Hueco sin brillo

19 noviembre 2024

De repente se dio cuenta que estaba vacío: como una semilla estéril, como un libro al que le han arrancado las hojas.

¿En algún momento tuvo potencial? ¿Cuando se quedó en nada?

Alguien le había empujado a ser una sombra de una figura humana. Repetía los movimientos que había aprendido sin saber para que servía aquel baile.

Pero bailaba; se movía de la mañana a la noche, fingía entender la realidad mientras vivía hueco y sin brillo.

LaRataGris


Mundo enfermo

18 octubre 2024

Baja flexible, reincorporación gradual,… llámalo como quieras que sigue siendo lo mismo. Las personas tienen derecho a enfermar sin que nadie te tenga que decir nada.


Interés poliamoroso

11 octubre 2024

interés


Encuentros solitarios

8 octubre 2024

Su nombre era la contracción de dos nombres que se rompían, el susurro silencioso de una enredadera llena de flores marchitas.

Nos conocimos un mes de enero, junto al estanque.

Él llevaba a cuestas su vida triste mientras yo caminaba con cuidado por no pisar ninguna bomba.

La conexión fue inmediata; caímos muertos sobre el mismo lecho de hojas. Nuestras almas atrapadas en la tierra de los vivos y nuestros cuerpos sin poder tocarse, intangibles.

Mi nombre era el suyo invertido, mis ideas suyas también.

LaRataGris.


Clase «mierdia»

4 octubre 2024

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Segundo respiro de dolor

17 septiembre 2024

En el silencio de la noche se quebró en un ruido seco y constante.

– Es la hora – se dijo en el ritual de poco antes de la una. Recogió el desorden del momento y, como una inercia más, se derrumbó derrotado.

Una madera a la deriva; dejando que las olas de las sabanas empapen su espalda y la deshagan lentamente.

La piel cae como polvo, como semillas.

Respira un poco más lento, intentando concentrar sus heridas a lo largo de la columna vertebral, consciente del grito de cada una de sus células.

Inunda el colchón con los flujos de la desesperación, de la aceptación.

Respira tan profundo que se arquea hasta quebrarse con un sonido seco y penetrante. Las costillas atraviesan su piel, se retuerce como los nudos de un árbol. Sus huesos atraviesan la cama, se transforman en raíces con las que absorbe los nutrientes del suelo. Entonces germinan las semillas que había plantado, se le enredaban atándole un poco más a la tierra.

El cansancio, el dolor, le abandonan, desaparece en dirección contraria a los nutrientes.

Llora en ausencia de tormento. Completamente desconectado se hace consciente del daño. Se hace uno con el miedo y, finalmente, se duerme en la tortura de no sentir.

Se desprende, desaparece.

Al día siguiente, como cualquier otro día, rompe raíces y vuelve a rodar ajeno al descanso. Obviando cada pinchazo, todos los rotos. Normaliza el daño y la pena.

No hubo nada extraño en caer muerto, en que drenase su sangre, que cayera como hilos de olvido. Durmió como un vegetal y se levantó dispuesto a dolerse de nuevo.

LaRataGris


Héroes sin sal

9 agosto 2024

Amazing


La muerte de Fran

23 julio 2024

¿Cómo murió Fran? Siempre hay leyendas sobre la muerte de algunas personas, como si no existiese un termino medio para poder explicarlas.

Mueres de viejo, por enfermedad, quizá en un accidente fortuito; mueres, en definitiva, de algo más o menos natural. Atropellado, si caes sospechosammente por la ventana, es algo común, dentro de cierta, digamos, normalidad.

Pero ¿Y si tiene que ver con una sustancia prohibida, un asesinato probado, un suicidio o algo más artificial?

Para los amigos de Fran no había duda. Siempre había vivido deprisa y estaban seguros de que murió lanzada, sabían que ella lo habría querido así.

No iban desencaminados. Cuando se vió atrapada en el primer grupo, el de muerte natural, ella mismo preparo todo un escenario para que nadie cometiese el error de verla envejecida.

Derramo alcohol por todo el coche, atiborro la guantera a todo tipo de estupefacientes y apretó el acelerador con todos sus fuerzas para que se encontraron el coche totalmente ahogado.

Pero, en realidad, no le quedaban demasiadas fuerzas. Aparcó, esperó la muerte.

La autopsia fue clara, estaba limpia, se fue de forma natural pero, sus amigos, sabían la verdad: había muerto como había vivido.

LaRataGris.

Este verano disfruta de las horas muertas


El capítulo cuarenta y tres de la novela

25 junio 2024

Hace tiempo, como en un cuento lejano, sucedió algo mágico: la gente se puso de acuerdo para hacer el bien.

Por supuesto el capitalismo se apropió de la idea.

-Os apoyamos- dijo ese capitalismo-. Seguid comprando.

Y la gente empezó a pagar por la idea que dijo era suya. Compró su compromiso y aplaudió hasta tener las manos rojas porque el capitalismo solo había tardado varios siglos en hacer lo correcto.

-Bravo- gritaban

-Gracias, comprad- les insistía el capitalismo.

Mientras la tendencia estuvo en alza todo fue muy especial. Todos reforzaban la idea, todos se sentían orgullosos, todos a super muy, mucho, a tope.

Pero la moda pasó como los segundos en el reloj.

– Esta moda, este ahora es nuestro verdadero yo. Seguid comprando.

y mutó como cientos de veces había hecho antes, el capitalismo siempre se adaptaba para que siguiéramos comprando: mentía, fingía.

-Lo que sea necesario; eso haré pero no dejéis de comprar. Por favor, por Dios, por Shiva, por las Tortuga Ninja en el capítulo cuarenta y tres. Comprad.

LaRataGris

Comprad esto.


Degeneraciones

11 abril 2024
Vivir las horas muertas