisa, la más tierna sumisión. Las huellas recientes nos delataban, la mirada viva, el miedo… eramos libres en nuestro diminuto escondite y eso era suficiente para los funcionarios de la harmonia.

Portate bien anarquista, intégrate de una vez, acepta las injusticias o seras cazado por soñar libertad…

LaRataGris

 
La policía de Londres pide colaboración ciudadana para combatir el anarquismo

Uniformes radicales

5 agosto 2011

uniformes radicales


¿¡ Los sacaremos de su crisis !?

14 julio 2011

¿¡ Los sacaremos de su crisis !?


Cuando el dictador bajito

16 junio 2011

Cuando el dictador bajito vivía el pueblo era tratado como a niños pequeños. Aunque evidentemente algunos críos tenían más cabeza que según que adultos, los que mandaban no parecían saberlo. Se llenaban la boca con lo que salvaban, con la moral, con no se que excusa de cuidar de un país que pasaba hambre y era reprimido si protestaba.

Un grupo de idealistas se opusieron a aquel régimen de terror. Se mantenían informados desde la clandestinidad de radios libres, panfletos que te podían costar algo más que una multa y el boca a boca, reunirse en casas de amigos a preparar la revolución.

El sistema opto por poner buena cara. Perdonaron ciertas conductas, muy pocas, y se las mostraron al mundo para que todos vieran la buena voluntad. Mientras seguían reprimiendo la ilegalidad desde una pequeña sombra que intentaban que les tapase.

Siempre habrá gente para la que cualquier tiempo pasado fue mejor. Que como bien saben los biógrafos en españa, una y más grande que un guijarro, nunca han existido dictadores bajitos. También habrá quien quiera trasladar mis palabras al presente pero, en esta demosgracias moderna, no se puede gritar demasiado alto sin que te inviten a recordar aquellos tiempos mejores del no dictador bajito. El pueblo infantil ha hablado y sus salvadores prefieren legitimar sus palabras mientras boicotean, reprimen, sus acciones. No seré yo el que les lleve la contraria, al fin y al cabo me dirían que tengo derecho a expresarme y después enviarían a un mozo para que cambie de opinión por las buenas o por las dictablandas.

Que los tiempos no son comparables pero los perros sí.

LaRataGris.


Perros

28 mayo 2011

27-mayo-2011

Los perros no ladran. Se mantienen erguidos, altivos, esperando la provocación, la sonrisa malintencionada del pacifista. Sólo cumplen la voz del amo.

No tienen nombre, se pierde en los aullidos de la jauría, se borran el rostro y amenazan desde la impunidad. Muerden por un misero sueldo, se vuelcan y no quedan recuerdos de sus pasos. Golpean dentelladas hasta que desaparecen los cuerpos en el peso del miedo. Algunos parecen morir sin marcharse. Caras descubiertas, ciudadanos identificados, grabados, soñadores… pensadores a los que les niegan las palabras. Gritan revolución, piden respeto y les pagan con todas la fuerza de la que disponen.

¿Qué van a hacer ahora los sheriffs? ¿qué bomba lanzaran para gritar que han sido ellos, los otros, los que les molestan por hacer pensar?

Esta vez os han grabado.

LaRataGris.


Con la vida por manchar

15 abril 2011

con la vida por manchar


Libertad de rexpresión

15 octubre 2010

Libertad de rexpresión


El formato desconocido

8 octubre 2008

La imagen es perfecta. Cada niño tiene los rasgos bien definidos, con sombras difusas sobre los pliegues de la ropa y un sudor frío que imita el nerviosismo de su mente en cada pregunta del maestro.- ¿Los tres formatos dominantes?- articula Juan- El jpg de las fotografías,- con cada palabra agacha más la cabeza- el bitmap y…- duda- Gif?- cuestionándose su propia afirmación.

-Muy bien, sientese.-se deja caer en la silla, aún transpirando, mientras otra niña comienza a exudar al escuchar su nombre en la voz metálica del adulto.

Un tenso silencio se difumina por el aula, intranquilizando el, ya de por si nervioso, intelecto de Juan. Sus pensamientos parecen caballos desbocados que, a punto de traicionarle con sus relinchos, le obligan a desconectarse presionando el botón del baño. Apaga su visor y desaparece la clase, esta en su cuarto.

Se relaja un poco, acaricia un disket de tres cuartos que descansaba en su regazo y suspira soñando con lo que contendra. Cuando regrese a la escuela se habra obligado a olvidarlo, para que la red no lo detecte en sus ondas, esa extensión desconocida que su ordenador no reconoce.

Al visitar a su abuelo, siempre recuerda lo que es el sol. El se lo explico una vez- es la bombilla que ilumina todas las habitaciones-le dijo- de cuando la ciudad estaba conectada por calles y la gente podía pasear fuera de la red- hoy ya nadie sale de casa. Su visor imagina una puerta en un pasillo, parcialmente pixelada por ser lugar de paso, tras la puerta se abre la estancia a la que quiere acceder y allí ve al anciano, junto el holograma de un fuego que no da calor.

-pasa hijo, pasa- la voz trémula vibra en el tweter interno. Le da dos besos en la mejilla, controlando el escalofrío que provoca el roce de una imagen real con otra generada.

Suele escuchar con atención las historias que le cuenta del pasado, deja que divague sobre cualquier insignificancia que el octogenario considere oportuna y, si no fuese por el enigma del formato volvería a dejarse llevar de la mágia de otros tiempos- ¿Qué extensión es la TGA, abuelo?

Sorprendido reconoce el término obsoleto- Eso es muy antiguo, apenas quedaban cuando yo era niño y desde luego me extreña que tu conozcas el termino.

.bueno, me han explicado algo en historia de la informática, pense que tu…

-Si, si claro que se algo- pierde su mirada en el techo, buscando el hilo de lo que contara a su nieto- Eran archivos de imagen, muy pesados, ocupaban tanta memoria que acabaron desechandolos por otros formatos más interesantes.

-¿ Y que tenían?

-Vete a saber, lo que hubiese querido guardar su dueño- decepcionado por estar igual que al principio comienza a marcharse cuando- eso si, corria un rumor.

-¿Si?- sus ojos parecen a punto de estallar de la emoción

-Si, dicen que antes de desaparecer algunos subversivos se encapricharon del formato. Aprovecharon que se comenzaba a aparcar y el echo de que cada vez fuera más difícil de abrir para guardar en este formato lo que llamaron el proyecto Pandora

-¿ Y que paso después, abuelo?

-Nada, se dejo de conocer la leyenda. Supongo que sería un bulo para que nadie intentase guardar algo en TGA, o quizas los detuvo al policía, no se hijo mio, no se.

Siempre que se desconecta ve la misma puerta que se cierra tras de si. Da lo mismo de donde venga, a donde vaya. Es madera imitación a wengue, de un marrón oscuro que no disimula los nudos de lo que se supone fue un árbol. Al fondo del pasillo que se abre frente a el la misma reproducción, en esta ocasión, tras ella, se materializara su cuarto mientras su mente asimila la reentrada.

No nota la reestructuración de su cuerpo, no puede dejar de pensar en lo que su abuelo le acaba de contar y, eso, le distrae. No siente a su ser formarse al girar el pomo y no reconoce la habitación cuando se dibuja ante el. Es más oscura, llena de papeles y un hombre iluminado por una vieja pantalla de ordenador.

-pasa- le invita sin apartar los ojos del monitor- espero que no te importe que haya entrado en tu sistema. Yo soy xibec- voltea todo su cuerpo, tendiéndole una mano amigable al desconcertado Juan Asustado tiene la tentación de correr, alejarse de aquel individuo que no debería estar allí. Sus piernas reciben la orden, dispara su masa por el pasillo, buscando el amparo de su abuelo. Al abrir de golpe la puerta de la que salio se vuelve a encontrar con el desconocido.

-es fantástico lo relativo del espacio en la red ¿no crees?-no espera respuesta-anda pasa, no sigas esparciendo tus pensamientos. Aquí dentro nos protegen firewalls, no entrara ni saldra nada que yo no quiera.

Venciendo su reticencia se ve arrastrado al interior

-te estuve escaneando ¿sabes? La red no es un buen sitio para esconder secretos, pero que demonios, de otra forma yo no tendría trabajo ¿no? Anda dame el disket – retrocede un paso aun mas acongojado- no te preocupes joder, no te lo podría quitar. Tu eres un virtual y yo no pienso salir de aquí para que alguien me halla preparado una encerrona en tu cuarto, si ni siquiera viajo entre redes, lo hago todo desde aquí- señala el tft- con el observo y atraigo solo lo que me interesa. Sin necesidad de ese hiperrealismo por el que pagais tan alto precio. Venga que no tenemos todo el día, metelo e tu máquina y enviame su contenido, vamos a ver que guarda tan celosament ese niñito.- sin saber por que le hace caso- bueno una imagen, bien tardare un poco en encontrar su algoritmo asi que si quieres ponerte comodo estas en tu cuarto.

Sus dedos se mueven rápido por el teclado, apenas se adivina el movimiento debido a la velocidad que alcanza. Pasan las horas, una tras otra, incontables.

-bueno ya esta, acercate a verlo, no es tridimensional asi que no te lo puedo enchufar a un visor. ¿sabes? Hubiese estado bien tener otra imagen para comparar el codigo pero bueno, tampoco sabremos si hay algo mal.

Poco a poco se forma la imagen, de una forma lenta, difusa al principio para precisarse mas tarde.

En ella se ve una niña, un dibujo modernista con vuelos en la falda que se desdibuja sobre un fondo negro. Sostiene un cofre hermosamente cincelada en verde y dorado. El hacker la mira extasiado, rozando el plasma con los dedos, montando unas aguas sobre otras en la figura de la niña-ahhh!!! Pandora.

-¿Quién es?-pronuncia sus primera palabras en la habitación.

-no es un quien, es un que. Un símbolo de la libertad. Solo ella puede abrir la caja cuando quiera, no acepta las ordenes, el mayor mal de nuestro tiempo, el pensar por uno mismo. Ese es su secreto.

-¿Y que hago con el?- la respuesta llega sin una mirada de quien solo tiene ojos para su pantalla.

-olvidala, pierde el formato por que cuando salgas de aquí no tendras protección y tu mente sera un hervidero de lo que has visto. Te descubrira la red si no sabes ocultar tus pensamientos.

Más que nunca querria ver el sol, más que nunca querria que no fuese delito lo que esta pensando por que sabe que la guardia neuronal entrara en cualquier momento en su cuarto para quitarle el disket y quizas algo más.

LaRataGris.