
Deuda
31 enero 2025Deudas
17 diciembre 2024-¿Cómo te llamas?
– Euren – dijo la niña sin saber por qué quería poseerla.
– Es bonito, parece como inventado.
– Todos los nombres son inventados, Maurice- habló una sombra a la que sólo parecía escucharse cuando se movía el aire en lentas ráfagas.
De repente la sombra salió a la tenue luz. Tenia la cara marcada con el horror del fuego. -¿Qué haces en una calle tan terrible como esta, Euren? Pareces demasido buena niña para estar aquí.
– Mi madre quiere que le lleve su medicina pero no tiene dinero para pagarla.
– Dile a tú madre que aún eres pequeña como para pagar esa deuda.
-Pero, Tomo – babeo Maurice- yo no la veo tan pequeña, parece jugosa.
Tomo se detiene sobre sí mismo, saca un cuchillo, se lo clava a Maurice – Tu pareces muy muerto para tantas tonterías. Vete, niña. Tengo un amigo al que enterrar. y dile a tu madre que de momento es ella la que tendrá que pasar por su medicina.
Y Euren desaparece.
LaRataGris
La gran pandemia
28 febrero 2023El seis de agosto de tres mil veintidós fue el pistoletazo de salida para la gran pandemia trashumante, a las tres de la tarde de un martes cualquiera. Claro que hubo días previos de síntomas, de gente muerta, de dolor y estallidos pero ese día, a esa hora, los internautas habían bautizado y extendido el nombre.
Como siempre que salía algo nuevo la gente hablaba como si cualquier enfermedad anterior fuese ridícula o inexistente : ¡más muertos! ¡más dolor! ¡más penas!
Y todo gracias a eliminar la sanidad pública. Cuando los enfermos no se pudieron permitir el pagarse la medicación el sistema colapso y se fue a la mierda. Algunas enfermedades fueron muy íntimas, otras se extendieron incluso cuando se les suponía erradicadas. La gran pandemia no solo era algo nuevo, era una bolsa con cualquier dolencia del pasado.
Incluso algunas clases, que se habían visto capaces de asumir el gasto, acabaron contagiándose de la pobreza, muriendo igual.
Algún egoísta pidió que se curase a todo el mundo por igual pero ya era tarde para tantos remilgos, en tres mil veintitrés, en menos de medio año, estábamos todas condenadas.
LaRataGris
Promesas
30 marzo 2015El peso de su realidad: hambre. Crisis, hambre, paro, hambre, día, hambre, noche, hambre, hambre, hambre, hambre. – Trabajo garantizado, paraíso, alegría- lee las promesas del tiempo de prometer demasiado y es de un precio imposible. No puede pagar el cursillo que después le dará de comer y, que demonios, el tiene hambre. Hambre ahora y durante y tras el curso. Tampoco sera por trabajar, o por dejar de hacerlo, es que el quiere comer y se come las uñas nervioso, pero no le alimenta.- ¿dónde se prostituye uno?- pero en cualquier lado ya no tiene el cuerpo para tantos bailes. Unicamente le queda releer el panfleto en el que busca como llegar a ese paro cero, sin tener que pagar por ello, sin no tener que morir en el intento.
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Escrito por laratagris 












