Walking dead
3 septiembre 2015Habitante
1 septiembre 2015Habito las tierras yermas del extrarradio, dos veces excluidas por ser limítrofes a la gran ciudad que la ignora y periféricas a la vida de su propio núcleo. Pertenezco a una tribu mixta, mitad nómada mitad sedentaria: que cada día recorre kilómetros y kilómetros por la caza de unas pocas monedas y cada noche regresa a la vergonzosa ciudad dormitorio en la que se esconden los sueños.
Colecho en la cama vacía que siempre está ocupada. Dormito sobre el recuerdo de con quien no puedo coincidir más que en un: Buenas noches, buenos días; antes de desaparecer en el frío del trabajo o en la ausencia de las sabanas.
Soy habitante de la nada, ni de aquí, ni de allá. Apátrida de coraza blindado y de cuerpo en venta. Uno de los que ganan sudor con el esfuerzo de su pobreza.
LaRataGris
La partida
24 agosto 2015El jugador Uno: amo y señor de las fichas, el tablero y los dados; tiene derecho a imponer sus reglas del juego.- Según observemos la evolución de la partida: los marcadores macroeconómicos, la economía sumergida a pequeña escala, la deriva y el devenir de las divisas internacionales, nos mostraran las instrucciones a modificar y las inamovibles, inapelables, internas, intrínsecas a nuestra naturaleza humana.
El resto de jugadores: amigos, conocidos o amigotes de Uno, le apoyaran, lo felicitaran el día de su cumpleaños y esperaran que las normas sean benévolas con ellos- jugador Uno sabrá ser agradecido-les alarga la vida con sus palabras.
El verdadero resto de los jugadores: Los desechos, dueños de la inútil suerte, obedecerán, acataran, agacharan la cabeza o…-Prefiero jugar a piedra, papel, tijera, lagarto, Spock- grita un cualquiera- Para eso sólo necesito la libertad de mis manos.
– Nueva regla- espeta Uno- les cortaremos las manos a las fichas estúpidas, disidentes.
LaRataGris
No era necesario el amanecer
17 agosto 2015No era necesario el amanecer diario para saber que pasaban las horas. Bailábamos el tictac de un reloj imaginario, mientras que el sol venía con el canto del gallo. Se desperezaba la vida y en un bostezo aparecía la bella durmiente a deshoras, arrastrando vida.
Todo sucedía sin más; aunque el ser humano hubiese encerrado los días en semanas, las semanas eran meses y los años discurrían fugaces desde hacía un siglo o veinte lustros. No importaban las casillas en las que intentásemos contenerlo. Fue sentenciado incluso para los días oscuros en que negras nubes acercaban la noche. Quedo estipulado un sistema rígido en el que sólo se cambiaba el ritmo si lo necesitaba el superhombre del dinero. Se retrasaban y adelantaban las manecillas mientras, en realidad todo seguía igual, incluso para los que no sabían que no era necesario que amaneciese y se despertaban para estar juntos con las primeras luces del día.
LaRataGris
Al final, el mundo…
3 agosto 2015Según la cabalística el día catorce del mes catorce de dos mil quince, una conjunción de veintitrés estrellas, conspirara para que siete hechos asombrosos se sucedan en quince países prósperos, durante los treinta días consecutivos a dicha fecha. Más de siete mil doscientos catorce miles de millones de seres humanos se maravillaran y el único cielo que conocemos se romperá con el peso de la lluvia que descargara; cuatro trillones de gotas rojas como la sangre caerán como balas perdidas. Después la humanidad perecerá.
Esther se soltó de la barra del metro. Se había parado de golpe, dándole un tirón seco en el brazo que se le había extendido por todo el cuerpo. Fuera el túnel oscuro parecía engullir la esperanza.
El resto de pasajeros, como parte del mobiliario, permanecían tranquilos en su sitio- tal vez soy yo la que se pone nerviosa innecesariamente.
Tras estar una eternidad parados comprobó la hora en su reloj, sin darse cuenta que se habían detenido las manecillas, pensó que aún no llegaba demasiado tarde.
De pronto el metro se puso en marcha y ella corrió a sujetarse a su barra, la abrazó mucho más segura- ¿catorce del catorce?¿quince países prósperos?- se dijo- eso es imposible. Nada puede destruirnos.
LaRataGris

Escrito por laratagris 










