Oiranecse

5 noviembre 2015

Los indios soidninoson tenían una palabra para nuestras vidas: Saritnem

Saritnem podía hablar del olor de la luz y los brillos del viento. Podía significar amistad, compromiso, legalidad, gobierno… Todo eso y más es saritnem. Algo que hoy nos puede sorprender pero que ellos mantienen vigente.

Muchos se preguntaran como pudieron definirnos desde hace siglos, mucho antes de que nos conociéramos. La respuesta es bien sencilla, en realidad hablaban de ellos mismos, de un pequeña porción de su gente. Pero el termino ha sobrevivido mejor que el pueblo soidninoson, readaptándose a la sociedad actual.

En un seminario sobre la tribu nos hablaron de su extraña concepción del mundo: Una rareza genética había actuado para que entendiesen la realidad de otra manera, algo distinto a nuestras sensaciones; como si fuesen sinestésicos saboreando colores y sonidos. Su forma de percibir la realidad es lo que enriquece su lenguaje, lo que consigue que nos fijemos en su cultura, en sus formas.

Pero seamos sinceros, el estar a punto de la extinción nos ha abierto las miras para poder escuchar a este pueblo al que nosotros hicimos desaparecer. Buscamos su error para no volver a cometerlo. Pero saritnem ya lo ha invadido todo, para mundos reales y prefabricados, para que no veamos la verdad ni del derecho ni del revés

LaRataGris


Conexiones lejanas

16 enero 2014

conexiones lejanas


Dos mundos que son uno – Media verdad escogida

16 diciembre 2013

dos mundos que son uno

De mis encuentros pequeños con gente que no quiero, de mis palabras calladas y mis excusas sinceras por irme, alejarme y liberarme. De todo lo indeseable, de mi diccionario de exabruptos, de mis ganas de no repetir el comportamiento tóxico de escuchar venenos y envenenarme, de las pesadillas, los fantasmas enemigos, las garrapatas insidiosas y los vampiros poco elegantes vestidos de marca y dinero. Del que quiera entender, de mi ser hipócrita, de lo peor que me carcome para hacerme claro sabiendo que tejen mentiras suaves arañas de terciopelo. De mis tumbas cavadas y mis muertes anunciadas. De la absoluta mitad de vida que no me gusta y no lucha.

LaRataGris

Prosa: LaRataGris

Ilustración: Juan López de Ael

Voz: Isabel Navarro

La poesía muerde


Atados

10 mayo 2012

Atados


Celebrando otoño

29 octubre 2011

En otoño veías aparecer a mi padre cargado con dos enormes sacos de hojas secas, intentando no hacer demasiado ruido para que mi madre no le echase el sermón antes de tiempo y así poder alfombrar el suelo de casa con toda aquella hojarasca. En cuanto lo veíamos aparecer con su cara de sospechoso mi hermano y yo cubríamos todos sus pasos y la casa cogía olor a bosque, las habitaciones se llenaban de ocres y mama empezaba a gritar cosas sobre madurar y ensuciarlo todo. La escena acababa con un beso, con la promesa de recoger cuando el reloj de cenicienta anunciase el final y nuestros ojillos suplicando que permitiera la locura. Siempre nos dejaba perdernos entre los arboles pero le gustaba que pensásemos que sin su permiso nada de aquello tenía lugar.

Cuando ella daba su si cogíamos nuestros anoraks y la verdadera magia empezaba a brotar. Nos íbamos de picnic al balcón, junto a un pequeño río y allí celebrábamos que la mejor estación del año es en la que te sientes feliz.

Un día, cuando mi padre estaba tan mayor como para no traer hojas secas, cuando yo ya era lo suficientemente aburrido como para no seguir con el juego, le pregunte por que hacía todo aquello. El se limito a señalar la ciudad que se extendía tras la ventana y a susurrar como si fuese el viento- yo ya estoy viejo- me dijo después- pero pase lo que pase fuera yo traigo el viento de mi casa.

LaRataGris


Paztillas

25 febrero 2011

Paztillas


Libertad de rexpresión

15 octubre 2010

Libertad de rexpresión