Oasis

27 abril 2011

Pisando islas desiertas aprendí a convivir con mi soledad. A estar callado y a la vez escuchar el ruido de mi cabeza. Inventé mundos de mis estados, los poblé con euforias, alegrías, calmas y tristezas. Me entendí fuera de la vida, ajeno a la gente. Lo que pensaba sin tener que aplicarlo, en la excusa perfecta de un paraíso construido para mi, a mi imagen. Salía sólo para comer, para mal ganarme la vida y poder mantenerme al margen de todo.

Estar fuera era una pesadilla. Las palabras no tenían ningún valor. Necesitaba traicionarme para que nadie me delatara, para poder seguir volviendo a mi oasis.

De repente necesite ser yo mismo veinticuatro horas al día, dejar de fingir y saber que no me engañaban las sensaciones. Apague la luz de la mentira, cerré las puertas y me prometí que jamás volvería a encerrarme en una jaula de oro demasiado costosa y artificial. Cambiaría la realidad aunque fuese imposible.

LaRataGris


Envejecer luchando

19 noviembre 2010

Envejecer luchando


Miedo a la revolución

27 marzo 2010

Miedo a la revolución


Revolución

26 febrero 2010

Revolución


Encender el año

1 enero 2010

Encender el año

Feliz año nuevo ;P


Crisis y revolución

27 junio 2009

Crisis y revolución


Crios gritando bla blaes

1 abril 2009

¿Qué es ese ruido?- se preguntó el señor Sánchez. Miró a su alrededor sin ver nada, se levantó y caminó un poco en la dirección que creyó correcta, desde donde pensaba que provenía el alboroto.

Conforme se acercaba no se sabe dónde, el jaleo se iba haciendo más intenso. Era como un discurso jaleado y vitoreado. Se escuchaba “Bla bla bla hijos de puta, bla bla bla cabrones malnacidos”. Se escuchaba pero no se oía lo que decían.

Y más fuerte gritaban, sin que nada se entendiese a parte de los insultos. Al verlos lo comprendió todo. De sus labios salían las lindezas más brutales, se reían unos de otros borrachos de agresividad, apoyándose en la manada para sentirse más fuertes. Eran revolucionarios como él. Sin miedo a decir la verdad.

-Hola- se giraron hacia el saludo con el ceño fruncido y una mueca de disgusto esculpida en el rostro.

– ¿Blá blaaabla, hijo puta?

– Blás bla puto cabrón.

– Nada, dejadlo- el señor Sánchez se alejó rápidamente, no quería enfrentarse a sus compañeros, todos luchaban por lo mismo y entonces,… ¿por qué se habían mofado de él?

Sin entender, y un poco más vacío, se sentó a descansar, ya lejos. Poco a poco fue atando cabos y pudo entender lo que había pasado.- No son como yo, ellos sólo quieren destruir, no quieren construir nada. Y mientras se comporten como crios gritando no habrá revolución.- Tanto daban sus ideas. Si eran un grupo u otro. Lo único que se podía hacer era huir de tus iguales para pensar en paz. Por desgracia, en cada esquina había niños jugando a ser mayores.

Los niños revolucionarios, enfrentados a los niños policías, los políticos que son niños que nunca dicen la verdad y las mierdas pinchadas en un palo que somos todos.

Ya no queda revolución, sólo agitadores.

LaRataGris.


Libertad expresada

1 febrero 2009

Libertad expresada