
Realidades divergentes
25 diciembre 2025Cuarenta y pocos
1 diciembre 2025-Cuarenta. Cuarenta y pico- un pico pequeño, piensa intentando fingir que no existe el peso de los años. Luego sonríe para la foto, sin poder esconder sus ojos tristes.
-¿Cuánto llevas en la empresa?
-Más de media vida- eternidad. Como si su tiempo anterior fuese inexistente, una anécdota sin importancia, que nadie recuerda. Todo comienza al empezar a trabajar y, ahora, este homenaje.
La plantilla posa con uniformes nuevos, aseados hasta en lo invisible. Son el recuerdo y los valores de algo que la empresa necesita transmitir.
Otras tres fotos más para la revista interna.
-Cuarenta y pico años- esta vez deja que lo grabe un móvil. Montaran un video con los mejores instantes de la fiesta, mientras que él, desubicado, piensa que el mundo puede ser un lugar mejor. Sigue llorando por las injusticias, sigue teniendo las tonterías del adolescente que respira sueños y maravillas.
-La madurez-se dice- es solo una manera de aceptar la derrota: El mundo no va a cambiar, te insisten; asume que es así y así será. Con el consejo sentaras la cabeza, aceptarás la tristeza de este mundo de mierda. No quieren cambiar nada, ni lo malo ni lo peor.
LaRataGris
Producir morir: la libertad del cementerio
11 septiembre 2025
Para estos chupasangres parece que sólo les servimos para producir y morir. No nos van a dejar descansar hasta que estemos en el cementerio o… ¿puede que exista otro camino?¿Más exigente?¿Más reivindicativo?
Los especiales
4 agosto 2025Aunque nadie nos conocía éramos parte de un algo mayor: La masa infinita que sostiene el mundo.
De tanto en tanto, los que tienen nombre y apellido, nos señalaban. Su dedo buscaba a alguien de entre todos y sin, dejar de marcarnos, nos decían- Tú, si tú, eres especial.
Recuerdo tan vivamente la felicidad de ese momento. Nos aplaudíamos como si el dedo se hubiese detenido sobre todos y cada uno de nosotros de forma individual.
El grupo enloquecía, aplaudía, silbaba y producía el doble durante toda una semana.
– Muchas gracias, chicos – decían mientras se alejaban hasta el próximo baño de multitudes.
Y no éramos nadie pero nos sentíamos especiales, no nos quejabamos, producíamos.
LaRataGris
Escrito por laratagris 












