Cualquier amanecer

22 marzo 2016

Desde siempre, al menos hasta donde alcanza su memoria, Hrolf había querido ser científico. Incluso cuando no sabía que la ciencia era la explicación más sencilla. Le maravillaba la magia de lo desconocido, intentar dar un por qué a algo sinsentido. Los pepinos, esta vez eran los pepinos, habían empezado a madurar demasiado rápido, se pudrían en la mata antes de que nadie pudiese recogerlos y finalmente caían llenando todo el suelo de producto malogrado.

Aunque aquello no era ningún misterio para él, por fin le iban a pagar por poder estudiar un fenómeno inexplicable. El ser humano había conseguido un cambio climático tan drástico, ya casi irreversible, que afectaba a cualquier organismo, fuera animal o planta. No eran los pepinos, todo se estaba yendo a la mierda y la gente quería un informe exhaustivo de la planta de moda. Hrolf no les diría lo evidente que era todo, eso si, era un profesional y no engañaría a nadie que de verdad le quisiera escuchar, aunque su trabajo llegaría demasiado tarde y sin respuestas sencillas. Además, la gran mayoría lo ignoraría por el bien de la humanidad tal y como la conocemos hoy día.

Llegó con sus máquinas fantásticas, ataviado con un traje de aislamiento, cargado de cachivaches que le hacían parecer un marciano. Dos haces de luz surgían desde el lateral de su escafandra, como dos ojos señalando el camino al que sólo se podía acceder, y a duras penas, montado en animal.

El contraste entre lo antiguo y lo moderno consiguió que Gregorio se quitase la boina: Madre mía, pensó intentando que no se notase la desesperación,¿tu eres el fulano que nos tienes que salvar?

Uno de los muertos, se dijó Horlf al verlo, lo más bajito que pudo para que el lugareño no se enfadase. Aunque caminen tienen la muerte grabada en la mirada.

– Parece usted un extraterreste, profesor- Hrolf saludó, cumpliendo las buenas maneras. Y confirmó el parecido no diciendo nada más- no se que pretende con tanto artilugio, la tierra prefiere las tradiciones.

– Las tradiciones le han fallado- contestó finalmente- ahora ha llegado la ciencia para intentar arreglarlo.

– ¿Ciencia para arreglar lo que la ciencia destrozo?-Gregorio se tumba en el duro suelo cuando un ruido seco le hace levantarse de nuevo.

– Yo también lo he escuchado- dijo Hrolf- parece que esta noche los cazadores van a cenar conejo.

– No señor,- se le enfrento Gregorio- Eso no sonaba a disparo. Es como si el bosque se hubiese quejado, aunque eso es imposible claro esta.

– Ni con toda la ciencia de mi lado- le replica- podría imaginar algo distinto. Ni haciendo mil pruebas el cielo dejaría de ser azul ni lo que he escuchado sería un ruido distinto a un disparo.

Gregorio cerró los ojos, apoyando su única oreja al suelo. Casi dejó de respirar para poder escuchar mejor. Parece un muerto, pensó Hrolf de nuevo. Esta gente incapaz de ver más alla de su mundo rural y por eso no serán capaces de sobrevivir. la humanidad entera esta muerta sin saberlo, es cuestión de días.

– Suena a cristales rotos- sentenció Gregorio- no son cazadores, los cazadores están obligados a recoger sus desperdicios si quieren renovar la licencia.

De entre la maleza apareció un borracho- estas muy lejos de la fiesta, amigo- Gregorio le tendió un cigarrillo que, el otro, a duras penas alcanzó a coger.

– Es tarde, tengo que volver a mi ciudad- levanto la mano izquierda, señalando hacía Francia. Hizo ademán de beber por el cuello roto de una botella de cerveza que aún sostenía. Con el regusto a aire en su lengua miró lo que quedaba de botella y lo lanzó contra el suelo, repitiendo el ruido que antes se había escuchado, aunque atenuado por la falta de cristal.- Tengo que volver a mi casa.

– Genial- musito Hrolf mientras lo veía alejarse- el paleto estaba en lo cierto.

– Son cosas sin importancia- se hizo eco de sus palabras- Si viviese aquí sabría donde pernoctan los borrachos. Aderécelo con un poco de teatro y el paleto tiene razón.

– Pero en realidad hemos venido a descubrir por que se pudren los pepinos- volvió a su terreno intentando hacerse valer- Usted vive aquí, los ve cada día, quizá pueda decirme algo interesante al respecto.

– No, no se nada.

– Sabes, Gregorio? Puede que nunca sepamos la causa exacta, podemos pensar que es un fenómeno natural, que lo hemos producido nosotros a causa de nuestra desmesurada forma de vivir…no importa simplemente aprenderemos a recogerlos antes y la vida continuara para todos,incluso para los que nos sabemos muertos. Cuando llegue la hora tanto dará un amanecer en Normandia o en cualquier parte del mundo, que los pepinos caigan o vuelen…seremos difuntos.

El viento ululó entre la mata de pepinos y Gregorio se quedó más tranquilo: Sólo hay que recogerlos antes, pensó, la vida conseguirá permanecer, no hay por que preocuparse.

LaRataGris

Bueno chicos y chicas, oficialmente aquí acaba el reto de: Fracaso, boca a boca y esta resurrección.

Ya lo he dicho por otros lares pero lo vuelvo a repetir, este reto lo he disfrutado mucho porque me ha permitido dejarme llevar buscando nuevas formas de expresión para luego tener que justificarlas, las mías y las de mis compañeros. Ha sido muy divertido.

Este Cualquier amanecer intenta darle un sentido a Amanecer normando. Antes lo intento explicar Manu LF en Dos vegetales más, casi nada, tres historias por el precio de una y a cual más distinta.

 

Pero si buscaste bien las pistas de aquel texto sabrás que deje un camino falso y, como esto va de sincerar el cuento, os voy a explicar también los engaños, la cuarta historia jejejeje.

Lo primero que escribí fue el título: Amanecer normando. Sabeis que los pepinos fueron introducidos en Francia en el siglo nueve y que un siglo después Hrolf el Vikingo se asentó en Normandia, región que debe su nombre a los hombres del norte. Creo que eso da para otra historia que deberá ser contada en otro momento ¿no? Por eso aún dejo algún as en la manga, ¿lo descubres?

Las que si van a ser explicadas son las del resto de insectos comunes, las cuales estoy deseando leer para saber de que iban sus historias:

La culpa fue de la vitamina K de Esther Magar explicación para Vitamina K de Esther Magar. Y la explicación alternativa fue Sin sentido…ni vitamina K de Jean Rush

El final de Jean Rush explicación de El alcarglumps y los stargalumpi de Jean Rush. Y la explicación alternativa Sinsentido de LaRataGris

Mundo exterior(final) de Manu LF explicación de Mundo exterior. Y la explicación alternativa Mundo exterior(2ªparte) de Esther Magar


Kinki king y cuin Ele

17 marzo 2016

Kinki king y cuin Ele


Sinsentido

14 marzo 2016

La familia de Tom era un núcleo de fuertes tradiciones: Hijo de Tom, nieto de Tom, bisnieto y tataranieto de Tom… la lista se alargaba hasta mucho antes de que la endogamia hubiese convertido en un hazmereir el apellido Alcarglumps. Hacia tiempo que la locura se había adueñado de sus génes y ya poco se podía explicar con sentido de todos ellos, me limitaré a repetiros lo mismo que os dije hace un momento: Es un grupo con una gran disposición a reiterar una y otra vez los mismos comportamientos, sin pensar en porque actuaban de esa manera. Igual que sus, también endogámicos, vecinos, los Stargalumpi, sobre los que no diré nada, sirva la descripción de los unos para los otros.

Existía entre ambas familias un odio visceral por una rencilla olvidada pero que, evidentemente, la tradición perpetuaba entre los dos clanes. Aquella tarde podrían haber ardido mil bosques en la refriega de insultos cuando Tom, con la mandíbula desfigurada por los caprichos de la genética familiar, intentó arengar a los suyos: Chipi chopo, chipi chopsuei, que, de tener un rostro más humano hubiéramos podido entenderle: Hermanos, si es necesario nuestra familia llorara largo tiempo nuestra victoria que, aunque es segura, nos dejara sin algunos de nuestros mejores hombres y mujeres. Pero no hay más remedio que enfrentarnos en épica batalla pues los Stargalumpi, nuestros odiados y repugnantes enemigos hijos del excremento, no entienden los gestos amigables, solo comprenden la violencia y violencia van a obtener. Alcarglumps, iDestrocemoslos!

Acabemos con esos malnacidos engendros, esputos de un troll resfriado. Gritó un cualquiera mientras el resto se hacia eco de sus palabras para devolverle un cántico de muerte. De repente, como si hubiesen recibido una orden invisible todos se callaron a la vez y se prepararon para la batalla.

En la retaguardia las plañideras comenzaron su letanía para aplacar a los futuros muertos. Las primeras navajas brillaron y la refriega se adueño de la calle.

un campo de fuerza, realmente inexistente, alejaba a todo aquel que no estuviese implicado en matar a morir. Jirones de ropa bailaban ensangrentados al viento.

Los más jóvenes de ambas familias se paseaban por el campo de batalla, recuperando los recuerdos y tesoros de los caídos.

No hay razón en ninguno de los golpes, como fuerzas primigenias que necesitan victorias y derrotas para poder existir. Todo es caos y como empezó, al atardecer, todo acaba sin mas. Los supervivientes se repliegan vigilando la espalda.

Vamos, dijo un stargalumpi a los rezagados, Nos retiramos.

Jamas, no mientas. Nosotros no huimos de esas ratas, le espetó otro mientras sujetaba el cuerpo sin vida de su hijo, Tom.

Todos son nuestros hijos, repuso un tercero viendo la Venganza brillar en los ojos del padre Tom, ya no son nuestros hijos, la batalla ha concluido y lo perdido se tiene que olvidar.

Entonces miró a las plañideras que intensificaron su pena para que el canto liberase las penas. Solo los que lloran pueden descansar en paz.

Así acabó la pelea por una linde de tierra que ya nadie recuerda a quien pertenece, es la sangre la que si es de la tierra. Hasta la siguiente refriega los ejércitos serán una santa Compaña, guiada por el héroe herido, poco tiempo le queda al patriarca para que otro venga para repetir sus errores.

Pájaros de mal agüero le señalan el camino a la muerte, para que retire los desechos.

Daría lo que fuese por que llegue Un día en el que nos gobierne gente sabia, que dejemos atrás estas masacres. Vantamir se giró buscando la procedencia de la voz.

Estas insinuando…?, ni siquiera acabó la frase, aquello podía ser considerado traición al clan. se apretó el cinturón intentando disimular el interés mientras escuchaba las voces que ocultas en la masa pedían la razón que les había robado la tradición.

LaRataGris

Por si no has estado por aquí estos días te diré que la semana pasada los Insectos comunes lanzamos el reto Fracaso. En el que cuatro autores escribimos algo sin pies ni cabeza.

Esta semana, en cambio, nos propusimos Boca a boca. En el que nos intercambiamos aquellos textos con la intención de darle una explicación a algo que en un principio no debería tenerlo. ( a la espera de que la semana que viene cada autor retome su propio texto)

Yo he tenido el privilegio de reescribir:

El Alcarglumps y los stargalumpi de Jean Rush

y casi se me cae la única neurona que utilizo.

El resto de Bocas han sido


Bonus salarial

11 marzo 2016

Bonus salarial


Amanecer normando

7 marzo 2016

 

Amanecer normando

Demasiado tarde nos dimos cuenta que los pepinos se habían caído.

Hrolf era un zoquete, por eso siempre le asignaban estos casos. Llegó a caballo, disfrazado de humano, con los ojos iluminando el camino.

Buenos días, le dijo al muerto, he oído un disparo, tal vez sea el momento…

No señor, respondió Billy, yo he escuchado justamente, y sin albergar duda alguna, lo contrario a un disparo.

Hrolf reflexionó durante un instante, acto seguido se incorporo de un salto, señalando las nubes con su dedo índice: ¿qué es de color malva y suena a contra disparo? Lamento decirte que no puedo oler lo mismo que tu has escuchado.

Billy cerró los ojos como si realmente estuviese vivo y quisiera dormir. Entre dientes musitó, suena como ”¡Kataplan!” aunque no estoy seguro del resultado.

El muy zoquete retrocedió asustado, es imposible. ¿cómo un muerto puede tener un pensamiento tan complejo?

Empezaba a amanecer por que el pepino volvió a su planta.

¡Sson lass dosse!, gritó un gallito descamisado que llegaba de una fiesta cercana seseando.

Hrolf agradeció la información, indudablemente esta es la pieza que me faltaba para completar el puzzle, ¡albricias!

No deberías cantar tan pronto victoria, gesticulo el difunto, aún no sabemos por que cayeron los pepinos.

Y tal vez no lo sepamos nunca, Billy, tal vez. O puede que cayeran para que más tarde pudiese llegar la noche. Fingiremos haber ganado para que nadie sospeche..

Un grupo de plantas cucurbitáceas imitaban al pájaro cucu, cucu, y el cadáver descanso en paz.

LaRataGris

….

Bien, espero que no halláis entendido nada ya que esto pertenece al reto de insectos comunes: Fracaso.

Si crees que has entendido algo explicámelo, no me dejes con las ganas. Si no has comprendido nada, como era mi intención, no te desanimes, la semana que viene otro autor dará la explicación de estas palabras y, si aún así te sabe a poco, en dos semanas yo os explicare mi versión.

No os perdáis el desenlace, ni el resto de textos sinsentido de los otros insectos.

Vitamina K de Esther Magar

Mundo Exterior de Manu LF

El alcarglumps y los stargalumpi de Jean Rush

Ya puedes leer una explicación de este texto en palabras del genial Manu LF

Dos vegetales más

Y ya puedes leer mi explicación del texto en:

Cualquier amanecer


Argumentos para los muertos

3 marzo 2016

Argumentos para los muertos


Dulce Daphne

29 febrero 2016

¿Dónde duermes, dulce Daphne? Después de dibujar deseos desapareciste dañada. Diminuta diosa desbancada, desencantada. Demasiados días desfiguraron, desdentaron, dolieron.

Débil, decidiste descansar ¿Dudaste del disparo directo, definitivo? Difunta: dejaste deudas, depresiones, diacepan…dormiste.

¿Dónde duermes, dulce Daphne?

LaRataGris


Con los ojos perdidos

25 febrero 2016

Con los ojos perdidos


A la mierda

22 febrero 2016

– ¿Por qué no lo tiramos todo?- Cada noche-¿ Estas despierto?- desaparecía ahogado por los días irremediablemente iguales. Cerraba los ojos y ya no existía, estaba muerto y Eva lo echaba de menos-¿Dónde estas?- Habitaba en el color rojo de un sueño, donde gente demasiado pálida y apagada repetía lo mismo que había vivido. Mientras, su cuerpo de piedra, pesaba sobre el colchón vencido.- Estoy cansada de morir en el trabajo, llegar a casa y desaparecer.- se levantó para hacerse un bocadillo, no tenía hambre pero quería algo sin sentido. Cocinar una tortilla, untarlo de mayonesa y tirarlo directamente a la basura. Necesitaba algo absurdo que le dijese que incluso era libre para elegir ser estúpida.

….

-¿Eva?- Sonó el despertador sin que hubiese nadie a su lado. El hueco que normalmente ocupaba ella estaba frío.-¿estas ahí?- Llamó hacía el fuerte ruido que legaba desde el comedor.

Asustado abrió la puerta del dormitorio. El pasillo, aún a oscuras, se llenaba con los destrozos de la casa. Esquivo los cristales del televisor, apartó las páginas de libros descuartizados mientras sus pies descalzos chapoteaban entre restos de comida. -¿Eva?- De repente paran los golpes y ella se asoma como un animalillo asustado, buscando en todas las sombras. Cuando Arturo se acerca ella se aparta y regresa a la luz donde hace que vuelve a reinar el sonido salvajemente roto.-¿Eva?

Esta saltando sobre los muebles, lanzando lo que le parecen trozos de mierda sobre las paredes, gruñendo como un perro rabioso. De repente se detiene y sin mirarle directamente empieza a hablar, cortando cada sílaba con espacios de desesperación -¿Por qué no lo ti ra mos to do?

….

No sabe por que pero Arturo se ve obligado a seguirla. Sin que sus actos le pertenezcan empieza a destruir la casa. Unicamente intenta retenerse al principio pero finalmente queda imbuido del mismo espíritu destructor que ha poseído a Eva y, codo con codo, tocan una dolorosa sinfonía. Cuando ya no queda nada se lanzan el uno contra el otro, en una orgía de sangre y sexo. Necesitan destruirse mientras el placer emana por todos los poros de su cuerpo.-¡Libre!-grita por un instante en el que siente que su vida ha cambiado, un segundo en el que nada se repite ni se repetirá-libre- expira con una sonrisa.

Exudaron salvajismo hasta caer muertos sobre el suelo lleno de astillas, antes de acomodarse a la rutina de la muerte.

LaRataGris


Políticamente corregido

18 febrero 2016

Políticamente corregido