Paradoja carcelaria
29 octubre 2015Me equivoque con todas mis fuerzas
27 octubre 2015Me equivoque con todas mis fuerzas en todo aquello que decían que era.
Era un hombre pero no me gustaba el fútbol, ni me emborrachaba con los amigotes alfa en el bar. En realidad, esto no me lo dijo nadie, era un niño que descubre el mundo por primera vez, que aún cree que cambiara las cosas y no deja de jugar- ¡inmaduro!- me gritaron..
Después de crecer me dijeron que no me masturbara como un mono. Yo me masturbe mirando a una mujer de carnes generosas, mientras ella se hacía una paja embelesada en el tic tac de mi colgajo.
Compartimos, sin miedo, nuestros jugos seminales aunque gente que estaba de paso nos advirtió que la familia es la muerte de la rebeldía.
Como nosotros eramos unos inconscientes nos levantamos en armas, revolucionados por nuestros hijos. Por ellos quisimos que todo fuese distinto y lloramos mares cuando no transformamos nada.
Me equivoque con todas mis fuerzas y volvería a cagarla por que mi camino de errores esta construido, baldosa a baldosa, de razón y sentimiento.
Algún día lo cambiare todo.
LaRataGris
Mis muertes
19 octubre 2015Mi muerte
-Me siento muy sola y aburrida ¿quieres jugar conmigo?-me susurró la muerte al oído.
Los monstruos de la muerte de Raúl Sánchez
Hombre lobo
– ¿Es tu primera vez?- Hace que el escritor, yo soy ese escritor, levante la mirada del papel en blanco para ver unos ojos rojos y el brillo de unos dientes sucios escapando de las sombras de la habitación.
– Yo- apenas podía mover los labios mientras ella recitaba las frases que debía decir- te conozco ¿hombre lobo?. Sólo eres un personaje en mi cabeza, no es la primera vez que escribo de ti. Aunque ahora estas aquí, eso da un poquito de miedo.
– No tienes por que temerme- lo sentó en el suelo, con una cerveza en la mano y cierta dificultad para no derramarla- no estas loco, estas muerto- me río por que supongo que tengo que reirle la gracia.
– Me quedo más tranquilo- aplasta su cabeza contra mi pierna y noto como mi mano acaricia su espalda velluda para tranquilizarlo a el también.
Finalmente se queda dormido mientras yo no dejo de parlotear con él en mi regazo- estoy muy contento por el momento en que me ha escogido la muerte. Mi cuerpo ya empezaba a no ser el que era y mis pechos ya crecían demasiado para un hombre, siempre hacía abajo, hacía el suelo de mi barriga. Me pregunto como habré muerto
– No tiene importancia-me responde en sueños
Zombie
Antes de morir ya estaba muerto.
Muchas veces sentía que caminaba como un difunto. Todas las horas perdidas en el trabajo, fingiendo que no me dolían las entrañas cada vez que volvía a vomitar.
El tiempo era un enemigo aburrido, falto de imaginación e insistente- Se alguien de provecho- era la retahíla de las voces para que jamas desfalleciera. Me arrastraba con una sonrisa y un si señor, si señora, en los labios- se alguien de provecho- volvían a la carga y yo convertía actos en estadísticas: mis promedios, mis derrotas y el ratio de conversión: tantos clientes el doble de ventas o te vas a la calle. Moría por seis días a la semana para resucitar en domingo, loco por exprimir la vida que no me quedaba. Era piel y huesos volando en descomposición.
Muerte cierra el telón y me deja caer como una marioneta sin hilos.
El fantasma
Antes de morir ya le pertenecía.
Siempre regresaba a casa como una bala para poder sentirme como un fantasma. Era un intruso que llegaba a la hora de recoger los juguetes. Rozaba mis labios sobre las mejillas sonrosadas, llenas de vida, y les veía ponerse los pijamas. Luego cenaba sólo, intentando que el ruido de mis cadenas no los despertase. Flotaba por toda la casa moviendo objetos de aquí para allá, buscando un poco de coherencia a aquel puzzle. ¿Por qué moría cada amanecer para sólo regresar con las sombras de la noche, cuando no queda vida? Soy el último hombre sobre la tierra. Un ser sin futuro y pasado difuso.
Muerte aplaude la obra de teatro que ella me obliga a interpretar. Me pide que le recite un poema y me vuelve a coger entre sus brazos.
Aliens
Ahora que he muerto, abandona mi cuerpo en la fosa común.
No gastéis dinero en altares a una carne a punto de corromperse. Guarda tu fortuna, pero no demasiado. Celebra mi viaje a otro planeta, lejos del sol y los recuerdos que me dolerían. Quiero marcharme igual que vine, sin dejar huella. Fui nada y nada seré en cuanto me olviden mis seres queridos. Un simple viajero entre estrellas que siempre fue incapaz de mostrar el cosmos tal y como lo veían sus ojos. Mi muerte no cambiara absolutamente nada.
Frankenstein
Esto debe ser como ver toda tu vida en un segundo.
Autocomplaciente acabo mirando mis fotos más felices. Repaso mis alegrías y acabo llorando- ¿no volveré a ver a mis niños?- sin respuesta acaricio todos los retazos de mi vida. Como un monstruo de Frankenstein hecho de momentos, respiro hondo para llevarme algo de vida en los pulmones- ¿Vero?- no hay respuesta y me da miedo que la haya. Triste me giro hacía todo lo que hice mal, a ver si así no me importa morirme de una vez. Me repugno en muchos aspectos pero sigo queriendo sobrevivir, repetirme para ver si me corrijo. Es demasiado tarde y me apago siendo poco e inservible.
Fin del espectáculo.
Vampiro
Último segundo antes de la acepatación
Recuerdo que desde pequeñito siempre he pensado que moriría cayéndome a la carretera. Un coche pasaría aplastándome la cabeza. Por eso no lloré cuando me diagnosticaron cáncer, así no iba a irme. Le grité a los malos que lo preparasen todo según yo tenía previsto y empece a vivir de noche, como hacen los vampiros. Me quedaba hasta tarde, garabateando palabras en un dibujo, soñando cuentos despierto para que el mundo no me derrotase. Esa fue mi forma de vivir y sentirme vivo incluso el día en el que el cáncer ganó.
La muerte aplaude emocionada durante los bises.
Calaveras
Ayer estaban escribiendo.
Sentados frente a hojas en blanco y pantallas burlonas.
Ayer, antes de estar muertos en una metáfora,
antes de que las palabras fueran un réquiem para Insectos Comunes
-A Raúl- habla el último insecto en llegar al funeral- le gustaba un humor muy negro. Antes de irse nos regalo esta calavera literaria para los que fuimos compañeros en su viaje por las letras. No dudó en morir primero para que nadie pudiese criticar su compromiso por la causa. Hoy, este donde este, seguro que esta jugando con la muerte una partida de go y comiéndose una calavera de azúcar.
Muerte
Acostumbrada a la soledad, Muerte, a buscado la manera de estar acompañada. Abraza cada cadáver que recoge y juega como si fueran muñecas tomando el te. Son sus amigos sin vida.
Le gusta cambiarles de ropa pero Raúl pidió ser enterrado con su disfraz de gato rosa y, de momento, es el que tiene puesto.
Como un niño, lleno de historias locas, entremezcla personajes y le quita al ritual de su toque la importancia que otros le dan. No hay gravedad en los cuerpos inertes. Son cuentos fabricados con sus recuerdos, aderezados de la fantasía del terror.
Descanse en paz
LaRataGris
Dentro de poco sera el día de los muertos, día en el que he sido invitado por los Insectos comunes a escribir sobre mi muerte. Espero que halla cumplido todas las expectativas levantadas. Las condiciones eran las siguientes: Escribir sobre mi muerte, que saliera algún personaje previo de otra obra y quedase claro que ya había aparecido antes, que tuviera una calaverita literaria hacía el grupo o alguno de los compañeros que en el habitan. Otras de las dignas muertes de mis compañeros son:
Cementerio de Daniel Centeno
Juicio final a la señorita Magar de Esther Magar
Un amor imposible (epitafio de mi propia muerte) de Manu LF
¿Descansará en paz? de Jean Rush
No vale la pena morir deLuis Ernesto Molina Carrillo
y pronto iré añadiendo las próximas conforme cada miembro vaya descansando en paz
Enamorados
12 octubre 2015Hay almas tristes amándote. Están enamoradas por que tu se lo has pedido. No eres nada sin ellas y eres exceso utilizando lo mucho que te quieren.
Nuestra historia de amor es como la de tantos. Tu estas ahí y yo he nacido para estar sobre tu piel. Siempre me dices: yo soy asín, quiéreme Y más vale hacerte caso que la policía del pensamiento finge mirar hacía otro lado cuando me vigila.
Soy prisionero de tus sentimientos, del no sentirte valorado. Eres tu o convertirme apátrida del corazón.
Tus amigotes te vitorean, quieren mansos borregos, limpios y calladitos para todo menos para proclamar a los cuatro vientos su amor. Aisch, como te quiero cuando me pones una pistola en la nuca, como me hacen amarte las amenazas.
LaRataGris
Los falsos finales:
5 octubre 2015Lagartija Loser
-¿Cómo me describirías?- Respira hondo y pone su mejor pose fotográfica: El cuerpo tan rígido como puede, la cabeza altiva pero ladeada hacía la izquierda, los ojos entornados y la boca del pato más serio de la bandada.
Man la mira exhalando algo de desgana- Estas gorda- y lejos de detenerse suelta como una metralleta que no necesita respirar- Evidentemente no lo sabes, por eso te pones esa ropita de niña de quince años anoréxica con la que te es imposible contener toda tu masa corporal. Claro esta, no tienes quince abriles a tus espaldas y se nota. Además te has puesto ese nick absurdo que promete cosas que no cumples, Lagartija Loser, ¿qué clase de nombre es ese?
– Vale,- intenta recuperarse del varapalo- reconozco que no me esperaba esa respuesta, mamón, y no puedo decirte que es la mejor cita a ciegas que he tenido así que- se levanta haciendo que todo se tambalee con el ímpetu- espero que no te atragantes con el resto de comida o, bueno, ¿por qué no?
– Espera.- es una petición seca, casi no se mueve al pronunciarla- Me excitan las gordas. He estado cachondo durante toda la cena y eso no pretendía ser un insulto.
-¿De verdad?- ríe escéptica sin volver a sentarse- ¿He de suponer que era un piropo?
-Claro que no.-Le señala un asiento que ella rechaza- Me has pedido una descripción, que podría haber suavizado, pero es lo que eres y me siento atraído.- hace una pausa y sonríe intentando parecer simpático- Eso si, tu nombre me parece una mierda. Tendrías que llamarte Big Mama o algo parecido, un nombre de guerra que describa lo poderosa y bonita que eres.
– ¿De verdad esto te funciona?- Lagartija se apoya frente a el, sus pechos se mueven como gelatina que no puede dejar de mirar.
– No mucho. Hace quince años que no salía.
– Y yo acabo de llegar ahora que tu mujer te acaba de mandar a freír espárragos. Mucho te ha tenido que aguantar.
-No, bueno- duda sin dudarlo para conseguir un efecto dramático- soy escritor.
– Se nota por lo bien que escoges las palabras.- modula su voz para que sea un cuchillo afilado.
– ¿Puedes darme otra oportunidad?- es su primera súplica
– ¿Qué mierda escribiste?¿algo que pueda conocer sin vivir en tu rellano?-apuñala sin compasión.
– «Pasión y cinco historias de los exquisitos»- sin fanfarrias ni pomporrutas imperiales, unicamente una carcajada rompe el silencio.
– joder, si me lo leí por pena, bueno yo y tu madre supongo. Me dio por buscar el peor libro de la historia y allí estaba el tuyo, encabezando la lista.
– En algo tenía que ser el primero- sonríe por compromiso
-No, en serio- Vuelve a sentarse para olvidar la discusión anterior- Cómo es posible que salga un libro con vocación de bestseller, que la editorial lo promociona a saco y no le interesa a absolutamente a nadie.
– Tampoco creo que fuese tan desastroso- intenta defenderse.
– Vamos,- asfixiada no deja de reír.- ¿Cuantos te dejaron escribir después de ese?
– Diez
– Vale,¿y publicados?
– La buena literatura no siempre es la que te publican
– En tu caso esta claro- sentencia de forma tajante.
….
-Fíjate bien- Lagartija coge cinco aceitunas- tu quinteto exquisito. ¿De verdad piensas que unas olivas representan la delicadeza, la élite que entraña la palabra exquisito?- Se echa una en la boca y la mordisquea hasta acabar jugando con la lengua y las rugosidades del hueso. Sin carne la vuelve a dejar sobre la mesa- podría ser que tus protagonistas escondiesen algo bajo la piel. ¿Sabías que hay gente que talla figuritas con estos huesos? Yo alucino, aunque evidentemente no es tu caso
– Veo que sigues dolida por lo de llamarte gorda
– Y yo veo que no quieres que olvidemos el tema y acabemos la cita sin que te clave el tenedor en un ojo- durante un segundo eterno lo mira directamente a las pupilas y luego sonríe- tu libro de mierda, ese si sería un título adecuado: los exquisitos deciden probarse trabajando en una fábrica, un pesquero, las cloacas, el metro y el mercado de un barrio marginal. Escuchan pop melódico a escondidas para no perder su fama de tíos duros- se come otra oliva- aquello no tiene ni pies ni cabeza, aburre y carece de sexo explicito, tu público objetivo no entiende las ironías ¿lo sabías?
– Es para que tenga distintas lecturas- interrumpe y se vuelve a encontrar otra mirada clavada en la suya
– La única conclusión que saque del libro es que cinco amigotes se juntan en el bar a contarse batallitas de abuelete y a ver partidos del osasuna- de un bocado acaba con el resto de protagonistas- unicamente salvo el primer capítulo, escrito en estado de gracia, parece de otro libro.
-Lo escribí antes de ser escritor- se arriesga a otra mirada fulminante que no llega- lo presente a una editorial y como gusto tuve que añadir quinientas páginas más de relleno
– En tu defensa diré que me pareces mejor escritor que cita
– Genial- sonríe sin ganas con el último sorbo de café- El camarero empieza a mirarnos mal.
– Sera que estoy demasiado gorda para su fino criterio estético.
– O puede que quiera cerrar- Man mira a su alrededor- somos las únicas personas en el local, cada semana nos pasa lo mismo.
….
El reescritor
Ceferino se enciende un cigarro mientras recoge la última mesa. Tenía prisa por que se marchasen pero ahora él no corre demasiado. Aprovecha cada calada después de una larga noche. Incluso se sienta un poco a darse un masaje en los pies- Vamos Cefe- Manu si que tiene prisa por ver a sus hijos dormidos, darle el beso de buenas noches- No te encantes ahora, tío.
– Es que no puedo con estos, necesito descansar
– ¿Hoy qué eran?- se enciende un cigarro sin dejar de barrer
– Una jodida cita a ciegas. Ella se ofendía por que la llamaba gorda. Joder si es una raspilla.- se vuelve a poner los zapatos y sigue recogiendo sin dejar de parlotear- te acuerdas cuando vinieron disfrazados de astronautas.
-Ostia, ¿cómo lo voy a olvidar?, le hicieron triturar las bravas y los pinchitos a Eusebio para que pasaran por aquel tubo aspirador que traían- se seca el sudor- la gente no dejaba de mirarles.
– Normal. Estos viven en la luna de Valencia.
– Y ¿cómo han acabado el libro hoy?- Se detiene Manu
– Jajaja, tu curiosidad de gato necesita saberlo ¿verdad?- Ceferino, que no necesita una invitación a parar, encuentra una excusa perfecta para detenerse- hoy me ha gustado. Un poco pasado de vueltas: Los cinco exquisitos tocaban cada uno su canción. De repente el camión que conducía Pus O Cara Sueño tropieza con un bicho en la carretera y da tres volteretas en el aire, a cámara lenta. Pero, él, en ningún momento deja de cantar, mientras sujeta el volante: no puede fallarle al resto de compañeros. A pesar de intentar mantener la calma, y estar a miles de kilómetros, los otros notan una alteración y modifican su melodía para vibrar en el mismo plano. Entonces desaparecen; como si el mundo implosionase para tragárselos y escupirlos en una tierra paralela, todos en un mismo punto. Caminan de forma lenta mientras sobre sus cabezas, que nunca sabes si están arriba o abajo, flota una mujer.
– Pero eso,- le corta Manu que hasta ahora escuchaba ensimismado- no tiene nada que ver con el resto del libro.
– Lo se- Ríe Ceferino- Es que ella no paraba de insistirle en que el libro es una mierda y que tenía que cambiarlo. ¿continuo?
– Claro, no me dejes en ascuas.
– Ella es pasión. La loca le ha dicho que es la única forma de ver una mujer en su obra de supermacho misógino…
– Y tiene razón
– No jodas- se sobresalta el camarero-¿al final te la has leído?
– Tras un año escuchando cada semana un final alternativo no pude resistirme. Me lo descargue el otro día
– ¿Y que tal?- se enciende otro cigarrito
– A la altura del codigo Da Vinci
– ¿Tanto?- Ríe antes de continuar- Pues ellos, esta vez, acaban en una especie de orgía mágica entre la chica y los cinco. Pero ella es como una directora, no participa del sexo. Dibuja los signos en el aire, trazando un portal místico. Lo hace coincidir con el clímax de los exquisitos. Yo creo que es otro falso final, como ahora hacen estas cosas en trilogía
– ¿¡Vosotros!?- La voz sale de la cocina rígida y penetrante- menos cháchara y más limpiar. Que me juntáis la cena con la comida.
– A sus ordenes don Eusebio- obedecen inmediatamente.
-Sabes- disimula Manu- creo que escribiré un final distinto.
– Tu alma de poeta necesita reescribir todo eso. No puedes soportar que el mundo sea un lugar tan feo.
– Si, pero mi final sera uno tan abierto que acabara igual que empieza. Con la Lagartija diciendo: -¿Cómo me describirías?-
-Vale, pero pon muchas mujeres.
– Joder, acabas de cargarte la magia.
LaRataGris
Y este falso final requiere una pequeña explicación:
Hace unos días, con el grupo literario Insectos Comunes, decidimos escribir el primer capítulo de un bestseller. Al hacerlo nos encontramos varios principios sin final. Por eso nos propusimos una doble cita a ciegas. Por orden de llegada cada autor cogió un principio ajeno para darle una conclusión, pero no tendría que ser su voz si no la de un fan que habiendo quedado con el autor le recriminaría el final de su obra y le propondría uno alternativo.
Yo tuve el privilegio de mancillar el principio de Manu: Pasión y cinco historias de los exquisitos, espero que me disculpe.
Otros finales que puedes disfrutar son los de:
Cita a ciegas con un escritor de Esther Magar, acabando un texto de Chukes Rivers
Cita a Ciegas con LaRataGris de Luis Ernesto Molina Carrillo, acabando un texto de LaRataGris
Matando el tiempo de Chukes Rivers, acabando un texto de Daniel Centeno
Basura espacial de Manu LF, acabando un texto de Benjamín Recacha
Y conforme vayan surgiendo os añado el resto
Celebrando el statu quo
28 septiembre 2015A estas alturas ya se ha escuchado todo lo habitual sobre las elecciones: la ingente cantidad de palabras que justifican la victoria de los unos sobre los otros, los discursos del bando contrario explicando justamente lo opuesto e incluso los perdedores sin paliativos celebrando una victoria pírrica.
Una vez más todos han ganado y se sienten legitimados para comportarse como niños pequeños, discutiendo en el patio del colegio por ver quien se queda con el arenero.
Pues señores, escasas señoras, me complace informarles que los gatos utilizan de retrete su objeto de disputa. Les deseo, de todo corazón, que cojan un buen puñado de tierra y se lo lleven a la boca con sorpresa incluida, igual que hacen esos niños de los que les hablaba.
Mucho me temo que poco ha cambiado bajo el cielo del imperio y, de producirse alguna transformación significativa, sólo servirá para que no cambie nada.
No hay tanques en la meridiana, señal de que todos celebran el statu quo, señal de que el proceso continua donde todos los partidos necesitan.
Con lo divertido que hubiese sido escuchar algo nuevo para y por la gente y lo aburrida que acaba siendo la política siempre.
LaRataGris

Escrito por laratagris 










