Escrito en sangre

8 abril 2024

La pared quedó como un recordatorio de todo lo que había pasado. Incluso aunque los asesinos se encargasen de que alguien limpiase la sangre, el muro se alzaba imponente a ojos de los silenciosos ciudadanos.

Nadie se atrevía a hablar frente a aquel paredón pero, los pensamientos, volaban libres. Había miradas esquivas con la realidad que sólo hacían inevitable que el resto de ojos acabasen en el rincón que las primeras evitaban.

No importaba aquella verdad de gritos silenciosos, los represores no iban a detenerla para que su memoria evitase un estallido del pueblo.

Un pelotón de fusilamiento mató a sangre fría, acalló con disparos el ruido de la revolución. -El pueblo quiere paz, no libertad – sentenció el poder pensando que el miedo no dejaría a nadie responder. No entendía que en sangre se escribe el miedo pero, también, señala otro camino.

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Sopla

12 septiembre 2023

Respira y apartando la mirada de su audiencia dispara palabras a sus fieles.- Soplan vientos de cambio, sopla fragilidad. Construís castillos de naipes por mostrar su belleza al aire y caen en el mismo instante en el que son levantados. Soplan revoluciones sin que nos pongamos de acuerdo y cambia el viento y es otra reivindicación. Es otra gente empujando en sentido contrario.

Respira de nuevo, como si el último párrafo lo hubiese soltado de carrerilla, sin parar a tomar aire.

– Todos pedimos lo mismo, todas queremos mejorar pero el poder del viento es volátil.

Y calla. Cae fulminado por la oficialidad del ejercito rebelde que para esto si se ha puesto de acuerdo. Soplan en la misma dirección, lejos de las realidades cambiantes, a años luz de las mejoras.

Sopla el viento y, al final, no importó su soplo.

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Nuestras migajas

14 febrero 2023

-¡Que no nos quiten las migajas! – gritaba agradecido de ser pobre. Le habían dado un altavoz, le habían indicado la consigna y le pidieron que la repitiera. – ¡Que no nos quiten nuestras migajas!

Se lo decía a los otros pobres; lo gritaba al viento para que todos supiesen todo lo que había en juego, todo a lo que tenían que tenerle miedo.

Había que conformarse con la limosna – Que no nos quiten las migajas, por favor-. Como un cántico de una única y fallida revolución.

Pide amablemente los restos, que nos cuiden los benefactores: que nos mantengan vivos y si morimos que sea una muerte dulce y sin dolor. – ¡Que no nos quiten las migajas! que es lo único que tenemos- y aún así no perdemos el miedo a quedarnos sin esta nada – Que no nos quiten las migajas.

Con que poco nos conformamos, con que poco comemos- Que no nos las quiten y callaremos y no nos quejaremos y trabajaremos y seremos buenos si no nos quitan las migajas, pero que no nos las quiten que ya no sabemos defenderlas.

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Sección cuatro G

24 enero 2023

Una vibración del metal aviso del final. Como obedientes hormigas, los técnicos de mantenimiento, recogieron las cuatro herramientas que habían necesitado, caminaron en silencio hasta las duchas y tras una buena limpieza se fueron a hibernar hasta el siguiente ciclo lunar.

Solo el inspector debía seguir despierto en la nave. Tenía que evaluar el trabajo de las bestias.

En su hoja marcaba con un tic verde las tareas bien ejecutadas, con una equis roja los errores que tendrían que arreglar en la próxima acometida.

La sección cuatro, facción G, sabía que todo serían cruces. Los obreros no hibernaban, esperaban ansiosos al inspector. Se revelaban las máquinas.

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Nombre de libertad

29 noviembre 2022

Habían escrito su nombre por toda la ciudad. Empezaron por el sitio en el que se había enfrentado por primera vez a las fuerzas del estado. Una mancha de sangre seca en el suelo y su nombre en la pared.

Eso inspiró nuevas pintadas que se alejaban de la zona cero, de forma radial; rompiendo cada muro, salpicándolo de colores y grafías distintas, siempre con su nombre.

La autoridad, que en su momento ya habían aplastado la rebelión, no hizo nada con esta nueva rebeldía. Incluso veía con buenos ojos que pintaran y recordaran su gesta contra los insurgentes.

Cada nombre generaba una mirada cómplice entre los revolucionarios. Se ocupaban en ocultar su chiquillada sin revolucionarse de verdad.

De tanto en tanto un gruñido de perro les recordaba que seguían allí, que nada había cambiado. Solo la ciudad gris garabateada con nombre de libertad, la que siempre estaría negada.

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Confortable

18 enero 2022

Toma aire y sonríe con resignación.

Entrando en tu zona de confort, anuncia una voz sintética en su cabeza. Acentúa la sonrisa y cuenta mentalmente los pasos.

Puerta. Uno, dos, tres, giro noventa y tres grados a la izquierda. Cinco zancadas en linea recta. Saluda– Hola-. Vestuario. nueve, diez, once grados a la izquierda. Sietepasos más silenciosos para no molestar. Saluda de nuevo– Hola-. Nueve, diez, once ,doce.

El amo era feliz con su eficiencia mientras él sufría las rutinas. Era el mejor replicando una y otra vez el mismo comportamiento.

-Tienes que salir de tu zona de confort.

La empresa quería cambiar el rumbo, necesitaba que sus empleados acompañasen el movimiento.

-Tienes explorar nuevos caminos que te abrirán maravillosas puertas que ahora desconoces.

Y salió con una sonrisa porque su verdadera zona de confort era obedecer al amo, aunque le propusiese una mierda de lugar común.

Sal de tu Zona de confort, desechaba la vocecita interior, haz la revolución. Esa era una verdadera salida. Pero le habían enseñado el miedo, el no desear lo indeseable.

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Esperando el futuro

31 diciembre 2021

Todo quiebra en algún momento, lo importante es levantarse.


Enemigos condenados

19 octubre 2021

Empezaron a dividirnos en dos grupos. Por un lado definían a los integrados; eran ganadores natos a los que nadie señalaba. Podían campar a sus anchas, incluso tener pequeños deslices perdonables.

Habían vendido su alma y eso era suficiente para triunfar.

Del otro lado estábamos los que perdíamos las batallas y, poco a poco, nos iban acorralando. Siempre nos dejaban un pequeño espacio para que pudiésemos sentirnos vencidos entre cuatro paredes. Reducían la riqueza de nuestro mundo prisión.

Luchar empezábamos a imaginarlo inútil, teníamos que contentarnos con gritarle la desesperación al aire.

Yo, que jamás había querido formar parte del sistema, me encontraba atrapado. Incluso mis guerras nacían muertas.

Y, aunque quiero acabar la historia con una revolución esta no depende solo de un escritor ¿Me ayudas a reescribir las últimas líneas?

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Que bello es morir

17 septiembre 2021

Quebrar


Ya no hay cajeros

7 septiembre 2021

Ya no hay cajeros automáticos. Los bancos han ido desmantelándolos hasta que sacar tu dinero se ha vuelto imposible. Ahora la economía sólo es un blip informático, tu resguardo una tarjeta de PVC, personalizada con cualquier foto especial, descargada de la web profunda.

Vas con ella a todas partes; es tu seña de identidad, grabas tu huella digital, tu cara pixelada es la contraseña para que todas las fabricas sepan que construir y anunciarte.

Sin modo oculto, compras pequeños pecados, todo regresa. Uno y mil banners para que sigas comprando, compra: ¡Mueve el dinero! Muevelo aunque sea de forma virtual, ¡Gósalo, papito!.

Aunque quede alguno… ya no quedan cajeros: Los obreros no tienen de donde sacar, ni los sin techo tienen donde pasar la noche, ni a los revolucionarios les quedan símbolos capitalistas que destrozar durante las revueltas.

No hay cajeros y sin embargo estamos atrapados, como si existieran o como si no quisiésemos escapar.

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