Las noches de verano salía a respirar al balcón. Se sentaba y, sin mirar las estrellas, leía las historias del cielo inalcanzable.
-¿Te gustaría volver a surcarlo? – siempre le preguntaba su memoria.
-¿Yo?- se contestaba-Nunca hice nada importante para merecerlo.
– Y, sin embargo, viajaste por el firmamento, te bañaste en esponjosas nubes,…
-Niñerías- como si no tuviese pasado – solo era mi forma de vivir, nada especial, nada que añorar.
Entonces miraba el futuro infinito y sonreía arrugando un poco más su cara. -Lo hecho hecho está y, en realidad, no es nada. He sido feliz, lo tengo todo por delante.
– Ya tienes ochenta y tres años – le recordó su memoria.
– ¿Ochenta y tres? Nunca había estado en un país como ese.
LaRataGris
Escrito por laratagris 










