Perdido

13 noviembre 2020

perdido

 

Política


Poesía trivial

9 noviembre 2020

No hay nada peor para el poeta que verse encadenado a las palabras del hambre, cuando le exigen rectificar una rima y fingir un pensamiento que no le pertenece.

-Vigila cada paso, la dirección y el viento de libertad que escoges- le susurra Pepito Grillo con la fría hoja de una navaja acariciando su gaznate.

-Cuando eres parte de nuestra solvente familia- le recuerda el pragmático empresario- las apariencias lo son todo.

Y el asiente disimulando tristeza, simulando ardor por la pira funeraria.

– Ojala – quiere autoengañarse- resurja renacido como el ave Fenix.

Echa de menos su reclusión voluntaria, no quiere la prisión de un trabajo rimando tarjetas de cumpleaños y eventos varios. Prefiere el cálido frío de su casa, las voces melosas del hogar. Solo se siente un poeta fingiendo amor para que los enamorados compren colores y otros mentiras con las que amar, amad, más allá de lo que el querer permite.

Y finge y sonríe de verdad, esperando que esta vez el fuego no duela.

LaRataGris


Deceso eterno

6 noviembre 2020

Deceso eterno

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Oxímoron de la salvación

2 noviembre 2020

Oxímoron de la salvación

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La hora del contagio

30 octubre 2020

La hora del contagio

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Seguimos vivos

27 octubre 2020

La ley, demasiadas veces, chocaba contra el sentido común. La inteligencia no tenía nada que ver con aquello. Aún así la vivíamos como la única alternativa lógica. La posibilidad de morir resultaba más dolorosa.

A eso se agarraban los promotores de obligaciones.- si están vivos-se decían- es que tal vez no lo estamos haciendo tan mal.

Había momentos en que lo hacían peor. Eramos piezas prescindibles para su sistema, nos lo indicaban con cada uno sus actos y, aún así no, pasaba nada.

-¡Siguen vivos!- repetían con cada locura, como si eso justificase la próxima miseria.

De haber muerto unicamente seriamos una estadística escondida, la excepción que confirma la regla. Intentarían vendernos otros palabras para que sonase a jolgorio y, digo yo apropiándome de su lógica; a ver si así despertamos, si no los derrocamos ¿será que los queremos?

LaRataGris


Síntomas

23 octubre 2020

Síntomasç

 


Las guerras ecológicas

19 octubre 2020

la humanidad había desaparecido. Claro que había humanos paseando por las calles, fingiendo una vida normal, creyéndose humanidad, una palabra sin significado. No dejaban de ser un espejismo, un reflejo del pasado.

Todo cambio cuando el altísimo general, el vencedor de mil juegos de estrategia, asomo; con el uniforme impecable y correctísimas maneras, mirando todas las pantallas con la seriedad esculpida en el rostro.

-Son nuevos tiempos que requieren una respuesta contundente- repitió el moderno discurso caduco de siempre.

Hablaba, por supuesto, del Ardith 27; de estructura química perfecta, biodegradable, energético. Las cantidades que escondía el suelo del país, patria para los orgullosos de viento, convirtieron nuestra casa en pieza clave de la cacareada revolución ecológica, siempre a punto de estallar.

-Nos defenderemos del enemigo. No nos robaran, nosotros, los elegidos, salvaremos el planeta.

La guerra estalló al instante, sin posibilidad de victoria para nadie. El anuncio solo fue un preliminar de algo que se llevaba fraguando desde hacia demasiado tiempo.

Las guerras ecológicas las llamaran cuando su verdadero nombre era economía.

LaRataGris


Respira hondo

16 octubre 2020

Respira hondo

 

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Roto

13 octubre 2020

Un año después.

Sus ojos tristes y cansados, perdidos, se intuían bajo la tinta de los tatuajes. Marcado tras una noche loca en la que perdió algo más que la furia y el ruido.

Aquí estoy, gritaban los dibujos de la piel y no podía esconderse.

Le había quedado una ligera cojera, también un acento doloroso y la mirada, esos ojos tristes y cansados que no dejaban de vigilar la nada.

Mama le limpió la barbilla antes de afeitarlo y, ya sin necesidad de llorar, reconstruyó en cada surco de su piel aquella noche fatídica. La llamada a los seis de la mañana de, hoy, hace exactamente un año, tres meses y dos días.

Aquel no era su hijo, esa fue su primera idea. Su hijo no se hubiese tatuado, su hijo no se volvía loco, su hijo no podía ir contradirección, sin control, escupiendo rabia y desesperación…su hijo no se había roto.

Anudó más fuerte la garganta y volvió a limpiarle la barbilla.

Una canción, como una nana o una retahíla de murmullos quejumbrosos, antes de empezar de nuevo…

LaRataGris