¿Por que tendríamos que matar al dragón? Solo el, de iridiscentes escamas y suave forma de volar, como si estuviese hecho de viento y luz, puede abrirnos la puerta de los sueños.
Jamas baja del cielo, se mezcla con las nubes, formando la lluvia con su aliento de azufre ardiente.
A veces nos regala el trino y la tranquilidad de su voz, la belleza de su danza confundiéndose entre estrellas fugaces.
Entonces ¿por qué dispararle allí donde creemos su corazón?¿porque no podemos entender lo que explica?¿porque se aleja de nuestro control y comprensión?
Ya no quedan dragones vivos, no hay maravillas, no existe la magia porque preferimos que la realidad quepa entre cuatro pequeñas paredes.
Quieres saber cómo matar al dragón cuando, realmente, ya está muerto.
Es viento lo que me interesa. Sus alas libres que mecen las olas del mar. Se acompaña de la luna coqueta y marea, y la salitre llega a la playa de un cielo, siempre es el cielo, lleno del brillo de la noche.
« Aprende a nadar», la voz me invita como canto de sirena, «Aprende a cabalgar sus aguas mansas y a la vez salvajes. Su infinito»
Yo miraba donde cortaba la linea el horizonte, allí no había huida posible
«Pero papá», le pregunté al viejo marino«¿por qué tengo que aprender a nadar?»
«Algún día te llamaran los peces y querrás sumergirte a buscar los tesoros que te prometan. Entonces el mar curtirá tu piel y seras un lobo navegando los senderos de la estrella polar»
«Y, si siempre he de acabar mirando el firmamento, buscando mi astro guía, las nubes esponjosas del sueño ¿por qué no me enseñas mejor a volar?»
«¿Teniendo tan cerca el agua?»
«Casi puedo notar como rozo el cielo»
«Te ayudare a construir tu propia barca»
«Un barquito de papel, con alas para que no se lo coma tu oceano»
«¿Para qué surque el mar celestial?»
«Si»
«Entonces tú ya sabes volar. Enseñame, enseñame tu a volar para que mi realidad no empequeñezca tu mundo»
Cuando Asch el salvaje se fijó en las estrellas el corazón le dio un vuelco
-¿Mamá?- le gruño en su primitiva lengua. ¿Qué son esos fuegos que cuelgan ahí arriba?
-Hasta donde llegan tus ojos- le contestó barriendo con una mano el firmamento- es el Uruk Soh, donde habitan los dioses de la luz, los que atan nuestras vidas.
Esa noche Asch soñó que escalaba una enorme montaña y tocaba el Uruk soh. Aquella mañana se despertó con una convicción recorriéndole todo el cuerpo.- Algún día- se prometió- subiré y matare a los dioses que nos esclavizan a la tierra- En realidad esa fue su forma de tocar el Uruk soh, soñando.
Mucha gente contó su historia en los fuegos del suelo: de como Asch construyó máquinas que desafiaron a los mismos dioses y como los destruyo cuando al bajar juro y perjuro que no existían. Así fue como su tribu aprendió a volar, con el sueño de Asch.
…
-¿Mamá!- Hoy, la pregunta, es similar- ¿Qué hay en el cielo?
-Caca que cae-respondió- Entra en la caja o la radiación nocturna te destruirá- Le arrancó las alas y apagó el fuego para que nadie molestase por la noche con sus cuentos absurdos.
Neleco timora, sentido or. El grajo es, por definición, un ser antropomorfo de veinte por sesenta que responde a la voz de «kia, yip sirl pring». Su pelaje, de color violáceo, se eriza cuando atraviesa fantasmas y adquiere, en ese mismo instante, la apariencia de un leviatan de tonalidad verde oliva, de sabor dulzón y empalagoso.
Respetado en toda la comunidad animal por su racional intelecto solo tiene un cazador natural: el oso polar. Su rencilla, por la propiedad intelectual de unas tierras yermas, ya dura minutos e, incluso, segundos medios. No hay ningún otro animal que pueda considerarse su depredador nato.
Hay gente que discrepa de esta descripción, le otorgan a todo grajo, sin excepción alguna, una actividad anodina, muy similar a la de cualquier otro pájaro. Los representan con picos y plumas de colores normales, sin plantearse que lo normal es solo una reiteración, no lo real. No dejan que hablen, que solo vuelen alto o bajo según indiquen los refranes y nada más que implique mirar, entender, analizar. Huelga decir que los contrarios son seres sin imaginación, de piel rasgada y pies planos. Son los recortadores de imposibles, los de frases preparadas y acciones comedidas, los señores del abismo y el miedo.
La carrera espacial había sido un fracaso. No podíamos ir más allá de nuestra vida y cuando moría el tripulante su nave quedaba flotando a la deriva. El más longevo había llegado a cincuenta años de soledad sin encontrar nada, mientras se acababan las opciones de toparnos con un mundo nuevo para la humanidad. Los barcos se habían alejado en círculos concéntricos buscándolo pero necesitábamos alguna ciencia-ficción que nos permitiese llegar un poquito más allá, hasta algún planeta que duplicase nuestras condiciones para poder seguir reproduciendonos. El conocimiento se limitaba a soñar lo que los visionarios describían en sus cuentos desde hacía siglos; dormir lo físico hasta el destino o superar la velocidad de las estrellas. Todo fue una decepción tras otra.
Finalmente, la solución, llego por aparente casualidad; un matrimonio de astronautas se ofrecieron para criar su futuro hijo en la siguiente misión. Sus descendientes serían el mañana, les sobrevivirían extendiéndose más allá de los límites conocidos. Los científicos, aplaudieron su dedicación. Les confirmaron la misión y descorcharon una enorme botella de sucedáneo para brindar, después cada uno se despidió de sus respectivos amantes para siempre. A partir de ese instante decidieron elegir tripulantes de dos en dos, que pudieran copular durante el viaje para garantizar el retorno, que la vida jamas abandonase las embarcaciones. Nadie quiso pensar que forzaban bodas para conseguir un billete a las estrellas. No había casualidad en ninguna solución.
Eva ya subió embarazada. Tuvo a su pequeño ocho meses después de haber partido y Adán, aunque no era suyo, lo crió como parte del trato. Le enseñaron todo lo que sabían sobre aeronáutica, le prepararon para sus muertes, para que pudiese pilotar el regreso con todos los datos recogidos pero, cuando se quedo solo, el quería ser peluquero. Olvido todo lo aprendido y se dedico a cortarle el pelo a los cadáveres de sus padres hasta que, finalmente, el también murió viviendo su vida. De nada sirvieron los elaborados planes para burlarse de la muerte.
Seguían esperando a que volviera cuando alguien analizó la situación, el tiempo y comprendió que con aquella otra vida se podía haber llegado más lejos pero necesitaban dos más para regresar.- Enviaremos a varias familia, una comunidad…- no importaba, nunca volvía nadie a explicar que la humanidad no son más que individuos queriendo ser felices, no son hormigas sacrificándose por un hormiguero sin sentido.